
Líderes de pueblos nativos estadounidenses exigieron este viernes una trato equitativo por parte del Gobierno federal en respuesta a la crisis de salud generada por la COVID-19, así como asistencia economía inmediata y los recursos necesarios para combatir la pandemia.
"Somos los primeros ciudadanos de este país y sin embargo estamos siendo ignorados. Requerimos de fondos federal ahora", dijo Jonathan Nez, presidente de la Nación Navajo, durante un foro virtual organizado por la oficina del representante federal Raúl Grijalva, demócrata por Arizona.
La Nación Navajo, territorio indígena que abarca porciones de los estados de Arizona, Utah y Nuevo México, es considerada uno de los puntos rojos de infección de COVID-19 en Estados Unidos. Actualmente tiene el mayor número de casos de coronavirus per cápita fuera de Nueva York y Nueva Jersey.
Sin embargo sus líderes aseguran no están recibiendo los mismos recursos que esos estados, por lo que los temores crecen sobre el costo en vidas que tendrá la pandemia en una población especialmente vulnerable. De acuerdo con las más recientes cifras se han registrado 1.042 casos confirmados de coronavirus y 41 fallecimientos en la Nación Navajo.
Nez expresó su frustración debido al proceso burocrático al que se están enfrentando los pueblos indígenas para obtener ayuda federal, teniendo que llenar múltiples formas y solicitudes con diferentes agencias sin que se tome en cuenta la urgencia que existe ante la pandemia. Se quejó de la falta de suministros médicos, en particular de equipos de prueba del coronavirus.
Aseguró que los pueblos indígenas a través de todo el país están "peleando" unos contra otros por obtener los recursos que necesitan, lo mismo que tienen que "competir" con los estados por lo mismo.
Este mismo sentimiento fue expresado por Michael Chavarría, gobernador del Pueblo Indígena de Santa Clara en Nuevo México.
Señaló que a la crisis de salud que está causando la COVID-19 entre los pueblos autóctonos se agrega la crisis económica por la pérdida de empleos y el cierre de negocios, incluyendo casinos, una de las principales fuentes de ingresos para estas comunidades. Solamente en Nuevo México estima que la pérdida ha sido de poco más de 10 millones de dólares.
La pandemia de COVID-19 ha venido a agravar las condiciones dentro de las poblaciones indígenas, que ya padecían de un alto índice de pobreza y falta de acceso a recursos indispensables como es el agua potable.
Las comunidades nativas también padecen altos índices de diabetes, alta presión y sobrepeso, lo que las pone aun más en riesgo ante la COVID-19.
Por su parte, el congresista Grijalva se comprometió a trabajar para que en el próximo paquete de estímulo económico se tomen en cuenta las necesidades de los pueblos indígenas. EFE News



























