Los paisajes paradisiacos del mar mediterráneo, con las edificaciones pintadas de blanco con los techos azules es lo primero que viene a la mente cuando pensamos en Grecia.
Pero para aquellos que han probado la exquisita gastronomía de este hermoso país, los paisajes toman un segundo plano. Y es que la cocina griega es simplemente espectacular.
Si se le antoja deleitarse con unos deliciosos platillos de esta maravillosa cocina mediterránea les recomendamos visitar estos restaurantes en Manhattan.

Nerai
Este hermoso restaurante está basado en la hospitalidad griega, la cual se puede comprobar desde el momento en que uno llega y es recibido cordialmente por el personal. El ambiente es muy contemporáneo y exclusivo.
El restaurante ofrece diversas estancias a lo largo de 3 niveles, y algunos como el cuarto blanco son ideales para eventos semi-privados.
La comida como es de suponerse es basada en los frutos del mar, y todos los platillos que hemos degustado estaban hechos a la perfección.

Estiatorio Milos
Comer en Estiatorio Milos es una verdadera experiencia culinaria, fundado por el reconocido chef Costas Spiliadis, Milos es reconocido como uno de los mejores restaurantes de mariscos del mundo. El éxito del establecimiento es tal que hoy en día cuenta con restaurantes en importantes ciudades como Montreal, Londres, Las Vegas, Miami, Atenas y por supuesto Nueva York.
La fama del restaurante se debe a la frescura de los ingredientes utilizados en sus platillos, así como la gran variedad de pescados y mariscos que ofrecen. El menú cambia prácticamente todos los días dependiendo de los mariscos disponibles, por lo que visitar este hermoso restaurante siempre resultara en una experiencia gastronómica nueva.

Molyvos
Posiblemente el restaurante más reconocido de la ciudad, ya que suma 20 años de estar sirviendo deliciosa comida griega a los residentes de Nueva York.
Sus platillos son tradicionales de la isla de Lesbos, su gastronomía se podría describir como rustica y poco pretenciosa, pero de un sabor inigualable, acompañados del chef Carlos Carreto, los comensales somos guiados por un viaje culinario sin igual, con una variedad de aperitivos y platos fuertes hechos con mariscos frescos, verduras silvestres y el tradicional queso con miel, y lo mejor de todo es que el restaurante cuenta con la lista de vinos griegos más extensa del país.



























