
En Estados Unidos existen aproximadamente sesenta y dos millones de católicos -la mitad de quienes se dicen cristianos- y unos 47.200 sacerdotes repartidos en ciento noventa diócesis, por lo cual el impacto del último escándalo sobre miles de niños abusados, presentado por las autoridades de Pensilvania, ha generado gran controversia y reacciones con impacto incluso en la esfera política.

ESCÁNDALO EN BOSTON
En el 2002 el mundo se conmovió con la investigación periodística publicada por el diario The Boston Globe, sobre cientos de sacerdotes de la Arquidiócesis de Boston que abusaron de niños. Una serie de devastadores artículos de periodistas del diario Boston Globe develó cómo sacerdotes que abusaban sexualmente de niños, durante años fueron trasladados de parroquia en parroquia bajo la supervisión del cardenal Law, sin informar a las congregaciones ni a las autoridades. La renuncia de Law provocó una reacción internacional al descubrirse que sus técnicas de encubrimiento se aplicaron en otros países. En el 2015 la historia sobre cómo el Boston Globe develó el escándalo de los curas pedófilos, fue inmortalizada en la película "Spotlight", ganadora del Oscar a la Mejor Película.
INFORME DE PENSILVANIA
La semana pasada una gigantesca investigación de dos años en Pensilvania presentó en 1.356 páginas el informe de la Corte Suprema del estado, revelando abusos sexuales en cincuenta y cuatro de los sesenta y siete condados de Pensilvania, que fueron encubiertos por la cúpula de la Iglesia católica. La cifra supera con creces la de los curas abusadores identificados desde 2002 en Boston, Massachusetts. El 31 de mayo pasado, solamente la arquidiócesis de Minnesota llegó a un acuerdo de doscientos diez millones de dólares para compensar a 450 víctimas de abuso. Se calcula que la Iglesia católica en Estados Unidos ha gastado tres mil millones de dólares en acuerdos con víctimas de abuso infantil.

El 15 de agosto el Fiscal General de Pensilvania Josh Shapiro presentó públicamente el informe, develando y detallando un amplio encubrimiento por parte de los funcionarios de la Iglesia Católica en ese Estado, para evitar que sacerdotes ofensores sean descubiertos o enjuiciados. De los sacerdotes acusados en el informe, veintisiete sirvieron en organizaciones católicas o cometieron actos de abuso en el Estado de Nueva York. Entre otras cosas, el informe recomendó una reforma estatal sobre limitaciones para permitir que los sobrevivientes de agresión sexual presenten demandas civiles contra sus abusadores. La mayoría de víctimas eran menores , incluso de menos de siete años, vulnerables, huérfanos; menores que atravesaban una crisis o problemas familiares; niños de escuelas, catequesis o en seminarios, que eran abusados bajo amenazas o engaños.
NUEVA YORK EN LA OLLA
En el Estado de Nueva York hay ocho diócesis católicas que congregan a siete punto tres millones de personas, con más de mil quinientas iglesias, quinientas treinta y un escuelas primarias, ciento veintitrés escuelas secundarias, además de hospitales, casas de cuidado y caridad, así como agencias de servicios sociales. En abril del 2002, gracias a la lista de sacerdotes católicos relacionados con abusos sexuales a menores entregada por la Archidiócesis de Nueva York a la Fiscalía de Manhattan, casi cuarenta sacerdotes fueron acusados de pederastia y abuso a niños entre cinco y quince años, pero algunos casos no pudieron procesarse porque los delitos habían prescrito. La influyente archidiócesis de Nueva York, con cerca de 2.4 millones de católicos y gran mayoría de hispanos, destapó el bien guardado secreto sobre abuso a menores y en un comunicado de prensa explicó que, la lista fue producto de una ''profunda revisión'' de toda la documentación de sus archivos, publicando los nombres de las presuntas víctimas y acusados, además de fechas y lugares donde ocurrieron los crímenes.

DATOS ABOMINABLES
Los datos del informe de Pensilvania dan cuenta sobre que los niños “Algunos fueron manipulados con alcohol o pornografía. A algunos les hicieron masturbar a sus agresores, o fueron manoseados por ellos. Algunos fueron violados oralmente, algunos vaginalmente, algunos analmente”. Los agresores usaron varios métodos de engaño, desde “revisiones de cáncer”, hasta revisiones de rutina, mantuvieron relaciones con menores de edad y embarazaron a algunas niñas, a otras las hicieron abortar, han falsificado documentos de matrimonio y de divorcio, han realizado abusos sexuales violentos, han producido y compartido pornografía infantil, etc., etc. El jurado dijo que considera que “el número real” de menores abusados pudiera ser miles más, ya que algunos archivos se perdieron o las víctimas tuvieron temor de denunciar.
EL VATICANO LO SABIA
La pesquisa de dos años concluyó además sobre la existencia de encubrimiento sistemático por altos funcionarios de la iglesia en Pensilvania y en el Vaticano y dijo: "El encubrimiento fue sofisticado. Y mientras tanto, sorprendentemente, los líderes de la Iglesia mantuvieron documentos sobre el abuso y el encubrimiento. Esos documentos, de los propios ‘Archivos Secretos’ de la diócesis, fueron la columna vertebral de esta investigación”, dijo el fiscal. Según las investigaciones en Pensilvania, desde 1963 el Vaticano sabia sobre los abusos a los niños, un tema conocido durante ocho papados y el Papa Benedicto XVI expulsó a unos cuatrocientos sacerdotes, igualmente el Papa Francisco ha relevado a varios obispos.

REACCIÓN DE LA IGLESIA
El Vaticano expresó su "vergüenza y dolor" por el caso en Pensilvania, en su primera respuesta por parte del portavoz Greg Burke, en un comunicado inmediatamente después del informe de Pensilvania y enfatizó "la necesidad de cumplir" con la ley civil, incluida la denuncia obligatoria de abuso contra menores y dijo que el Papa quiere "erradicar este trágico horror”. Finalizó diciendo: “La Iglesia debe aprender las duras lecciones de su pasado y tanto quienes cometieron los abusos como aquellos que los permitieron deberían rendir cuentas”. Posteriormente el Papa Francisco publicó una carta sin precedentes a 1.200 millones de católicos del mundo, reconociendo el dolor sufrido por los sobrevivientes de asalto sexual y responsabilizando a la Iglesia Católica del encubrimiento que permitió que el abuso continuara durante años. Esto gracias al informe de Pensilvania, que detalla el abuso sexual de más de mil niños, por parte de más de trescientos sacerdotes mayores de setenta años. En la carta, el Papa expresa su apoyo a los recursos judiciales como la Ley de Víctimas Infantiles de Nueva York y afirma que "no se debe escatimar esfuerzos" para evitar que el abuso sexual infantil sea "encubierto y perpetuado.”
NUEVA LEY DE VÍCTIMAS INFANTILES
La actual legislación de Nueva York estipula que una persona puede ser procesada por presunto abuso sexual hasta cinco años después de haber sido denunciado, o hasta que la víctima cumpla los 23 años. La nueva Ley de Víctimas Infantiles de Nueva York extendería el estatuto de limitación por agresión sexual infantil y crearía una ventana retroactiva de un año, dentro del cual los sobrevivientes podrían iniciar reclamos contra sus abusadores en casos donde el estatuto de limitaciones haya expirado. El estatuto de limitaciones existente en Nueva York, considerado uno de los más restrictivos de la nación, otorga a los sobrevivientes solo hasta la edad de 23 años como máximo para presentar un reclamo. La legislación, que ha existido de una forma u otra durante casi 13 años, ha sido aprobada por la Asamblea por amplios márgenes en 2017 y 2018, pero se ha estancado en el Senado estatal como resultado de la oposición republicana.
DEMOCRATAS PROMUEVEN PROTECCIÓN
La Asambleísta Linda B. Rosenthal (D/Manhattan) y el Senador Estatal Brad Hoylman (D/Manhattan), son patrocinadores de la Ley de Víctimas Infantiles del Estado de Nueva York (A.5885-A / S.6575) El Senador Hoylman dijo: ”El informe de Pensilvania es una prueba de concepto, para la necesidad de la Ley de Víctimas Infantiles en Nueva York. El gran jurado identificó abuso sexual en el que participaron más de trescientos sacerdotes y al menos mil niños. Pero debido a un encubrimiento sistemático en el transcurso de setenta años, casi todos los casos de abuso que encontraron eran demasiado viejos para ser enjuiciados. Podemos abordar este problema aquí en Nueva York aprobando la Ley de Víctimas de Menores, que levantaría el estatuto de limitaciones para los delitos de abuso sexual infantil y daría a los adultos sobrevivientes un año para presentar demandas civiles contra sus abusadores y las instituciones que podrían haberlos albergado”.
LLAMADO A REPUBLICANOS
La Ley de Víctimas Infantiles ha sido aprobada por la Asamblea Estatal en numerosas ocasiones, pero no en el Senado Estatal, por lo cual a raíz del informe de Pensilvania, la asambleísta Linda B. Rosenthal dijo: "Según el Papa Francisco, el Señor se encuentra con los sobrevivientes de asalto sexual y sin embargo, los republicanos del Senado Estatal han elegido deliberadamente oponerse. Aunque el Papa pide ''rendición de cuentas'' por cualquiera que perpetrara o cubriera un crimen sexual contra un niño, los republicanos han bloqueado la Ley de Víctimas Infantiles por años, prefiriendo ponerse del lado de los abusadores. El senador estatal Brad Hoylman dijo: "Espero que los republicanos del Senado tomen en serio las palabras del Papa y se unan a los senadores demócratas para apoyar la Ley de Víctimas Infantiles, la legislación que finalmente ayudará a descubrir el alcance del abuso sexual infantil en Nueva York y dará a los sobrevivientes su día en la corte".
ENCUBRIMIENTO SISTEMÁTICO
Aunque los funcionarios de la Iglesia han negado durante años el conocimiento de abusos sexuales por parte de los sacerdotes, una investigación reciente del New York Times revela que los más altos funcionarios del Vaticano, incluso los anteriores Papas, pudieron haberse enterado de un comportamiento sexual criminal inapropiado. sin embargo, no tomó ninguna medida para detenerlo. El informe de Pensilvania indica que los investigadores descubrieron una especie de manual de instrucciones para ocultar los casos. Por ejemplo el uso de eufemismos, en lugar de violación hablan de “contacto inapropiado”; consideran como “baja médica” o “fatiga nerviosa” cuando un cura deba ser trasladado; “aunque un sacerdote esté violando a niños, proporcióneles casa y cubra sus gasto”, se menciona, entre otros.
TESTIMONIO DE NEOYORQUINOS
Durante la conferencia defendiendo y promoviendo la aprobación de la Ley de Víctimas Infantiles de Nueva York, varias víctimas presentaron sus testimonios, entre ellos el Dr. Kevin Braney, sobreviviente de abusos sexuales durante la infancia por sacerdotes católicos en Syracuse, quien dijo: "Los hechos hablan por sí mismos: una de cada cuatro niñas y uno de cada siete niños son víctimas de abuso sexual por personas en una posición de confianza, es un problema social no limitado a la Iglesia Católica.” Sylvester Holbel dijo que después de años de abuso, fue a ver a una monja y un miembro de su familia buscando ayuda y le dijeron que era un mentiroso. Tom Travers de Buffalo dijo: “esas experiencias han tenido un profundo impacto en todo mi ser y me llevaron a años de ideas suicidas, depresión, abuso de sustancias y la incapacidad de construir una vida productiva y significativa para mí”. Brian Toale, otro sobreviviente dijo que en su escuela secundaria católica fue maltratado durante todo un año escolar y cuando se comunicó con el director, el presidente de la junta escolar, el director de la orden y la diócesis que supervisó la escuela, todos le ignoraron. Cecilia Springer, abusada de niños por una monja de su escuela católica dijo: “Es hora de que Albany ponga el foco en este tema para que finalmente podamos encontrar algo de justicia”.
CRISIS INTERNACIONAL
Investigadores estiman que hay miles de casos más en el mundo y que nunca se denunciaron por miedo, precisamente de ese factor se aprovecharon los llamados “curas depredadores”, que tenían un modus operandi común y se extendió en varios países. Se estima que por lo menos unos 100.000 niños han sido niños víctimas abuso sexual por parte de religiosos. Solo en Estados Unidos se registran más de 17.000 abusos a menores por sacerdotes católicos; en Irlanda más de 14.000; en Canadá más de 10.000; en Australia cerca de 4.500; miles en Holanda y Alemania; otros cientos o decenas en Filipinas, Italia, Chile, Argentina, Perú, Brasil, México, Ecuador. El abuso se extendió en silencio en América, Europa y Asia, los primeros casos se conocieron en la década de los 90 en Estados Unidos e Irlanda, la mayoría en orfanatos y escuelas.
El 2018 inició con graves escándalos para la Iglesia Católica, resaltados gracias al viaje del Papa Francisco a Chile y luego a Perú, donde no aceptó reunirse con las victimas de abuso sexual por parte de sacerdotes.
MÉXICO
El sonado caso del padre Marcial Maciel, fallecido en 2008, quien desde los años cincuenta abusó de seminaristas y tuvo tres hijos.
CHILE
Chile, está impactada por la peor crisis de la Iglesia católica en ese país, cuyo máximo líder está imputado por encubrimiento de abusos de religiosos, cinco obispos han renunciado, un sacerdote está preso y están abiertas treinta y ocho investigaciones en la Fiscalía. Desde 1960 más de 150 obispos, sacerdotes, diáconos y religiosos, incluyendo monjas han sido acusados de abusos sexuales a menores y son investigados, según una base de datos de la ONG estadounidense Bishop Accountability, que desde 2003 publica archivos de abusadores de la Iglesia. El sacerdote Karadima fue denunciado en 2010 por varias víctimas y la justicia chilena dictaminó que el caso prescribió, pero el Vaticano lo declaró culpable de abuso sexual y lo condenó a retirarse.
PERÚ
Actualmente ochenta religiosos, la mayoría católicos, están involucrados en casos de abusos sexuales en ese país. En el 2015 la publicación del libro “Mitad monjes, mitad soldados” del periodista Pedro Salinas, destapó el escándalo de la congregación laica Sodalicio de Vida Cristiana, congregación creada en 1971 y reconocida por Juan Pablo II en 1997 como una sociedad de vida apostólica de derecho pontificio, es dirigido por laicos y regenta varios colegios católicos en Perú. Las víctimas que además cuestionan que el Vaticano siga protegiendo al fundador, el laico Luis Fernando Figari en lugar de expulsarlo, quien vive confinado en Roma bajo protección de un decreto vaticano que le prohíbe regresar a Perú, donde desde diciembre enfrenta un pedido de prisión preventiva de la fiscalía, pese a que al menos cuatro de sus líderes laicos, entre ellos Figari, han admitido que cometieron abusos a diecinueve menores de edad y diez mayores entre 1975 y 2002. El Sodalicio se expandió a Colombia, Chile, Argentina, Brasil, Estados Unidos, Costa Rica, Ecuador e Italia. Además, hay dos investigaciones judiciales contra sacerdotes por abusos de menores en Perú y un cura español está en prisión preventiva.
ECUADOR
Protestas en abril pasado revelaron en Cuenca los abusos a menores por el sacerdote César Cordero Moscoso, ocurridos hace décadas. El escándalo develó varios casos vinculados a Cordero, fundador de varios establecimientos educativos, quien impartía catequesis a los niños. También en Guayaquil un sacerdote acusado de abusos sexuales fue sancionado por el Vaticano y es investigado por casos de abuso a menores.
https://impactolatino.com/conferencia-episcopal-de-estados-unidos-anuncia-medidas-tras-nuevo-escandalo-de-abuso/


























