
¿Qué sucede cuando el potente fantasma de la violencia, la guerra y la deslealtad, se cierne sobre unos canes (un rottweller, un doberman y un pastor alemán), en busca del codiciado collar blanco distintivo de elite para perros que formaran parte de un comando antiterrorista.
A varias pruebas consecutivas son sometidos para probar su entereza y cabalidad, trascendiendo los dilemas más apremiantes de nuestros días: la razón, la moral, la ética y el deber.
Immanuel Kant, filósofo prusiano nacido en 1724, es la base esencial de la pieza del español Juan Mayorga, el autor de más autoridad escénica en la España actual, galardonado con los prestigiosos premios “Calderón de la Barca”, Nacional de Teatro, Nacional de Literatura, “Valle Inclán” y “Max” y sus textos han sido estrenados por el Centro Dramático Nacional y es miembro de Real Academia Española desde el pasado año ocupando el sillón M.
Es imperativo el fusionar el talento de Kant y Mayorga en la filosofía del primero y el contenido literario del segundo haciendo un tándem muy especial. Pero a esto seriamos injustos en dejar fuera de esta profunda y descarnada puesta el trabajo acometido por la joven directora Leyma López, quien nos presenta un platillo muy especial en el escenario de Repertorio Español.

LA LUCHA ESCÉNICA
Vital en esta puesta, resulta ser la lucha escénica montada por Gonzalo Trigueros y Gabriel Rosario, quienes aportan todos los recovecos de este arte, que puede no funcionar si el elenco no estuviera unido y respondiera a lo pautado por Trigueros y Rosario.
EL DISEÑO
Robert Federico vuelve nuevamente a dar en la diana, al poner sus grandes dotes de teatrero, con un montaje moderno, y cuyas redes y su situación de cristales en el foro, da la sensación de que en la parte posterior del escenario había una multitud de personajes y solo no los cinco que integraban el elenco.

LA DIRECCIÓN Y EL ELENCO
Si habláramos de forma coloquial, deberíamos aseverar que a su directora Leyma López, tocó “La papa caliente”, por tener entre sus manos un concepto y un contenido muy difíciles. Esto no amilanó a Leyma que nos presentó una puesta, vital y de mucho esmero teatral.
La escena inicial donde los tres perros aparecen como un amasijo de piel, ya establece el éxito que emanaría de su dirección.
Todo es logro en esta maravilla teatral y que viene respaldada por un elenco encabezado por Germán Jaramillo y Zulema Clares, como Casius un perro veterano y un ser humano, quienes son los encargados de evalúar a Luis Carlos de La Lombana (Odín); Sandor Juan (Enmanuel); y Pedro De León (John-John); a ganar el ansiado collar blanco.

Los primeros, brutales y precisos en sus papeles, pero resultan una maravilla de La
Lombana, Juan y De León, quienes se lanzan a por todo, en combates, interpretación y presencia teatral, mostrando un calibre actoral de un nivel muy elevado.
“La paz perpetua”, es un nuevo logro para Repertorio Español, quien continua en la brecha de presentar lo mejor del teatro en castellano en su sala del Gramrcy Arts.



























