Casi una semana después de la fecha límite, la gobernadora Kathy Hochul anunció la aprobación del presupuesto estatal de Nueva York de $220 mil millones donde los inmigrantes indocumentados quedaron fuera.

A pesar de los intensos llamados de organizaciones y algunos líderes políticos y autoridades electas en dirigir la mirada hacia los sectores más vulnerables, la última palabra de Kathy Hochul los ha “decepcionado completamente”.

Desde que llegó la pandemia en marzo del 2020 los inmigrantes han experimentado cambios abruptos sobre su situación económica, de vivienda, de salud, representando según informes y datos del estado la mayor cantidad de contagios, fallecidos, desalojados, desempleados.

Los inmigrantes indocumentados a pesar de contar con poco o mínimo equipo de protección personal para trabajar en pleno apogeo de la pandemia, se convirtieron en esenciales.

El esfuerzo de estas personas debió convertirse en un patrón de desafíos. Sin embargo, este año la gobernadora del estado de Nueva York ha puesto una barrera en su desarrollo al no escuchar sus demandas e incluirlos en el presupuesto.

Si bien este año en el presupuesto estatal se agregaron $8 mil millones más que el año pasado, los proyectos de ley presentados por algunos legisladores en beneficio de los inmigrantes no fueron aprobados en todos sus términos.

La aprobación de una segunda ronda y reponer con $3 mil millones adicionales el Fondo de Trabajadores Excluidos, la Ley de Cobertura para Todos, la Ley de Desalojos por Buena Causa, eliminar el límite de licencias para los Vendedores Ambulantes y el cuidado infantil sin importar el estatus migratorio, eran algunas de las legislaciones que traería un alivio para los inmigrantes después de sufrir los embates de la pandemia.

La senadora de origen colombiano Julia Salazar que representa el Distrito 18 de Brooklyn criticó fuertemente a la gobernadora, calificando el presupuesto estatal de “inaceptable” porque no “prioriza las necesidades de los trabajadores y excluye a nuestros vecinos indocumentados del acceso a los servicios que el resto de nosotros disfrutamos”.

Inmigrantes quedan excluidos del presupuesto

Evidentemente con la llegada de la pandemia, los inmigrantes indocumentados sufrieron cambios repentinos que se han puesto de relieve durante la crisis de salud pública que desencadenó en otras crisis sociales y consecuencias graves para miles de familias que quedaron sin empleo, en situación de calle y sin ingresos económicos.

La pandemia dejó al descubierto las vulnerabilidades que se han expuestos los inmigrantes, después de que Nueva York se convirtiera en el epicentro mundial, con los negros y latinos llevando la peor parte a estar entre la mayor cantidad de contagiados y fallecidos. Sin embargo, el virus no creó este problema, sino que lo empeoró. Una desigualdad sistémica que ha existido a lo largo de décadas.

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Trabajadores esenciales

Con una economía en apuros que en 2022 aún no se recupera, con la llegada de nuevas variantes y, además, un estado aun sacudido por la pandemia. Aprobar legislaciones tales como el Fondo de Trabajadores Excluidos, la Ley de Cobertura para Todos, la Ley de Desalojos por Buena Causa y eliminar el límite de licencias para los Vendedores Ambulantes, debió haberse convertido en una prioridad para la gobernadora Kathy Hochul, pero sus prioridades fueron otras.

Prefirió respaldar con dinero de los contribuyentes la cantidad de $600 millones en subsidios para ayudar a construir un nuevo estadio de fútbol americano de los Buffalo Bills, en el Condado de Buffalo al oeste del estado de Nueva York.

“Compromete dinero público a un equipo de la NFL propiedad de un multimillonario, sin poder financiar la Ley de Cobertura para Todos”, escribió la senadora Julia Salazar por no respaldar una versión más completa de esta legislación que habría beneficiado a inmigrantes indocumentados.

Según la Ley de Cobertura para todos (A880/S1572) apoyada por varios legisladores, organizaciones comunitarias y autoridades electas de alto nivel, se iba crear un seguro de salud en todo el estado para los neoyorquinos que están excluidos de la elegibilidad debido a su estado migratorio.

Esto significaba que casi 426,000 residentes en el estado de Nueva York que actualmente no son elegibles para los programas de atención médica pública debido a su estatus migratorio y los casi 250,000 que siguen sin seguro, no recibirán atención médica de calidad.

A pesar de los amplios beneficios que hubiera generado la aprobación de este proyecto de ley, la gobernadora hizo caso omiso. Solo en la ciudad de Nueva York se hubieran ahorrado anualmente $710 millones, además de, el aumento de la esperanza de vida, la productividad laboral, las finanzas personales y el acceso a los sistemas de atención médica, incluyendo las visitas a la sala de emergencia no cubiertas.

La clase trabajadora ha quedado fuera del presupuesto por no aprobarse una segunda ronda y reponer con $3 mil millones adicionales el Fondo de Trabajadores Excluidos, donde los testimonios de inmigrantes denotan lo que ellos mismos han afirmado “sentirse excluidos”.

A pesar de los datos presentados por diferentes encuestas, entrevistas o estudios, este sector de la población que trabaja en la construcción, restaurantes, hoteles, asistentes del hogar o trabajadores de servicios, quienes fueron las industrias más afectadas, continuarán enfrentando las consecuencias económicas y sociales provocadas por la pandemia.

Los más de 177,000 personas que se estima califican para el Fondo de Trabajadores Excluidos de Nueva York, según el informe realizado por la Iniciativa de Investigación de Inmigración, seguirán con deudas pendientes y el pago retrasado de alquiler, que prácticamente los testimonios de las personas que recibieron el fondo de $2.1 mil millones aprobado en el presupuesto pasado, fue para eso que lo usaron.

“El presupuesto aclara a qué neoyorquinos representa y para quién trabaja la gobernadora en Albany. El Fondo de Trabajadores Excluidos permanece vacío. Nuestra gobernadora optó por ponerse del lado de las fuerzas de los ricos y poderosos por encima de los intereses de las familias trabajadoras… en el mismo momento en que los neoyorquinos se preparan para otra cepa contagiosa de COVID-19”, dijo Murad Awawdeh, director ejecutivo de la Coalición de Inmigración de Nueva York.

En este presupuesto estatal no se tomaron en cuenta a las familias de hogares de bajos ingresos que continúan en riesgo de desplazamiento, al no aprobarse el proyecto de ley de “Desalojo por buena causa”, que habría brindado a los inquilinos de unidades no reguladas protecciones permanentes básicas para prevenir desalojos injustificados y aumentos exorbitantes de alquiler.

La gradual crisis de vivienda que experimenta la ciudad de Nueva York afecta inminentemente a inmigrantes latinos y negros, sobre todo en un momento que los inquilinos tienen pocas protecciones legales en el estado y la ciudad de Nueva York que apenas se recupera económicamente.

Esto significa que los propietarios podrán desalojar a los inquilinos y realizar aumentos de alquiler “irrazonables”.

También han quedado fuera del presupuesto los vendedores ambulantes, quienes después de haber sido despedidos de sus empleos, tuvieron que recurrir a este tipo de negocios para subsistir.

Los más de 20,000 pequeños empresarios que se dedican a la venta ambulante en Nueva York, según el Proyecto de Vendedores Ambulantes, se sienten aislados y frustrados porque su trabajo durante décadas ha sido criminalizado.

La gobernadora Kathy Hochul no aprobó los proyectos de ley que les permitía obtener permisos legales y “trabajar dignamente en las calles”.

Al no ser incluidos en el presupuesto y tampoco poder recibir ayuda de manera urgente, estos trabajadores inmigrantes se verán expuestos a exorbitantes multas que van mucho más allá de su ganancia.

“En los últimos dos años, inmigrantes, negros y latinos han arriesgado sus vidas para que Nueva York siga funcionando.  Hemos pedido que reconozcan el valor de nuestro trabajo y aseguren una verdadera recuperación para todos… La gobernadora Hochul ignoró nuestras voces y, en cambio, se centró en las necesidades de sus donantes, alterando el proceso presupuestario”, dijo José López, codirector ejecutivo de Make the Road Nueva York.

En todo el estado de Nueva York la infraestructura de cuidado infantil ha estado en crisis mucho antes de la llegada de la pandemia. Desde hace décadas se han creado esfuerzos por tratar de financiar el cuidado infantil.

Este problema es grave debido a que muchos padres inmigrantes e indocumentados no tienen acceso a un cuidado asequible o de calidad y muchos proveedores de cuidado infantil ganan menos del salario mínimo.

Si bien para esta área se agregó parte del presupuesto estatal, la noticia de que los niños indocumentados quedaron fuera, no fue bien recibida por especialistas en este tema que han presentado argumentos del porqué se debería financiar.

“La implementación lenta significa que los padres seguirán viéndose obligados a pagar altos costos por el cuidado de los niños o permanecerán en listas de espera durante años. La crisis del cuidado infantil en Nueva York es urgente e importante”, dijo Jasmine Gripper, directora ejecutiva de Alliance for Quality Education.

Según explicó Gripper, a este ritmo las familias con un niño nacido en 2022 tendrán que esperar hasta que el niño tenga 4 años para poder tener un asiento en una guardería”.

Los defensores de los inmigrantes aseguraron que la lucha por la salud y el bienestar de todos los neoyorquinos continuará en las calles, en los pasillos del poder y en las urnas. 

“Estamos listos para recordarle a la gobernadora Hochul o a quien ocupe -el cargo que-, el próximo año los 4,4 millones de inmigrantes de Nueva York son el corazón y el alma de este estado. Merecen la seguridad y protección que se brinda a todos los demás neoyorquinos”.

Trabajadores excluidos
Casi una semana después de la fecha límite, la gobernadora Kathy Hochul, anunció la aprobación del presupuesto estatal de Nueva York de $220 mil millones donde los inmigrantes indocumentados quedaron fuera.

Algunos beneficios aprobados en el presupuesto

Si bien se esperaba que la gobernadora “hiciera mucho más”, el presupuesto estatal financió algunos importantes proyectos en cobertura de salud, cuidado infantil y vivienda. No obstante, como mencionamos en el acápite anterior aún quedan brechas por cerrar en beneficio de los más vulnerables.

Con respecto al cuidado de salud por primera vez en la historia el estado de Nueva York ofrecerá cobertura de salud integral únicamente a inmigrantes indocumentados mayores de 65 años. Lo que representa un primer paso sobre la urgente necesidad de cubrir una cobertura completa para todos los neoyorquinos inmigrantes sin seguro e ir paulatinamente cerrando una brecha de larga data.

“Es un paso adelante, pero no es suficientemente completo. Necesitamos proporcionar seguro a todos los trabajadores esenciales de todas las edades”, reclamó Becca Telzak, subdirectora de la organización defensora de los inmigrantes Make the Road New York.

Dentro del presupuesto firmado por la gobernadora también se incluirán fondos para extender la cobertura de Medicaid para madres de familia que tengan un hijo durante el primer año posterior al embarazo, independientemente de su estado migratorio. Este es un gran avance dado que el estado de Nueva York tiene una alta tasa de mortalidad materna debido a los altos costos de atención médica.

En el presupuesto también se incluyó un subsidio al cuidado infantil para familias que ganan hasta el 300 % del Nivel Federal de la Pobreza (FPL).

Se espera que esto tenga un impacto positivo dado que la infraestructura de cuidado infantil de Nueva York aún se mantiene en crisis. Muchos padres no tienen acceso a un cuidado asequible o de calidad y muchos proveedores de cuidado infantil ganan menos del salario mínimo, lo que no permite poder pagar estos servicios.

A pesar de que aprobaron $7 mil millones en fondos para el cuidado infantil durante los próximos 4 años, no todos los niños tendrán acceso. Muchos inmigrantes indocumentados continúan excluidos de estos beneficios debido a que el programa se financiará en gran parte con dólares federales.

Hasta la fecha, los niños indocumentados son elegibles para ciertos programas de cuidado infantil en la ciudad de Nueva York, como los programas Head Start y Pre-K y 3-K. Sin embargo, no son elegibles para otros.

“Si bien los esfuerzos de la legislatura fueron vitales, la gobernadora Hochul aún logró preservar un sistema de atención médica para unos pocos en lugar de para muchos. Se necesita hacer mucho más, pero nos complace que ya no negaremos a nuestros ancianos y mujeres después del embarazo el acceso a una atención médica asequible y de calidad”, declaró Murad Awawdeh, director ejecutivo, de la Coalición de Inmigración de Nueva York.

Los inquilinos tendrán un pequeño respiro luego de que se incluyera en el presupuesto $800 millones para el Programa de Asistencia de Alquiler de Emergencia del estado que finalizó el pasado 15 de enero. Además de $250 millones para cubrir los gastos de personas que enfrentan retrasos en los servicios públicos y $125 millones para los propietarios cuyos inquilinos no estén dispuestos a solicitar ayuda estatal y se vieron afectados financieramente por la pandemia.

También se incluyeron fondos en el presupuesto para programas vitales de asistencia al consumidor al incluir $3 millones para la expansión del Programa de Asistencia al Consumidor de Deudas Educativas (EDCAP, por sus siglas en inglés), que ayuda a los neoyorquinos a navegar el sistema de préstamos estudiantiles, maximizar sus opciones de pago, solicitar la condonación, cancelación de préstamos públicos y programas de cancelación.

Los inmigrantes en Nueva York no deben quedar nuevamente a la intemperie

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