nicaraguenses
Diciembre, con 1.372 migrantes nicaragüenses en condición irregular, fue el mes con mayor cantidad de deportados desde EE.UU., seguido de septiembre, con 1.012, de acuerdo con los datos del Departamento de Estado.

El movimiento político opositor nicaragüense Unión Democrática Renovadora pidió este jueves al presidente Donald Trump no deportar a los exiliados nicaragüenses que han solicitado asilo en ese país.

"Ante la creciente preocupación por el futuro de miles de nicaragüenses que han buscado asilo o refugio en Estados Unidos huyendo de la brutal dictadura de Daniel Ortega y Rosario Murillo, Unamos hace un llamado al presidente Donald Trump para que no los desampare", abogó ese movimiento político, presidido por Luis Blandón y Dulce Porras e integrado por disidentes desnacionalizados, entre otros opositores.

"Expulsar a estos exiliados políticos es, sin lugar a duda, condenarlos a la cárcel por motivos políticos o a la desaparición forzada en Nicaragua", advirtió Unamos.

Ese movimiento político, al que pertenece la histórica exguerrillera Dora María Téllez, desnacionalizada por las autoridades nicaragüenses tras ser excarcelada y desterrada a EE.UU. por delitos de "traición a la patria", recordó que desde abril de 2018, "Nicaragua vive una crisis sociopolítica sin precedentes, marcada por la represión sistemática, la persecución de opositores, y graves violaciones a los derechos humanos".

"Miles de nicaragüenses, incluyendo estudiantes, periodistas, defensores de derechos humanos y ciudadanos comunes, se han visto obligados a abandonar su patria para salvar sus vidas y su libertad. Estados Unidos ha sido un faro de esperanza para muchos de ellos", destacó.

Por tanto, Unamos hizo un llamado al presidente Trump y a su Administración para que mantenga la protección para nicaragüenses que han huido de la "dictadura" de Ortega y Murillo, reconozca la "grave" crisis de derechos humanos que atraviesa el país, y desestime cualquier medida que implique la deportación de aquellos que enfrentan un riesgo inminente de cárcel o desaparición forzada en Nicaragua.

Para ese movimiento político, la comunidad nicaragüense en el exilio y las organizaciones que luchan por la democracia y los derechos humanos en Nicaragua, fuera y dentro del país, confían en que Trump "actuará con la sabiduría y la humanidad necesarias para proteger a quienes han puesto su esperanza en la tierra de la libertad".

Nicaragua atraviesa una crisis política y social desde abril de 2018, que se acentuó tras las controvertidas elecciones de noviembre de 2021, en las que Ortega, de 79 años y en el poder desde 2007, fue reelegido para un quinto mandato -el cuarto consecutivo-, con sus principales contendientes en prisión y a los que luego expulsó del país, y los privó de su nacionalidad y de sus derechos políticos tras acusarlos de "golpistas" y de "traición a la patria". EFE

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