
Directora, productora, y fundadora de la compañía de teatro y cine “Producciones Amarillo”, Nirvania Quesada, estaba empezando ensayos para su adaptacion del libro “Yo Soy Una Chica Moderna” por César Aira cuando la pandemia detuvo su progreso.
Pero, no dejó de que ese desafío interrumpa su pasión por el proyecto, de hecho, ayudó a convertirlo en algo completamente único y especial.
Nacida en Puerto Rico, Quesada comenzó su carrera como actriz y estudiante en la Universidad de Puerto Rico, siguió en la Escuela de Actuación East 15, y luego en el Lab de Directores de Lincoln Center.
“Me fascina el teatro, la comunión, el elemento del juego. En ese momento, y yo creo que nos pasa a todos, me enamoré del teatro desde el punto de vista de la actuación, que era una manera de canalizar todas mis inquietudes, y sentirme bien en mi propia piel”, Quesada compartió en una conversación con Impacto.
Después de conocer a Timothy Douglas, un reconocido director de teatro, por ser parte de un programa de la Fundación de Directores de Escenario y Coreografía, trabajó como su asistente de dirección para obras aclamadas como “Proof”, “A Raisin in the Sun” y Gem of the Ocean”.
“Timothy Douglas es un director excepcional. Aprendí un montón de cómo trabajar con un actor de manera holística. Me llevo la experiencia de trabajar en los Estados Unidos, y ver como un profesional en las artes puede realizar su visión artística con tantas herramientas que ofrecen”, dijo Quesada.
Quesada pronto fundó su propia compañía de producción, “Producciones Amarillo”, una
representación de su libertad artística.

“Es una búsqueda de mi exploración en la dirección, ya sea el teatro y el cine. Es un proyecto bastante personal en esencia porque busca ser la sombrilla en la cual genero trabajo original que me emocione y que me llame”, contó Quesada.
Su misión como directora de teatro siempre fue crear trabajos que se enfocan en la exploración de su identidad como mujer y puertorriqueña.
Por ejemplo, uno de sus proyectos en desarrollo, “Proyecto Cortex”, explora temas profundos sobre el cerebro y la experiencia mental de una mujer que sufre un derrame cerebral.
Además, uno de sus trabajos favoritos, su tesis teatral, la adaptación de la obra de teatro clásica, “Antígona”, una versión en inglés por Jose Watanabe, la preparó para sus futuros retos como directora.
“Siempre cuando trabajas un monólogo, es una colaboración artística a plenitud, y es un proceso bien íntimo con el actor”, Quesada explicó.
Su proyecto actual, “Yo Era Una Chica Moderna” era un libro que Quesada leyó en su primer año de universidad, e inmediatamente se enamoró de la historia.
“Me gustó mucho porque traía unos paralelos entre la situación social y política que está
sucediendo en Argentina y Puerto Rico, y tenía un personaje femenino que era irreverente. Es una primera fase de investigación y exploración, de cómo convertimos esta novela en una obra de teatro”, compartió Quesada.
Con los cambios globales, también vinieron los cambios teatrales. Esta obra supuesta a ser un monólogo simple se convirtió en una pieza dinámica.

“La pandemia hizo que todo esto fuera un proceso muy duro. Originalmente, esto se ideó como un monólogo que no tiene muchos elementos de producción. Aunque eso en teatro puede ser muy cautivador, el lente de la cámara no lo traduce de esa manera”, Quesada explicó.
Con el apoyo de la Asociación Nacional de Artes y Culturas Latinas (NALAC), la organización primaria de artes de los Estados Unidos dedicada a la promoción del arte y los artistas Latinos, “Yo Era Una Chica Moderna” ahora es un proyecto tecnológico y pregrabado, con varios elementos necesarios para realizarlo.
El equipo desarrollado por un enfoque virtual incluye: actriz, Eunice Jimenez Emmanuelli; diseñador de producción, Colin Falconer; compositor, Victor Pablo García Gaetan; asesora de libretto, Saile Pagan Cantres; artista visual, Ana Yglesias Santiago; director técnico, H. J. Leonard; asistente de cámara, Ralph Molina; técnico de sonid, Pablo A. Hernandez Aracena; asistente de producción, Anna M. Ferriol Alonso; mercadeo y artista gráfico, Manuel Yglesias Fernandez y técnico de sonido, Orlando Ramos.

“Nuestra familia se amplió básicamente, y tengo una visión mucho más clara de dónde quiero llevar el proyecto cuando sí lo podemos hacer con una audiencia en vivo”, Quesada dijo.
Con una dedicación a la experiencia puertorriqueña y su historia compleja, Quesada crea arte único para la isla y para sí misma. Sin embargo, los temas tienen una relatabilidad al resto del mundo, explorando la esencia femenina, la salud mental, relaciones políticas y personales, y simplemente la individualidad.
Y con su proyecto en curso, “Yo Soy Una Chica Moderna”, con sus primeros pasos el 19, 20, y 21 de febrero, Quesada demuestra esa creatividad y diversidad artística.
“Este es un momento en que debemos pensar en los trabajos que hacemos como
investigaciones, como experimentos, y atrevernos a usar diferentes elementos que antes
no pensábamos que era posible. No tener miedo a equivocarnos o buscar la perfección,
sino buscar como dentro de la nueva ola de teatro virtual, como podemos hacer nuestro
trabajo más accesible. Tenemos que tener mucha compasión con nosotros mismos. Crear siempre cuesta mucho, y pienso que ahora cuesta mucho mas”, Quesada reflexionó.
Para más información, visiten https://www.nirvaniaquesada.com/yoeraunachicamoderna y las redes sociales bajo @nirvaniaesamarillo.


























