VOTO LATINO: FACTOR DECISIVO
Los latinos batirán récords de participación en las próximas elecciones presidenciales en 2012, en las que se espera que unos 12,2 millones depositen su voto.
Nueva York.- Los latinos batirán récords de participación en las próximas elecciones presidenciales en 2012, en las que se espera que unos 12,2 millones depositen su voto.
En los comicios del 4 de noviembre de 2008, que ganó el presidente, Barack Obama, participaron unos 9,7 millones de hispanos, frente a los 7,6 millones que lo hicieron en 2004.

Es una participación que va en aumento y que según sus proyecciones se reflejará también en los comicios de 2012, en los que prevén que crezca el 26 por ciento hasta situarse en 12,2 millones de votantes.
Estos supondrían el 8,7 por ciento del total de los votantes del país.
Según datos de la Oficina del Censo en las pasadas elecciones presidenciales había 206 millones de personas mayores de 18 años con derech0 a votar pero poco más de la mitad lo ejerció, unos 131 millones de personas.
Las proyecciones indican que California, Florida e Illinois serán los estados que registren mayores aumentos respecto a 2008, por encima del 30 por ciento, mientras que en California, Nuevo México y Texas, al menos uno de cada cinco votantes será latino.
De hech0 en Nuevo México la tasa de voto latino se espera que sea del 35 por ciento.
Según el director ejecutivo del área de Educación de la organización, Arturo Vargas, los latinos "continúan dando una nueva forma" al mapa político de Estados Unidos y tendrán un papel "decisivo" en las elecciones de 2012.
No obstante advirtió de la necesidad de que los latinos, que son la minoría que más rápido crece en el país, se comprometan más con el proceso electoral.
"Mientras el voto latino continúa aumentando en cada elección presidencial, se necesita mucho trabajo para captar a los latinos en el proceso electoral", aseguró Vargas.
De hech0, en 2008, 19,5 millones de latinos podrían votar, pero sólo la mitad lo hizo, bien porque no se registraron o porque no acudieron a las urnas.
Existen varias tendencias que influirán en la participación del "voto latino", entre otras, el diálogo de los candidatos de los asuntos que importan a esta comunicad como la economía, la salud, la inmigración y la educación.
Los votantes latinos estarán viendo de cerca cómo los candidatos tratan estos asuntos y que su voto también dependerá del esfuerzo hech0 por los candidatos y partidos políticos para conseguir el compromiso del electorado.
El impacto de la participación de la juventud latina será otra de las claves.
Entre 2004 y 2008, la cifra de latinos entre 18 y 24 años que podían votar aumentó del 33 por ciento al 39 por ciento, es decir, uno de cada 7 votantes latinos estaba en ese rango de edad.
Otro factor será la participación de los latinos nacidos en Estados Unidos y los procedentes de otros países ya nacionalizados.
En 2012 aproximadamente 2,4 millones más de latinos nacidos en Estados Unidos tendrán 18 años, respecto a las pasadas elecciones.
Los latinos naturalizados tienen mayores tasas de participación que los hispanos nacidos en el país. En 2008 el 54 por ciento de los latinos naturalizados votaron, frente a al 48 por ciento de los nacidos en el país.
La Oficina del Censo indicó el pasado marzo que los hispanos alcanzaron los 50,5 millones en 2010, o lo que es lo mismo, uno de cada seis estadounidenses, y contribuyeron a más de la mitad del crecimiento poblacional en este país.
El voto latino podría ser el "factor decisivo" en por lo menos nueve estados que, en su conjunto, reúnen 101 de los 270 votos del Colegio Electoral que necesita un candidato para ganar la Presidencia en Estados Unidos.
En un informe, elaborado por el grupo Latino Decisions sobre la base de las estadísticas de empadronamiento más actualizadas, describe el creciente poder de los votantes latinos en estados como Colorado, Nevada, Florida, Virginia, Carolina del Norte, Iowa, Arizona, Nuevo México y Connecticut.
Según el análisis, en la actualidad, el presidente de EE.UU. y candidato demócrata a la reelección, Barack Obama, tiene 247 del colegio electoral, mientras que su rival republicano, Mitt Romney, tiene 191.
La movilización de los votantes será uno de los factores decisivos en los comicios del próximo 6 de noviembre: si baja la participación electoral de los latinos en Colorado, Nevada y Florida, Obama perdería la ventaja que registra ahora frente a Romney, según el documento.
Pero si la participación latina se mantiene según las proyecciones actuales y Romney logra aumentar su apoyo entre los hispanos en entre 10 a 15 puntos, entonces el republicano ganaría en los tres estados, que juntos suman 44 votos del colegio electoral.
En Virginia, Carolina del Norte y Iowa, el electorado hispano es más pequeño pero ha registrado un crecimiento considerable en los últimos cuatro años.
En Iowa, Obama lidera por un punto porcentual y los latinos son 2,4 % del electorado; en Carolina del Norte, Romney lidera por igual porcentaje y los latinos son el 2,9 % del electorado, y en Virginia, Obama aventaja a Romney por tres puntos, y los latinos son el 2,3 % de los votantes registrados.
Así, la victoria de Obama en esos tres estados, que suman 34 votos del colegio electoral, dependerá en buena medida de la alta participación de los votantes hispanos.
El informe coloca en una tercera categoría a los estados de Arizona, Nuevo México y Connecticut, que juntos suman 23 votos del colegio electoral.
Estos tienen, a su vez, grandes concentraciones de poblaciones hispanas y que podrían ser definitorios si la contienda se vuelve más reñida, según Latino Decisions.
Romney lidera en Arizona, un estado tradicionalmente republicano, por ocho puntos, pero cabe la posibilidad de que ganen allí Obama y los demócratas si continúa al alza la inscripción de votantes latinos y estos acuden a las urnas en igual número, según el documento.
En Nuevo México, donde los hispanos conforman el 38,7 % del electorado, Obama aventaja a Romney por once puntos, pero el virtual candidato presidencial republicano podría reducir esa ventaja.
En Connecticut, donde los latinos representan el 7,3 % del electorado, el mandatario estadounidense lidera por och0 puntos, indicó el informe.
De cara a la conquista del voto hispano, Reince Priebus, presidente del Comité Nacional Republicano (RNC), consideró que el virtual candidato presidencial republicano, Mitt Romney, no haría promesas de una reforma migratoria como las que hizo Obama en 2008 "para congraciarse con los votantes latinos".
"Yo diría que con Romney tendrías a una persona que puede decir la verdad y no hará promesas sólo para dar un discurso y ganar una elección... No entiendo cómo un votante latino volvería a creer en lo que le diga el presidente; no veo cómo volverían a caer", aseguró.
Al evaluar las posibilidades de una victoria republicana el próximo 6 de noviembre, Priebus fue enfático: "En comparación con 2008, nuestro mensaje es mejor y nuestros mensajeros son mejores", entre ellos el senador Marco Rubio, la legisladora Ileana Ros-Lehtinen, o los gobernadores de Nevada y Nuevo México, Brian Sandoval y Susana Martínez, respectivamente.
Preguntado sobre el problema de imagen que tienen los republicanos al oponerse a la regularización de los indocumentados, Priebus dijo que los candidatos republicanos han fomentado un diálogo "genuino" e "inteligente" sobre el problema sin caer en promesas falsas.
Como parte de un masivo esfuerzo por captar el voto hispano en estados "bisagra", el RNC prevé contratar a directores estatales de origen hispano para la campaña en Nevada, Carolina del Norte, Colorado, Florida, Virginia y Nuevo México.
Ese esfuerzo, que se prolongará hasta noviembre, también incluirá asambleas populares, movilización de votantes hispanos, encuentros con empresarios latinos, y anuncios por radio, televisión e internet.
El RNC no quiso divulgar el costo de esa campaña pero Priebus aseguró que el objetivo es acercarse a los latinos "allí donde se encuentren", con el inequívoco mensaje de que Obama "ha sido un fracaso" y sus políticas son responsables del alto desempleo entre la comunidad hispana.
También la campaña de Obama impulsa esfuerzos para acercarse a los votantes hispanos en las comunidades y recintos universitarios.
Para ganar la presidencia se requerirá el apoyo de al menos el 40 % del voto hispano. En 2000, los republicanos captaron el 40 % y en 2004 el 44 %, pero en 2008 sólo entre el 28 % y el 30 %.
Se prevé que en 2012 el voto hispano ronde el 11 % del electorado y será clave en estados como California, Nevada, Arizona, Colorado y Florida.
Obama captó el 67 % del voto hispano en 2008 frente al 31 % de su rival republicano, John McCain.
El alcalde de San Antonio, Julián Castro, afirmó que en su debut en la Convención Demócrata destacará el aporte positivo de los hispanos a EEUU, y vaticinó que el presidente, Barack Obama, ganará el voto hispano "por amplio margen".
Castro, que hará historia al ser el primer latino en dar el principal discurso de apertura en la convención el próximo 4 de septiembre en Charlotte (Carolina del Norte), afirmó que en su discurso, aún en ciernes, destacará las opciones que afronta EE.UU. en este ciclo electoral y las contribuciones de los latinos a la "grandeza" del país.
"Mi esperanza es que los estadounidenses entenderán la amplia gama de la experiencia latina" en todos los sectores de la sociedad y que "han sido parte del éxito estadounidense como cualquier otro grupo", aseguró en entrevista telefónica Castro, considerado una estrella ascendente del Partido Demócrata.
Lejos de ser una amenaza, como aseguran grupos anti-inmigrantes, los latinos son maestros, abogados, médicos, empresarios, "trabajan en tu jardín, o sirven en tu casa, pero también son soldados... espero que los estadounidenses entiendan esa amplia gama" de los latinos a lo largo de generaciones, observó.
El político hispano dijo confiar en que Obama "ganará el voto latino por amplio margen" y elogió las medidas de Obama para promover y ampliar la enseñanza superior y la cobertura médica, fomentar la creación de empleos y el alivio para suspender la deportación de buena parte de los estudiantes indocumentados.
Obama tiene una "tarea de convencimiento" para afianzar el voto hispano en 2012, porque no ha cumplido su promesa de una reforma migratoria, afirmó la presidenta del Consejo Nacional de La Raza (NCLR), Janet Murguía.
"Es cierto que muchos en nuestra comunidad están desilusionados por la promesa que oyeron en nuestra conferencia hace tres años, donde el presidente (Obama) prometió que la reforma sería prioritaria", dijo Murguía.
"Hay mucha frustración y angustia en nuestra comunidad y el presidente tiene que decir qué es lo que ha hech0, en qué ha avanzado y qué falta por hacer para cumplir su promesa", agregó la activista.
La elección de Mitt Romney de un compañero de fórmula aparentemente sin atractivo entre los estadounidenses de origen latino ha llevado a muchos a preguntarse si el candidato presidencial republicano se ha dado por vencido en su búsqueda por conseguir el voto hispano.
La selección de Romney como candidato a vicepresidente del legislador ultraconservador Paul Ryan caerá bien en la rígida base ideológica de los republicanos, pero no servirá para ganarse al segmento de más rápido crecimiento del electorado estadounidense.
La popularidad de Romney entre los votantes latinos es la peor para un candidato presidencial republicano desde 1996 y varios expertos de ambos lados del espectro político han estimado que necesitaría más de un 30 por ciento del voto latino para ganar.
Todo esto hace que la elección de Ryan sea desconcertante. De todos los compañeros de fórmula que Romney podría haber elegido, Ryan es el menos propenso a atraer el voto latino.
"Haber elegido a Ryan significa que está dando la espalda a los latinos", dijo Fabián Núñez, un analista político demócrata de la cadena latina Univisión.
Andrés Oppenheimer, periodista especializado en asuntos latinoamericanos, dijo que Romney había perdido una gran oportunidad para elegir un vicepresidente que atrajera a los latinos.
"Pareciera que la campaña de Romney se ha rendido completamente en el tema del voto hispano", afirmó.
Ryan se elevó al firmamento del Tea Party en la Cámara de Representantes como autor de planes fiscales que desintegrarían el sistema de seguridad social sobre el cual los latinos y los afroamericanos tienden a depender más que los blancos o los americanos de raíces asiáticas.
En inmigración, el segundo tema que más preocupa a los latinos después del empleo, Romney se mostró como un tipo contrario a la inmigración durante los debates para las primarias republicanas, que por momentos parecían un concurso para ver quién sonaba más duro en este tema.
Tanto Romney como Ryan se oponen al Dream Act, una legislación actualmente estancada en el Congreso que daría residencia permanente de manera condicional a inmigrantes ilegales que hayan llegado al país de la mano de sus padres.
En junio, el presidente, claramente con un ojo puesto en su reelección, anunció en junio que su Gobierno dejaría de deportar inmigrantes ilegales que hayan ingresado al país cuando eran niños.
Según un decreto, las personas que entraron a Estados Unidos con menos de 16 años están en condiciones de recibir un permiso de trabajo por dos años si cumplen ciertos requisitos.
Cómo eso se traduce en votos adicionales se conocerá el 6 de noviembre.
Aquellos afectados -cerca de 800.000- no pueden votar, pero sus amigos y familiares que son ciudadanos sí pueden hacerlo y es poco probable que lo hagan por la fórmula Romney/Ryan.



























