La ciudad de Nueva York se enfrenta a un riesgo financiero incierto relacionado con la afluencia de solicitantes de asilo desde el verano.

Y, aunque el alcalde Adams ha mantenido una estrecha relación con la gobernadora Kathy Hochul, algunos comentarios del mandatario han sugerido que el estado se está haciendo de la vista gorda a las súplicas de ayuda de la ciudad.

El Gobierno de Texas desplegó a lo largo del bordo del Río Bravo aproximadamente 400 elementos de la Guardia Nacional estadounidense, intimidando con esto a los migrantes que se ubican del otro lado del río, en Ciudad Juárez, en el norteño estado de Chihuahua, un día después de que el Tribunal Supremo anunciara que se mantiene de momento el título 42, una norma sanitaria que permite la expulsión de la mayoría de migrantes.
El Gobierno de Texas desplegó a lo largo del bordo del Río Bravo aproximadamente 400 elementos de la Guardia Nacional estadounidense, intimidando con esto a los migrantes que se ubican del otro lado del río, en Ciudad Juárez, en el norteño estado de Chihuahua, un día después de que el Tribunal Supremo anunciara que se mantiene de momento el título 42, una norma sanitaria que permite la expulsión de la mayoría de migrantes.

Aunque el número de solicitantes de asilo que llegan de la frontera se había desacelerado en las últimas semanas después de un cambio en la política de Estados Unidos, esa política ahora está bajo la orden de un juez federal de terminar el 21 de diciembre, lo que sugiere que se desconoce mucho sobre lo que estas tendencias presagian para los próximos meses y años.

Respecto a esta política federal, conocida como Título 42 (utilizada por las administraciones de Biden y Trump para evitar que los solicitantes de asilo ingresen a los Estados Unidos durante una emergencia de salud pública), Adams predijo que la expiración el 21 de diciembre, llevaría a 1,000 inmigrantes adicionales a Nueva York cada semana.

Según datos de la ciudad de Nueva York, desde mayo han llegado más de 31.000 inmigrantes con la esperanza de poder obtener asilo político. Mientras en Washington los tribunales deciden si se mantiene o no el Título 42, la norma sanitaria que permite la expulsión inmediata de migrantes y que tenía que haber finalizado este miércoles, la frontera de EE.UU. con México queda en un limbo y los migrantes se ven expuestos a situaciones de mayor riesgo.
Según datos de la ciudad de Nueva York, desde mayo han llegado más de 31.000 inmigrantes con la esperanza de poder obtener asilo político. Mientras en Washington los tribunales deciden si se mantiene o no el Título 42, la norma sanitaria que permite la expulsión inmediata de migrantes y que tenía que haber finalizado este miércoles, la frontera de EE.UU. con México queda en un limbo y los migrantes se ven expuestos a situaciones de mayor riesgo.

 

El impacto de nuevos inmigrantes en la ciudad

A medida que la tensión y la incertidumbre se mantienen en la frontera por la finalización del Título 42 más inmigrantes continúan llegando a la ciudad. Este lunes llegaron desde Texas 4 autobuses con inmigrantes en busca de asilo, a pesar de que la ciudad ha advertido que una posible llegada de nuevos inmigrantes sería insostenible por los costos que eso representa.

Funcionarios han revelado que más de 31.000 inmigrantes han llegado a la ciudad de Nueva York en los últimos meses, la mayoría de ellos en autobuses provenientes desde Texas.

Desde mayo que inició la masiva llegada de solicitantes de asilo, la ciudad ha abierto 64 refugios de emergencia y cuatro Centros de Respuesta y Ayuda Humanitaria de Emergencia dentro de los hoteles para satisfacer las necesidades de vivienda temporal.

Migrantes esperan a lo largo del río Bravo después de que las fuerzas del orden estadounidenses instalaran una barricada a lo largo del río para evitar que los migrantes crucen ilegalmente a Estados Unidos desde México en Ciudad Juárez, México
Migrantes esperan a lo largo del río Bravo después de que las fuerzas del orden estadounidenses instalaran una barricada a lo largo del río para evitar que los migrantes crucen ilegalmente a Estados Unidos desde México en Ciudad Juárez, México

El gobierno de Estados Unidos hizo su petición en una presentación un día después de que el presidente del Tribunal Supremo, John Roberts, emitiera una orden temporal para mantener los límites de la era de la pandemia para los inmigrantes. Antes de que Roberts emitiera esa orden, las restricciones estaban programadas para expirar el miércoles 21 de noviembre.

Aunque desde la ciudad no han revelado una cifra exacta de cuánto se ha gastado un informe de la oficina del contralor de la ciudad de Nueva York, Brad Lander , publicado el jueves, dijo que los funcionarios anticipan $ 1 mil millones en costos anuales relacionados con la afluencia de inmigrantes, incluidos $ 600 millones para personas sin hogar y servicios sociales y $ 400 millones para "respuesta de emergencia humanitaria y centros de socorro”.

La ciudad espera que el gobierno federal proporcione fondos, pero no está garantizado, según el informe.

En reiteradas ocasiones el alcalde ha hecho un llamado al gobierno federal y estatal para que proporcionen fondos a la ciudad y poder hacer frente a la afluencia y que emitan autorizaciones de trabajo temporales para los nuevos inmigrantes.

“Nuestras solicitudes de asistencia han sido ignoradas en su mayoría. Y aunque la delegación federal de Nueva York ha abogado repetidamente por que se envíen fondos a la ciudad de Nueva York, muchos en el Congreso, tanto republicanos como demócratas, se han negado a mover un dedo”, dijo Adams en un comunicado.

Adams también advirtió que la ciudad no está preparada para una nueva ola de solicitantes de asilo a medida que se da un cambio en la política federal por la finalización del Título 42.

“Nuestro sistema de albergues está lleno y casi no tenemos dinero, personal ni espacio. A decir verdad, si no se toman medidas correctivas pronto, es muy posible que nos veamos obligados a recortar o reducir los programas de los que dependen los neoyorquinos”, advirtió el alcalde.

 

Impacto financiero en la ciudad

El alcalde Adams ha declarado que para hacer frente a la crisis la ciudad necesita aproximadamente $1 mil millones en reembolsos de la Agencia Federal para el Manejo de Emergencias del presidente Biden por los costos relacionados con el alojamiento y la prestación de servicios para los migrantes.

El alcalde también ha pedido ayuda a la administración del gobernador Hochul. “Me he sentido frustrado durante toda mi vida en el servicio público. Nunca he estado más frustrado que ahora. Este es un problema nacional. ... Es injusto para todas nuestras ciudades tener que pasar por esto sin la ayuda del gobierno nacional y del estado”, dijo el alcalde.

Pero esta misma semana un proyecto de ley de gastos federales destinará $800 millones a ciudades como Nueva York que luchan por atender a miles de migrantes que llegan especialmente desde Texas.

Según una publicación de POLITICO, el líder de la mayoría en el Senado, Chuck Schumer, negoció el dinero como parte de un proyecto de ley general de gastos de $1.7 billones que se espera sea aprobado para fines de semana.

El dinero se asignará al programa humanitario de alimentos y refugio de emergencia de FEMA para jurisdicciones que han lidiado con una afluencia de solicitantes de asilo. Puede pagar el costo del alojamiento, la alimentación, el transporte, la salud básica y los primeros auxilios, las pruebas de detección de la COVID-19 y otros servicios de apoyo para los solicitantes de asilo, incluida la construcción y ampliación de los refugios.

“Nos alienta la noticia de cientos de millones en fondos federales adicionales para apoyar a los solicitantes de asilo y esperamos recibir los recursos que necesitamos aquí en la ciudad de Nueva York… Este trabajo no ha sido fácil y hay más por hacer, pero todo ayuda a abordar esta crisis.”, dijo Adams.

El alcalde también destacó que con más de 800 personas llegando solo en los últimos cuatro días, está claro que todavía se necesita una estrategia integral en las fronteras y recursos adicionales.

Los $800 millones para el programa de Alimentos y Vivienda de Emergencia representan un aumento del 433 por ciento de los $150 millones que se le asignaron el año pasado.

 

Posible reapertura del campamento en Randall’s Island

Si bien autoridades han indicado de la posible masiva llegada de más de 1,000 inmigrantes a la ciudad cada semana. Esto podría según Adams, provocar recortes en los servicios públicos que van desde la vigilancia, el saneamiento, la educación y los programas sociales, en un esfuerzo por acomodar a los inmigrantes.

Esta afluencia incluso podría obligar a la ciudad a reabrir las controvertidas carpas de campaña en Randall 's Island que solía albergar a los inmigrantes solicitantes de asilo especialmente solteros. Así lo anunció el comisionado de la Oficina de Manejo de Emergencias, Zach Iscol, durante una audiencia pública en el Concejo Municipal.

“Todo está sobre la mesa en este momento. Esta es una emergencia sin precedentes”, dijo el Comisionado Iscol.

Mientras que el alcalde Adams durante una conferencia de prensa en la municipalidad cuando se le preguntó sobre la reapertura de estos campamentos dijo que “nada está descartado”, aunque también reveló: “No queremos volver a lo que teníamos”, pero “sea lo que tenga que hacer para asegurarme de que estamos lidiando con una crisis, lo haré.”

Según datos de la ciudad, desde mayo han llegado más de 31.000 inmigrantes con la esperanza de poder obtener asilo político. La mayoría provenientes de países que atraviesan actualmente una crisis política, social y económica tales como Venezuela, Nicaragua y Cuba.

El campamento de tiendas de campaña de Randall 's, que paradójicamente había sido construido por la misma compañía que recibió alrededor de 200 millones de dólares para erigir el muro fronterizo del expresidente Donald Trump, tenía capacidad para 1.000 personas.

El centro abrió el 19 de octubre para albergar a hombres solteros que buscan asilo en el país y cerró el 16 de noviembre porque según el alcalde, la llegada masiva de los inmigrantes había disminuido y las personas que se encontraban en Randall 's Island fueron trasladadas a un hotel de Manhattan.

 

La carpa que inicialmente había sido construida en El Bronx costó a los contribuyentes de la ciudad $650,000 solo para construirla. Sin embargo, los funcionarios de la ciudad se negaron a decir cuánto sería el costo operativo y mantención de la carpa. En caso de la reapertura existirá presión a la administración de Adams para que aclare esos gastos.

Según datos de la ciudad más de 64.000 personas duermen en refugios para personas sin hogar de la ciudad en una noche determinada, esto ha representado un máximo histórico, impulsado principalmente por la afluencia de inmigrantes que han llegado en buses desde Texas.

La ciudad también alquiló cientos de habitaciones de hotel en los cinco condados y abrió cuatro "Centros de ayuda y respuesta ante emergencias humanitarias" para albergar a los migrantes, pero no está claro si será suficiente para acomodar una nueva oleada de llegadas.

El plan para albergar a las personas en estructuras de tiendas de campaña fue ampliamente criticado por los miembros del Concejo Municipal y algunas autoridades electas, por estar ubicados en lugares con poco acceso y transporte público, además de no contar con las condiciones necesarias en esta temporada de frío.

Después de eliminar las carpas los inmigrantes solicitantes de asilo fueron trasladados al Watson Hotel en Midtown.

 

La depresión de los solicitantes de asilo

La oleada de inmigrantes llegando al país y de manera especial a Nueva York, se ha vuelto estratosférica.

La mayoría de estos inmigrantes que llegan a la ciudad son de países sudamericanos que en su viaje tienen que atravesar por el Tapón del Darién, un peligroso corredor selvático que por su propio medio natural se convirtió en un infierno para los inmigrantes que intentan cruzarlo.

Ya en la selva, están a merced de animales salvajes, pero, sobre todo, están en manos de los traficantes de personas; hay numerosos reportes de robos, violaciones, desapariciones, extorsiones y muerte.

Situación que despierta preocupación por el riesgo psicológico que, en su mayoría afecta a largo plazo a quienes son víctimas de estos abusos, muchos de ellos en condición de vulnerabilidad.

Un segundo calvario que viven los inmigrantes al llegar al país es que unos son tratados como objetos de juegos políticos entre posturas adversas de unos y otros funcionarios. Como es el caso de los inmigrantes enviados desde Texas hasta Nueva York, quienes una vez aquí tienen que comenzar desde cero, con pocas oportunidades labores y medios de supervivencia, lo que afecta significativamente su estado emocional llevando a algunos a tomar como mejor opción el suicidio.

Por ejemplo, en lo que va del 2022, dos inmigrantes se suicidaron en distintos refugios de la ciudad de Nueva York según indicaron funcionarios de la ciudad.

El primero ocurrió en septiembre cuando Leydy Paola Martínez Villalobos, originaria de Colombia fue encontrada muerta en el baño del refugio Hollis Family Shelter, en Jamaica Ave., Queens. La madre de 32 años dejó en la orfandad a un niño de 15 años y una niña de 7. El padre de ambos se encontraba en Colombia.

La tragedia incluso fue anunciada por el alcalde Adams, quien destacó que el suicidio de esa persona “es un recordatorio de que tenemos la obligación de hacer todo lo que esté a nuestro alcance para ayudar a los necesitados”

Y el segundo ocurrió a mediados de noviembre. Según las autoridades se trata de John Ortega un hombre de 26 años, que fue encontrado por su esposa en el baño de un refugio en Queens.

Según NBC New York probablemente llegó a la Gran Manzana desde Venezuela junto con un niño y la madre del joven.

“Esta es una tragedia absolutamente desgarradora y estamos trabajando de cerca con la familia para apoyarlos durante este momento increíblemente difícil”, dijo un portavoz del Departamento de Servicios Sociales de la ciudad.

Si usted o alguien que conoce necesita ayuda, comuníquese con la línea directa nacional de prevención del suicidio al 1-800-273-8255, o comuníquese con la línea de texto de crisis enviando un mensaje de texto "Inicio" al 741741, en cualquier momento.

Si tiene pensamientos suicidas o está experimentando una crisis de salud mental y vive en la ciudad de Nueva York, puede llamar al 1-888-NYC-WELL para obtener asesoramiento de crisis gratuito y confidencial. También puede visitar SuicidePreventionLifeline.org

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