Muchos pequeños empresarios cometen el mismo error: miden el éxito de su negocio por cuánto venden. Si las ventas aumentan, sienten que el negocio marcha bien. Sin embargo, vender más no necesariamente significa ganar más.
Un negocio puede facturar miles de dólares cada mes y, aun así, tener dificultades para pagar sus cuentas. Por eso, además de conseguir clientes, todo empresario debería conocer algunos números básicos que revelan la verdadera salud de su empresa.
1. Cuánto cuesta realmente prestar su servicio
No basta con saber cuánto cobra. Debe conocer cuánto le cuesta completar cada trabajo o vender cada producto. Por ejemplo, una empresa de limpieza debe considerar salarios, productos, transporte, seguros, lavandería y otros gastos relacionados con cada servicio. Si cobra $180 por un trabajo que realmente cuesta $150 realizar, su margen es mucho menor de lo que aparenta.
2. Su margen de ganancia
Después de pagar los costos relacionados con una venta, ¿cuánto dinero queda? Conocer ese porcentaje permite identificar clientes, productos o servicios que generan ingresos pero muy poca utilidad. A veces, incluso puede descubrir que ciertos trabajos le están haciendo perder dinero.
3. Sus gastos fijos mensuales
Renta, vehículos, teléfonos, seguros, programas informáticos, publicidad, contabilidad y otros gastos continúan llegando aunque las ventas disminuyan. Sume cuánto necesita cada mes simplemente para mantener abiertas las puertas. Ese número ayuda a establecer cuánto debe producir el negocio antes de comenzar realmente a generar ganancias.
4. Cuánto dinero le deben
Una venta no significa mucho hasta que el dinero llega a su cuenta. Para muchos pequeños negocios, especialmente aquellos que trabajan con otras empresas, esperar 30, 60 o hasta 90 días para recibir un pago puede convertirse en un serio problema.
Revise semanalmente las facturas pendientes. Mientras más tiempo pasa una factura sin cobrarse, mayor es el riesgo de no recuperar ese dinero.
5. Cuánto efectivo tiene disponible
Este puede ser el número más importante. Una empresa rentable también puede fracasar si se queda sin efectivo. Nómina, impuestos, proveedores y gastos inesperados generalmente no pueden esperar hasta que un cliente decida pagar.
Por eso es recomendable mantener una reserva empresarial y vigilar constantemente el flujo de caja de las próximas semanas.
Convierta los números en decisiones
No hace falta ser contador para entender las finanzas básicas de su empresa. Tampoco necesita revisar complicados reportes todos los días. Puede comenzar dedicando 30 minutos cada semana a responder cinco preguntas: ¿cuánto vendimos?, ¿cuánto nos costó producir esas ventas?, ¿cuánto gastamos?, ¿cuánto nos deben? y ¿cuánto efectivo tenemos disponible?
Esa sencilla rutina puede cambiar la manera en que administra su negocio. Muchos empresarios latinos construyen sus compañías con enormes cantidades de trabajo, sacrificio y perseverancia. Pero llega un momento en que trabajar más horas deja de ser la solución. Para crecer, hay que pasar de simplemente trabajar en el negocio a entender el negocio. Y para hacerlo, los números cuentan una historia que ningún empresario debería ignorar.



























