
Nueva York.- No recibieron tantas atenciones como Benicio del Toro o Demián Bichir, pero muchos técnicos latinos han estado nominados al Óscar en las últimas dos décadas, formando una extensa lista que coronan ahora el director de fotografía chileno de "Life of Pi", Claudio Miranda, y el sonidista mexicano de "Argo", José Antonio García.
En un año en el que "No", de Pablo Larraín, estrena a la cinematografía chilena en la categoría de mejor película de habla no inglesa, el país andino tiene doble motivo para celebrar, pues el director de fotografía Claudio Miranda, nacido en Santiago de Chile, se convierte en uno de los favoritos por su espectacular tratamiento de la imagen en "Life of Pi", de Ang Lee, en la noche del 24 de febrero.
ANG LEE: UN CHINO CON GUSTOS LATINOS.

No es la primera vez que Miranda opta al Óscar, pues ya lo hizo con "The Curious Case of Benjamin Button", de David Fincher, el que ha sido su director fetiche, de la misma manera que Lee no es la primera vez que se rodea de técnicos latinos y los aúpa al máximo premio de la industria del cine.
Es más, Ang Lee se rodeó de talento hispanohablante para su película más premiada, "Brokeback Mountain", que se tradujo en un Óscar para el argentino Gustavo Santaolalla (que un año después ganaría otro por "Babel") y una nominación para el mexicano Rodrigo Prieto, que realizó esa fotografía de western melancólico de la celebrada película.
MÉXICO, EMIGRACIÓN TÉCNICA.
Por cercanía, han sido los técnicos mexicanos los que más notoriedad han alcanzado en Hollywood, y este año no ha sido una excepción. José Antonio García ha conseguido que, como parte del equipo de la mezcla de sonido de "Argo", una de las favoritas de esta 85 edición de los Óscar, se haya colado por primera vez entre los nominados.
En su carrera figuran títulos tan prestigiosos como "The Descendants", "J.Edgar" o "The Avengers" y que comenzó con "Gaby, una historia verdadera", por la que la argentina Norma Alejandro logró una histórica nominación al Óscar.
EMMANUEL LUBEZKI: EL MÁS NOMINADO.

Cinco infructuosas nominaciones atesora, en cambio, su compatriota Emmanuel Lubezki. El año pasado rozaba el galardón más que nunca gracias a su espectacular trabajo en "The Tree of Life", de Terrence Malick, con quien también alcanzó nominación en "The New World". "Children of Men" y "La princesita", de Alfonso Cuarón, y "Sleepy Hollow", de Tim Burton, le convierten en el técnico latino con más candidaturas.
En 2006, la presencia del país norteamericano fue especialmente notable gracias a "El laberinto del fauno", de Guillermo del Toro, coproducción hispanomexicana que se alzó con tres premios Óscar, entre los cuales se encontraba el de mejor fotografía, para Guillermo Navarro, el de mejor dirección artística, para Eugenio Caballero. Además, en esa edición, en la que también ganó Santaolalla por "Babel", estaba nominado Fernando Cámara por su trabajo en el sonido de "Apocalypto", de Mel Gibson.
Se superaba así el año de "Frida", de Julie Taymor, empeño personal de Salma Hayek en llevar a la gran pantalla el universo de la pintora mexicana Frida Kahlo, que se tradujo en su única nominación como mejor actriz, pero también convirtió en finalistas a los decoradores Felipe Fernández del Paso y Hania Robledo.
MÚSICA ARGENTINA: DE SANTAOLALLA A BACALOV.
Otro país con varios técnicos en su haber es Argentina. No solo por los mencionados premios para Santaolalla, sino porque en 1996, otro músico y un director artístico fueron agraciados con el eunuco dorado.
Luis Bacalov, cuyo trabajo sigue de actualidad gracias a la admiración que Quentin Tarantino tiene por él y por cómo recupera algunas de sus composiciones en sus películas, se hacía con el premio por su cálida composición para "Il Postino", casi tres décadas después de haber optado al Óscar por "Il vangelo secondo Matteo", de Pier Paolo Pasolini.
Además, Eugenio Zanetti se hacía con el premio a la mejor dirección artística por la barroca "Restoration", categoría en la que también sería candidato con "What Dreams May Come".
URUGUAY Y BRASIL.

Uruguay, no consiguió en cambio una nominación al Óscar hasta que llegó un director brasileño como Fernando Meirelles y dio la campanada con "Cidade de Deus". César Charlone se convertía en el primer uruguayo en optar al Óscar por su trabajo en la fotografía del filme y la película también involucraba al brasileño Daniel Rezende en el febril montaje de la película.
Pero Uruguay se llevaba el Óscar con una melodía, la de "Al otro lado del río", compuesta por Jorge Drexler para "Diarios de motocicleta" en 2004. Otra música, la de Carlinhos Brown, se quedaba en cambio a las puertas por su composición para "Rio", la cinta de animación de Fox atravesada por la samba



























