Nuestra Señora de Luján: Patrona de Argentina

Replica de la imagen de Nuestra Señora de Luján que se encuentra en el Consulado General de la República Argentina en Nueva York.
Replica de la imagen de Nuestra Señora de Luján que se encuentra en el Consulado General de la República Argentina en Nueva York.

Por Ximena Hidalgo-Ayala                                                                                IMPACTO LATINO

 

Las manifestaciones religiosas de los pueblos y naciones, son parte de su identidad cultural, por ello en esta sección, en varias ocasiones hemos dedicado a promover el conocimiento de las imágenes sagradas de las naciones latinoamericanas.

En mayo la comunidad argentina de Nueva York tiene dos grandes celebraciones, que se unifican como parte de sus actividades patrióticas anuales. Así la celebración de la fiesta de Nuestra Señora de Luján, Patrona de Argentina del 8 de mayo, es parte de los festejos patrios conmemorativos de la Revolución del 25 de mayo de 1810.

 

DE BRASIL A ARGENTINA

La historia cuenta que el hacendado portugués Antonio Farías Sáa, radicado en Argentina, en la región de Sumampa, quiso erigir en su estancia una capilla en honor a la Virgen, por lo cual solicitó al capitán de navío Andrea Juan, compatriota suyo residente en Brasil, el envío de una imagen de la Inmaculada Concepción. Para una mejor elección, su amigo le llevó dos imágenes que llegaron por el puerto de Buenos Aires procedentes de Sao Paulo en mayo de 1630. La imagen de Nuestra Sra. de Luján fue elaborada en arcilla cocida en el valle brasileño de Paraiba, Sao Paulo, que tenía una importante producción de esculturas de terracota en esa época.

 

SIGLOS DE HISTORIA

La historia de la devoción a la advocación de la Virgen María en Nuestra Señora de Luján data del siglo XVII y está ligada a la conversión de los esclavos africanos en América, siendo el “Negro Manuel” un personaje clave en la propagación de su devoción. De treinta y ocho centímetros de altura corresponde a una representación de la Inmaculada Concepción, parada de pie sobre un nimbo de nubes donde aparecen cuatro cabezas de ángeles. A sus lados se ven las puntas de la luna en cuarto creciente. Con las manos juntas sobre el pecho, su manto azul está cubierto de estrellas y viste una túnica roja.

El primer encargado del culto a la Virgen de Luján fue Manuel, esclavo nacido en Africa en 1604, capturado a los veinticinco años y vendido como esclavo en Brasil al capitán de navío Andrea Juan.
El primer encargado del culto a la Virgen de Luján fue Manuel, esclavo nacido en Africa en 1604, capturado a los veinticinco años y vendido como esclavo en Brasil al capitán de navío Andrea Juan.

 

EL NEGRO MANUEL

El encargado del culto a la Virgen de Luján fue Manuel, esclavo nacido en Africa en 1604 en Cabo Verde (actual Dakar) ese tiempo colonia portuguesa, quien fue capturado en 1629 y vendido como esclavo en Brasil al capitán de navío Andrea Juan. Manuel viajó con su dueño llevando dos imágenes de la Virgen María para Antonio Farías de Sáa a Buenos Aires, en enero de 1630 y estuvo presente en el traslado de las imágenes y en el incidente central de la historia, en la estancia de Rosendo de Trigueros, dedicando desde entonces su vida a cuidar a la Virgen de Luján.

 

DOS IMAGENES

La caravana que llevaba las imágenes de Buenos Aires a Santiago del Estero, hizo un alto a cinco leguas de la actual ciudad de Luján, en el paraje de Zelaya, para pernoctar en la Estancia de Trigueros, pero al día siguiente, cuando quisieron continuar la marcha no podían mover la carreta, por lo que bajaron una de las cajas, que era en la que se encontraba la imagen de la Inmaculada, que se quedó en ese lugar, a 50 km del santuario actual. La segunda imagen, representando a María con el niño en brazos, llegó a su destino y en 1670 se le construyó un santuario donde se venera bajo la advocación de Nuestra Señora de la Consolación de Sumampa.

 

SANTUARIO Y BASÍLICA

El primer santuario de Nuestra Señora de Luján se inauguró el 8 de diciembre de 1763 y durante la época independentista a él llegaron varios próceres argentinos para encomendarse en sus luchas, incluso Manuel Belgrano, héroe nacional de Argentina, le dedicó trofeos de guerra. En 1872, el Arzobispo de Buenos Aires entregó la custodia del templo a los Padres Lazaristas, fundados por San Vicente de Paúl. El Padre Jorge María Salvaire, fue nombrado Párroco de Luján en 1889 y dedicó su vida para edificar la gran Basílica, que inició su construcción en 1890 y fue inaugurada en el 1935. Ana de Matos, vda. de Siqueyras, donó el terreno junto al río Luján para construir el nuevo santuario, a donde acuden miles de peregrinos.

 

40 AÑOS EN NUEVA YORK

Se cumplieron cuatro décadas de la llegada de la imagen de Nuestra Señora de Luján a la Ciudad de Nueva York, lo cual se celebró con una Misa en la Catedral de San Patricio en la Quinta Ave. de Manhattan donde este hecho marcó la presencia de los latinoamericanos en este icónico punto de peregrinación mundial. La historia completa de la llegada la ha narrado el Rev. Padre A. Carlos Mullins, de la Asociación Nuestra Señora de Luján, por cuya iniciativa y trabajo se produjo la llegada a esta metrópoli de esta sagrada imagen, vinculada íntimamente a la historia y a la fe del pueblo argentino, que la considera uno de sus símbolos nacionales.

Compartir
[fbcomments]