Masiva marcha en Nueva York exige decisiones contra el cambio climático

Cálculos preliminares dados a conocer por los organizadores cifraron en 310.000 los asistentes, lo que la convierte en una de las mayores marchas que se han celebrado hasta la fecha en Nueva York.
Cálculos preliminares dados a conocer por los organizadores cifraron en 310.000 los asistentes, lo que la convierte en una de las mayores marchas que se han celebrado hasta la fecha en Nueva York.
 
Por Agustín de Gracia
EFE

 

Nueva York.- La ciudad de Nueva York se volcó a una masiva manifestación contra el cambio climático que reunió a más de 300.000 personas como parte de una iniciativa mundial para alertar sobre los peligros del calentamiento global.

Cálculos preliminares dados a conocer por los organizadores cifraron en 310.000 los asistentes, lo que la convierte en una de las mayores marchas que se han celebrado hasta la fecha en esta ciudad.

Acudieron representantes de grupos ecológicos, de sindicatos, de comunidades de Nueva York, familias enteras y muchos ciudadanos, en una fiesta popular que sembró de color y ritmos variados diferentes avenidas de la ciudad.

Llegaron de muchos rincones, como Graciela Arias, una india kuna del archipiélago panameño de San Blas, en el Caribe, que habló con Efe mientras descansaba en el bordillo de una acera al final de la manifestación.

Arias quiso sumarse a la marcha, junto con otros vecinos de San Blas, para traer su preocupación porque, en su caso, las mareas cada vez más altas por el calentamiento global están inundando algunas de las islas.

En San Blas hay 365 islas, pero sólo 49 están habitadas. "La naturaleza está muy fuerte ahora, ya algunas islas están desapareciendo", se lamenta la indígena, ataviada con las ropas típicas de los kunas.

"Estamos pensando en ir a la tierra firme, porque ya no podemos vivir en algunas islas, porque la marea sube muy alto", sostiene.

La preocupación de la indígena panameña es una más del crisol de alertas mundiales que se reflejaron durante la marcha de hoy, que comenzó en una esquina de Central Park y, después de tres horas de caminata, terminó en el oeste de la ciudad.

Muchos girasoles de cartón, una estatua inca de unos cuatro metros, un camión de biodiésel, un enorme flotador e innumerables objetos pudieron verse durante el recorrido, animado con bandas de salsa y de jazz, y muchos lemas en contra del cambio climático.

Al comienzo de la manifestación, prestaron su testimonio varios ciudadanos de todo el mundo que quisieron decir por qué llegaron aquí.

"He venido aquí porque busco un futuro más brillante para mis hijos, para mis nietos y para mi bisnietos", dijo Stanley Sturgill, de 69 años, un minero del carbón del estado de Kentucky, ya retirado, que sufre de silicosis por los años que trabajó en las minas.

También estaba la joven Kathy Jetnil-Kijiner, de las Islas Marshall, en el Pacífico, un archipiélago que está a dos metros sobre el nivel del mar y que, a causa del calentamiento global, teme que lleguen a perderse miles de años de cultura y de historia.

"No queremos movernos de las islas", afirmó.

A la manifestación se unió, durante un breve tramo, el secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, con una gorra azul y que acompañaba al alcalde de la ciudad, Bill de Blasio.

La marcha se llevó a cabo en vísperas de la Cumbre sobre el Clima que se celebrará el martes en Nueva York, a la que asistirán más de un centenar de gobernantes que vendrán también para participar en la Asamblea General de la ONU.

Fue convocada para impulsar el sentimiento popular a favor de acciones de los gobernantes para proteger el medio ambiente. Los organizaciones dijeron que actos con el mismo propósito se realizaron en un centenar de ciudades.

La de Nueva York comenzó diez minutos antes de lo previsto, después de una cuenta atrás de diez segundos que terminó con el empujón inicial de la manifestación.

Al final, en el oeste de la isla de Manhattan, esperaban refrescos, sillas y música, como la de la cantante de Benín Angelique Kidjo, quien dijo que quería recibir a los manifestantes para unirse a su causa.

"A todos nos interesa cuidar nuestra Tierra. Hasta a los hombres de negocio, porque, que yo sepa, no hay negocios en Marte", bromeó.

Fue una movilización popular que sirvió para expresar todo tipo de preocupaciones.

Un pequeño grupo con banderas del Tibet pedían acción contra el cambio climático; otros protestaban contra el "shale" gas y un hombre con traje de pingüino lamentaba la pérdida de la capa de hielo.

Como es norma en las manifestaciones de Estados Unidos, había pocas pancartas grandes, pero decenas de miles de cartulinas personales, muchas con toques artísticos, para reflejar cada sentimiento particular. EFE

 

Urbes de todo el mundo acompañan llamada de Nueva York contra el cambio climático
Ciudades de todo el mundo acompañaron la convocatoria efectuada por Nueva York, urbe que acogerá el próximo martes la Cumbre sobre el Clima en las Naciones Unidas, para manifestarse a favor de la lucha medioambiental.

París, Sydney, Madrid, Río de Janeiro, Bogotá o Buenos Aires fueron algunas de las ciudades que vivieron marchas o concentraciones para reclamar medidas contra el calentamiento global del planeta, a falta de 48 horas para la reunión que 120 países mantendrán en la sede de Naciones Unidas, en Nueva York.

Sin duda, la convocatoria más multitudinaria fue la de la Gran Manzana, en la que participaron unas 310.000 personas.

La manifestación popular contó en un tramo con la participación de, entre otros, el secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, que quiso hacerse presente para sumarse a una iniciativa surgida popularmente y organizada por más de 2.000 grupos.

La Marcha Popular a favor del Clima comenzó en la esquina suroccidental del Central Park y terminó en una avenida del oeste de Nueva York, después de casi cuatro horas de caminata.

En Australia, la mayor parte de las manifestaciones se produjeron en Sydney y Camberra, aunque también hubo una protesta frente al centro de Convenciones de Cairns, donde este fin de semana se reunieron ministros de Economía del G20.

"Sé el cambio" y "Árboles y abejas ('trees & bees')" eran algunos de los lemas que coreaban los miles de manifestantes que se concentraron en la jornada, durante la que se reclamó que en 2050 haya un 100 % de energía limpia y que los líderes del mundo luchen contra la evasión fiscal.

Unas 5.000 personas se manifestaron en el centro de París, con réplicas en Burdeos, Lyon o Marsella.

En la manifestación de la capital francesa participaron el excandidato presidencial del Frente de Izquierdas, Jean-Luc Mélenchon; y la ecologista y exministra de Vivienda, Cécile Duflot, quien alertó contra el peligro del "ecoescepticismo", el de aquellos que creen que es tarde para resolver los problemas del planeta.

En Madrid, medio millar de ecologistas se sumaron a la convocatoria con peticiones al Gobierno de Mariano Rajoy de que se una a la causa de las energías renovables y diga "no" al petróleo, las nucleares y la fractura hidráulica.

Así lo manifestaron portavoces de organizaciones como Greenpeace, WWF, Equo o Avaaz, que confluyeron en la marcha. También respaldaron el acto Ecologistas en Acción, Plataforma Nuevo Modelo Energético, CECU, Coalición Clima, Amigos de la Tierra, SEO/Birdlife, Inspiraction, y Alianza por la Solidaridad.

En el manifiesto leído, se calificó de "escandalosa" la pasividad política ante este problema y se consideró que es una actitud que "solo puede responder al sometimiento del poder político a los grandes lobbies de los combustibles fósiles".

Los concentrados lucieron un corazón verde pintado en la cara, como símbolo de su amor por un planeta verde, así como globos y camisetas del mismo color.

Buenos Aires, Río de Janeiro y Bogotá también se sumaron a la convocatoria de Nueva York con diferentes actos.

En la capital argentina, centenares de personas vestidas con camisetas blancas y verdes frente al Planetario intervinieron en talleres, conciertos y actividades lúdicas.

Al término de la jornada, está previsto que los participantes se junten formando un corazón, que será fotografiado desde el aire y esa imagen será enviada a la ONU.

En Río de Janeiro, más de un centenar de personas de todas las edades desafiaron a la lluvia junto a la popular playa de Ipanema para reclamar "cero deforestación" y "100 % energía limpia".

Pese a que los organizadores esperaban la presencia de unas 30.000 personas en la "Caminhada pelo Clima" (Marcha por el clima), la lluvia y el viento nublaron parcialmente la convocatoria.

En Bogotá, y bajo "una invitación a cambiarlo todo", unas 300 personas, muchas de ellas con banderas de Colombia y camisetas con la frase "Bogotá marcha x el clima", desafiaron una fría mañana y se congregaron en el Parque Nacional.

Los asistentes lucían pancartas en las que podían leerse frases como "Reducir el impacto está en nuestras manos", "Del cambio climático al cambio global" o "Para cambiarlo todo necesitamos de todos".

Esta manifestación popular se celebra dos días antes de que la sede de la ONU acoja la Cumbre sobre el Clima, que será encabezada por Ban.

La cumbre busca impulsar la voluntad política para llegar a un acuerdo de limitación de las emisiones de gases causantes de efecto invernadero en la Conferencia de las Partes de la ONU sobre el Cambio Climático (COP21) que se celebrará en París el año próximo, y que será precedida por la COP20 prevista para el mes de diciembre en Lima.

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