Los latinos al igual que las diversas comunidades que residen en la ciudad de Nueva York, tienen enormes desafíos por delante, luego de que la crisis provocada por la pandemia del COVID-19 golpeara con mayor énfasis a esta comunidad que ya mostraba síntomas de graves problemas de bajo crecimiento económico y desigualdad social.
Todo esto en parte por la polarización política, la pérdida de confianza en las autoridades y líderes políticos, entre otros temas que eran signos de problemas estructurales que los latinos han enfrentado desde larga data, a pesar de sus enormes contribuciones.

Responder a las necesidades crecientes de los latinos con la creación de un conjunto de políticas innovadoras, responde no solo a la gravedad que enfrentan, sino también, que apunta a superar las barreras que han sido expuestos.
Si bien los efectos de la pandemia apuntan a un problema sanitario, el COVID-19 se ha extendido más allá, y los latinos una de las comunidades menos favorecidas de la ciudad y el estado de Nueva York (no por voluntad sino por desinterés), continúa lidiando con devastadoras consecuencias como la pérdida de empleo, bajos salarios, robos de salarios, inseguridad alimentaria, falta o poca accesibilidad a la atención médica, constantes amenazas de desalojo, falta de vivienda, entre otras cosas que han visibilizado las existentes disparidades.
Ahora que el alcalde Eric Adams inicia su segundo año al mando de la ciudad y Kathy Hochul al mando del estado en un periodo completo, se marca el inicio de un liderazgo donde debe mantener una visión clara sobre los enormes desafíos de la comunidad latina.
Prioridades a nivel estatal
Será de vital importancia que la administración de la gobernadora Hochul tome medidas audaces, urgentes y efectivas para garantizar una recuperación equitativa y justa, que ponga a los neoyorquinos latinos de bajos ingresos y la comunidad en el centro de sus prioridades.

Salario mínimo
Una colación de sindicatos, organizaciones sociales y autoridades electas del estado de Nueva York apuestan a que Nueva York sirva de ejemplo a nivel nacional al presentar una legislación estatal patrocinada por la senadora de Queens, Jessica Ramos y la asambleísta de El Bronx, Latoya Joyner para que se aumente el salario mínimo, lo que garantizaría mantener al día el alto costo de vida que atraviesa el país.
Para la senadora Ramos la reintroducción de este proyecto de ley significa asegurarse de que los trabajadores con salarios bajos del Estado de Nueva York puedan mantenerse al día con el aumento del coste de la vida.

La propuesta de las autoridades es que este año se aumente el salario mínimo de Nueva York en los próximos años hasta que llegue a 21,25 dólares en la ciudad de Nueva York, 20 dólares fuera de la ciudad de Nueva York para el año 2026, al mismo tiempo que pretenden vincularlo a la inflación, lo que significa que, a medida que la inflación aumente, también debería hacerlo el salario mínimo en el estado de Nueva York.
Con la aprobación de esta legislación las autoridades electas y la coalición Raise Up NY, esperan que la creación de una conexión técnica entre el salario mínimo y la inflación provoque un cambio de paradigma para los trabajadores de bajos salarios.
Especialmente en los barrios que fueron desproporcionadamente afectados por la pandemia del COVID- 19 que enfrascó en taxistas, trabajadores de la construcción, vendedores ambulantes, trabajadores de restaurantes y repartidores, trabajadoras domésticas que están clasificadas por obtener salarios con ingresos bajos.
Ley de Cobertura para Todos
La Ley Coverage For All (A880A/S1572A), patrocinado por el asambleísta del estado de Nueva York Richard Gottfried y el senador de origen latino, Gustavo Rivera, tiene como objetivo principal ampliar la cobertura médica y crear un seguro de salud en todo el estado para los neoyorquinos que están excluidos de la elegibilidad debido a su estado migratorio.
De llegar a aprobarse este proyecto de ley A880 y S1572, se crearía un plan de atención médica asequible y de calidad para aproximadamente 154,000 neoyorquinos que no tienen seguro y tampoco son elegibles para obtener un seguro debido a su estatus migratorio.
Aprobar la ley de Cobertura para Todos “costaría menos de la mitad” al estado de Nueva York, ahorraría dinero y salvaría miles de vidas de las comunidades más vulnerables.

Un análisis reciente realizado por la oficina del Contralor de la ciudad de Nueva York, Brad Lander, encontró que la aprobación de esta legislación proporcionaría $710 millones en beneficios totales estimados anualmente, al mismo tiempo, aumentaría el acceso a la atención médica para los neoyorquinos indocumentados.
Según un informe de 2021 de la organización Families USA, más de 8200 neoyorquinos murieron a causa del COVID-19 debido a la falta de cobertura médica. Y, se estima que al menos 2.700 de ellos eran indocumentados.
Ley de Desalojo por Buena Causa
Luego de convertirse Nueva York en el epicentro de la pandemia mundial, las heridas provocadas por el COVID-19 no han cicatrizado. Las mutaciones sociales, económicas y políticas, que llevaron a la falta de empleo e ingresos económicos, están teniendo un grave impacto en los desalojos.
Resolver el problema de la vivienda, que es la crisis central vinculada a otras crisis que enfrentan día a día los neoyorquinos menos favorecidos, quizás podría ayudar a resolver problemas como salud mental, personas sin hogar, entre otros, que visiblemente aumentaron con la pandemia.
Mantenerse en los hogares es incierto y varios legisladores estatales quieren ir más allá y defender a los inquilinos luego de que el Programa de Asistencia de Alquiler de Emergencia (ERAP), se quedara sin fondos.
Aspiran a realizar protecciones permanentes y a largo plazo al demandar la aprobación del proyecto de ley de Desalojo por Buena Causa, patrocinado por la senadora Julia Salazar y la asambleísta Pamela Hunter (A.5573/S.1603).
Esta legislación se refiere a la prohibición del desalojo sin causa justificada y permite otorgar a los inquilinos el derecho a permanecer en sus hogares y la capacidad de desafiar los aumentos de alquiler exorbitantes.

En Nueva York los menos favorecidos de los barrios con menores ingresos económicos siempre han sido los más afectados, y la llegada del virus, realmente no creó este problema, sino más bien, lo empeoró. Una desigualdad sistémica que ha existido a lo largo de varias décadas.
Prioridades a nivel local
Con el objetivo de no apartar la mirada en la comunidad latina la administración del alcalde Eric Adams y los miembros del Concejo Municipal, deberán mantener una mirada en encarrilar la ciudad, no hacia una nueva normalidad, porque eso significa seguir en el mismo curso de años anteriores, sino, que implica reconstruir y actuar inmediatamente en el corto plazo con la necesaria perspectiva del largo plazo.
Apoyo a los inmigrantes
Muy pronto la ciudad de Nueva York podría estar buscando lugares para ubicar a los miles de nuevos inmigrantes que se espera puedan arribar a la ciudad en los próximos meses.
Por ello, ante la renovación del flujo migratorio es importante que la ciudad y las organizaciones no sean tomadas por sorpresa y brinden respuestas inmediatas para ubicar a estas personas.
La afluencia de solicitantes de asilo que buscan refugio en la ciudad sigue siendo una tarea desafiante, por lo tanto, las oportunidades que tanto urgen a los inmigrantes no debe estar marcada por respuestas tardías ni pasos en falso.
Salario justo a Deliveristas
Si bien Los Deliveristas han reconocido una propuesta inicial del Departamento de Protección y Consumidor (DCWP) de salario mínimo, estos proponen al DCWP considere algunos ajustes a la regla propuesta. Considerando el costo de la inflación actual y los gastos operativos y de seguridad que han experimentado los Deliveristas en los últimos meses.
El DCWP presentó la tarifa propuesta que sería de $23.82 por hora: una tarifa base de $19.86 mientras que $2.26 para cubrir los gastos de los trabajadores y $1.70 para reflejar la ausencia de seguro de compensación para trabajadores.

Pero con el ajuste la tasa de gastos de $5 que proponen los deliveristas el total equivaldría a $28.82
A partir del 1 de enero de 2023 la ciudad propone $17.87 por hora, en o después de la fecha, pero los deliveristas proponen un ajuste de $22.87 por hora, en o después de la fecha.
A partir del 1 de abril de 2023 la ciudad propone $17.87 por hora, ajustado por inflación, en o después de la fecha, mientras que los deliveristas proponen $22.87 por hora, ajustado por inflación, en o después de la fecha.
Al 1 de abril de 2024 la ciudad propone $20.25 por hora, ajustado por inflación, en o después de la fecha, pero los deliveristas proponen $25.25 por hora, ajustado por inflación, en o después de la fecha.
Al 1 de abril de 2025 la ciudad propone $23.82 por hora, ajustado por inflación, en o después de la fecha, mientras que los deliveristas aspiran obtener $28.82 por hora, ajustado por inflación, en o después de la fecha.
Permisos a vendedores ambulantes
Aunque desde el 15 de enero de 2021 el Departamento de Protección al Consumidor y Trabajador (DCWP) fiscalizará a los vendedores ambulantes de la ciudad, el NYPD se ha convertido en la principal agencia de la ciudad que ha emitido más multas a los vendedores ambulantes por no obtener un permiso legal para trabajar.

Si bien la ciudad está reabriendo su economía al eliminar algunas restricciones pandémicas, los vendedores ambulantes en su mayoría inmigrantes indocumentados, se sienten aislados y frustrados porque su trabajo durante décadas ha sido criminalizado.
Según el Proyecto de Vendedores Ambulantes, en Nueva York existen alrededor de 20,000 empresarios que se dedican a la venta ambulante, en su mayoría pertenecientes a las minorías, quienes, hasta la fecha, “forman parte de una economía sumergida de trabajadores que no pueden adquirir las licencias comerciales necesarias para legitimar su negocio”.
La mayoría de estos trabajadores originarios de distintos países del mundo, son inmigrantes indocumentados, y, a pesar de que Nueva York se jacta de ser un refugio para los inmigrantes, sus autoridades no están dispuestas a tratar de manera justa a estos pequeños empresarios.
Legalizar la venta ambulante podría, además, regularizar esta industria para saber y entender todo lo que se está vendiendo en las calles, permitiría a las autoridades asegurarse de que sea saludable con el objetivo de proteger a los clientes.
Voto de los inmigrantes en la ciudad de Nueva York
El Concejo Municipal de la ciudad de Nueva York logró un acuerdo mayoritario al aprobar el proyecto de ley local para enmendar los estatutos electorales de la ciudad de Nueva York, al permitir que los inmigrantes con residencia permanente o permiso de trabajo puedan ejercer el derecho al voto en las elecciones municipales.

Pero, luego de que un grupo de republicanos de la ciudad de Nueva York presentara una demanda ante los tribunales de justicia para que unas 800.000 inmigrantes con tarjeta verde, permiso de trabajo, DACA y TPS no puedan votar en las elecciones municipales, finalmente un Juez del tribunal de primera instancia dictaminó anular la Ley Local 11-2022.
Una de las prioridades que la ciudad debe mantener en este próximo año, será la de luchar en los tribunales para que estas personas puedan ejercer su derecho al voto y así ser la ciudad de Nueva York un ejemplo de Democracia Representativa.
Esta legislación está enmarcada únicamente en la ciudad de Nueva York, en las elecciones municipales para los cargos de Alcalde, Contralor, Defensor Público, miembros del Concejo Municipal y Presidente de Condado.
Abordar las disparidades
Los trabajadores de la comunidad latina fueron los más afectados por la pandemia con pérdida de empleos en sectores como restaurantes, hoteles o factorías que, aunque también tuvieron afectaciones, son industrias que ofrecen remuneraciones bajas o mal pagados.

El COVID-19 también puso de manifiesto la ausencia de una red de seguridad social adecuada para los trabajadores indocumentados, los trabajadores de conciertos basados en aplicaciones y otros neoyorquinos con acuerdos laborales no estándar, otro problema que las autoridades deben abordar para erradicar la disparidad racial.
El alcalde Eric Adams y la gobernadora Hochul deberán también garantizar un futuro más equitativo para la ciudad de Nueva York, abordar las disparidades en el sistema de salud y reformar el sistema de justicia penal en la ciudad de Nueva York.




























