La diosa de la tierra vasca llega a Times Square para hablar del cambio climático

La escultura de Patxi Xabier Lezama llevará este domingo 6 de septiembre a Times Square la figura ancestral de Mari, personificación de la madre tierra y señora de las fuerzas de la naturaleza, en una intervención artística que une mitología vasca y conciencia climática.
Nueva York, 6 de septiembre de 2026. — Una figura ancestral de la mitología vasca llegará este domingo al corazón de Manhattan para dialogar con uno de los grandes símbolos de la sociedad contemporánea. La escultura Mari, del artista vasco Patxi Xabier Lezama, será proyectada durante 24 horas en una de las pantallas de Times Square, llevando hasta Nueva York la imagen de la diosa vinculada a la tierra, la naturaleza y las fuerzas del clima.
La intervención tendrá lugar en la pantalla ubicada en 1560 Broadway, entre las calles 46 y 47, sobre la tienda de Pelé y frente a los conocidos escalones rojos de TKTS. La imagen de Mari aparecerá durante 15 segundos de cada hora a lo largo de una jornada completa, en uno de los espacios más transitados y fotografiados de Nueva York.
La intervención artística establece un diálogo entre una tradición cultural milenaria y el lenguaje visual contemporáneo de una de las ciudades más emblemáticas del mundo.

De la mitología vasca al corazón de Nueva York

Mari ocupa un lugar central en la mitología vasca. Considerada la personificación de la madre tierra, es una figura asociada a la naturaleza, las montañas, el interior de la tierra y los fenómenos meteorológicos.
Según la tradición, Mari ejerce dominio sobre las fuerzas del clima y está relacionada con el buen y el mal tiempo. Su presencia se vincula a diferentes montañas de Euskal Herria y representa una concepción de la naturaleza como una fuerza viva que debe ser respetada.
Es precisamente este significado el que adquiere una especial actualidad ante la crisis climática.
La aparición de Mari en Times Square pretende convertir el arte en un vehículo de reflexión sobre la relación entre el ser humano y el planeta. En medio de uno de los espacios urbanos más intensos del mundo, la figura de la madre tierra recordará simbólicamente que el futuro de las sociedades depende del equilibrio de los ecosistemas y de las decisiones que se adopten frente al cambio climático.
«Mari representa la tierra, la naturaleza y las fuerzas que durante siglos nuestros antepasados observaron y trataron de comprender», explica Patxi Xabier Lezama. «Hoy sabemos, gracias a la ciencia, que el clima está cambiando y que nuestras acciones tienen consecuencias sobre el planeta. Llevar a Mari a Times Square es mi manera de utilizar el arte para llamar la atención sobre esa realidad».

Arte y conciencia climática

La escultura establece un diálogo entre pasado y presente. Una figura procedente de la tradición vasca se presenta ahora ante una audiencia internacional en uno de los principales escaparates culturales y visuales del mundo.
Para Lezama, el arte puede convertirse en una herramienta para preservar la memoria y, al mismo tiempo, plantear preguntas sobre los grandes desafíos del presente.
«No quiero que Mari sea solamente una representación de nuestra mitología. Quiero que sea también un símbolo contemporáneo de la tierra y de la necesidad de protegerla», señala el escultor.
La aparición de Mari entre las gigantescas pantallas de Times Square introduce además un fuerte contraste visual y conceptual. En un espacio asociado al consumo, la velocidad y la cultura global, la figura de la madre tierra invita a dirigir la mirada hacia la naturaleza.
«Mari estará en Times Square para recordarnos que no podemos vivir de espaldas a la tierra», afirma Lezama. «Quiero que durante esos quince segundos alguien levante la mirada, vea a Mari y se pregunte qué estamos haciendo con nuestro planeta y qué podemos hacer para protegerlo».

Quince segundos para mirar la Tierra

La imagen de Mari aparecerá durante 15 segundos de cada hora durante 24 horas. Aunque su presencia será breve, el artista considera que precisamente esa fugacidad forma parte del significado de la intervención.
«En Times Square todo sucede muy rápido. Las imágenes aparecen y desaparecen constantemente. Mari también aparecerá y desaparecerá, pero espero que su mensaje permanezca en la memoria de quienes la vean», explica.
El escenario elegido refuerza el carácter internacional de la intervención. La pantalla situada en 1560 Broadway, entre las calles 46 y 47, se encuentra sobre la tienda de Pelé y frente a los famosos escalones rojos de TKTS, en una zona que concentra diariamente a visitantes de todo el mundo.
La llegada de Mari a este lugar convierte la obra en un viaje simbólico desde las montañas vascas hasta Manhattan.

Una voz ancestral para un problema global

La propuesta de Lezama no pretende presentar la mitología como una explicación científica del cambio climático, sino recuperar su dimensión simbólica.
Mari representa una visión en la que la naturaleza posee una fuerza propia y el ser humano forma parte de un equilibrio mayor. En el contexto actual, esa mirada puede adquirir una nueva lectura.
«Nuestros antepasados no hablaban de cambio climático como lo hacemos nosotros, pero entendían que la naturaleza tenía una fuerza que debía ser respetada. Hoy tenemos conocimientos científicos que nos permiten comprender mucho mejor lo que está ocurriendo. Tenemos también una responsabilidad mucho mayor», afirma Lezama.
Desde esta perspectiva, la escultura se convierte en una llamada a la reflexión y a la acción.
«Mari no viene a Nueva York solamente para ser contemplada. Viene para recordar. Recordar que la tierra es nuestra casa, que el clima está cambiando y que todavía estamos a tiempo de tomar medidas responsables», concluye el artista.

De Euskal Herria a Manhattan

La presencia de Mari en Times Square representa también una proyección internacional de la cultura vasca. Una figura profundamente vinculada a Euskal Herria será presentada ante una audiencia global, demostrando la capacidad del arte contemporáneo para conectar identidad, tradición y problemas universales.
De las montañas vascas al corazón de Manhattan; de la mitología a la cultura contemporánea; de una tradición ancestral a la conciencia climática.
Mari llega a Times Square para hablar de la Tierra. Y su mensaje trasciende las fronteras: cuidar el planeta ya no es solamente una opción, sino una responsabilidad colectiva.
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