
Decenas de manifestantes se reunieron para exigir que las autoridades protejan a los trabajadores esenciales, que han sido excluidos durante la pandemia del COVID-19.
La actividad inició con un mitin conmemorativo en la Iglesia de la Ascensión en Manhattan, y marcharon hacia las afueras de la casa de Jeff Bezos.
Fue organizado por La Alianza por una Gran Nueva York (ALIGN por sus siglas en inglés), una organización que trabaja bajo un modelo que aborda las causas fundamentales de la injusticia económica.
La principal exigencia de los manifestantes es la aprobación de la Ley de Salud y Derechos Esenciales de Nueva York, o Ley NY HERO.
Este proyecto de ley es impulsado por el senador estatal de Queens, Michael Gianaris y la asambleísta del Bronx, Karines Reyes.
De llegar a ser aprobada, esta ley básicamente impondría multas a las empresas que no adopten normas para proteger a los trabajadores y promulguen la salud y la seguridad para detener la propagación del coronavirus.

“Es importante que se pase la ley a nivel estatal para dar protección a las personas en su lugar de trabajo y asegurar que las personas que no tienen ningún tipo de ayuda del estado puedan recibir dinero para mantener a sus familias. Estamos en un momento de gran crisis, y no podemos decir que no podemos ayudar a esas comunidades. Es el deber del gobierno hacerlo y hacerlo correctamente”, dijo la directora ejecutiva de ALIGN, Maritza Silva-Farrell.
Varias de las personas que participaron se declararon en huelga de hambre desde el martes pasado, como una manera de llamar la atención “en modo de lucha”, hacia las autoridades de Albany.
Sus acciones las realizan para poder apoyar a los trabajadores excluidos, que desde el año pasado no han recibido ningún tipo de alivio o recurso económico.

“Estamos aquí hoy porque esta lucha es muy digna y estaremos aquí hasta que seamos escuchados, obtengamos la victoria y recibamos lo que nos corresponde”, dijo uno de los participantes de la huelga de hambre.
Estos trabajadores esenciales llevan días sin comer, y según el orador también cientos de ellos, aunque no están presentes han tenido que experimentar desalojo por parte de los arrendatarios.
Miles de personas en la ciudad de Nueva York a causa de la pandemia del COVID-19 están siendo amenazados de ser desalojados de sus hogares por no pagar la renta, al quedarse sin empleo, ni ingresos.

En medio del estado de alarma sanitaria, muchas personas que fueron consideradas trabajadores esenciales, continúan vulnerables sobre cómo resolver problemas prácticos y básicos.
“Yo soy una trabajadora esencial que no hemos sido reconocidos como muchos de ustedes. Desde hace un año que inició esta pandemia nosotras como tantos trabajadores fuimos excluidos de poder tener apoyo”, dijo Juliana del Centro de Trabajadores de Lavandería.
La marcha finalizó frente a la casa del fundador de Amazon, Jeff Bezos, al que acusan de lucrar con sus esfuerzos, y “reclamaron que la legislatura estatal apruebe un paquete de medidas y piden un impuesto a ricos para crear un fondo de 3.500 millones de dólares para los excluidos del estímulo económico del Gobierno federal”.

Se espera que más personas en el transcurso de los días se agreguen a la huelga de hambre, “hasta que sus voces sean escuchadas”.
María Sierra, que mantiene resistencia junto a sus otros compañeros en huelga de hambre desde el martes, dijo que no han recibido ningún fondo para mantener a sus familias, y que tienen cuentas por pagar. Al mismo tiempo, aseguró que mantendrán su lucha “hasta que el cuerpo aguante”.
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