
El Mes Nacional de la Herencia Hispana es un período para reconocer las contribuciones e influencia de los hispanos en la historia, la cultura y los logros en los Estados Unidos.
Los trabajadores inmigrantes, esencialmente los latinos en New York enfrentan vulnerabilidades por no tener un estado migratorio legal.
A pesar de ello, han resistido a lo largo de la historia, los impactos de las diferentes crisis económicas, sociales, ambientales y sanitarias que han azotado la ciudad.
La familia de María Abeja emigró a Estados Unidos desde México hace 17 años, expresa que, siempre ha sido discriminada, pero eso, la ha fortalecido y “hace que siempre salga adelante con la cara en alto”, afirma con toda certeza.
Recuerda cada una de las vicisitudes que vivió para poder establecerse en New York, fueron momentos difíciles que quedarán en su memoria, pero los ha sabido enfrentar con esmero, esfuerzo, dedicación, pero, sobre todo, con mucha resiliencia.

Su trabajo en la organización La Colmena
María Abeja, es una líder comunitaria y miembro de La Colmena Community Job Center en Staten Island.
Es miembro de la junta fundadora y actual presidenta, también ayudó a fundar la cooperativa Love and Learn Childcare.
Vive en Staten Island con su familia, incluidos su esposo, sus hijos y su nuera, quienes también, perdieron sus trabajos la misma semana que María.
Toda la familia de María Abeja también ayuda a su nieta en México para que logre terminar sus estudios de medicina. Y de esta manera, poder ir rompiendo ciclos de pobreza y superando barreras.
Las familias de los inmigrantes han quedado fuera de todos los programas gubernamentales de ayuda ante una pandemia. A pesar de ser una familia trabajadora, ni María, ni su esposo, ni sus hijos, califican para el seguro de desempleo.
Sin embargo, esta situación no impidió que María hiciera trabajo comunitario junto a su familia.
Un equipo de mujeres comunitarias que forman parte del Comité Mujeres Liderando, que también fueron despedidas de sus trabajos en los momentos más críticos de la pandemia.
Iniciaron a coser mascarillas desde las 7:00 am hasta el anochecer todos los días, para todos los trabajadores esenciales e inmigrantes de su comunidad, bajo el apoyo de Maker Space Staten Island y La Colmena.
Estas mascarillas las entregaron especialmente a los trabajadores esenciales, a la policía, a los choferes de autobuses y a quienes más lo necesitaran.
La pandemia del COVID-19
Cuando la pandemia global del COVID-19 azotó la ciudad de New York, el 7 de marzo de 2020, María Melquiades, recibió un mensaje de texto que decía: "Creo que es mejor si te quedas en casa". Este mensaje vino de uno de sus empleadores semanales.
Luego uno por uno, todos sus empleadores le fueron cancelando trabajo para ella.
Desde marzo, según el departamento de salud de la ciudad, los latinos han sido quienes han experimentado con las tasas más altas de casos y muertes por COVID-19 en la ciudad de Nueva York.
“Durante la pandemia, fuimos nosotros, los inmigrantes quienes estuvimos ahí presente ayudando al necesitado sin importar su nacionalidad, raza, religión o color, nosotros, como fuerza laboral inmigrante, somos un pilar muy importante a la economía de Staten Island. Antes y durante la pandemia los trabajadores inmigrantes somos esenciales, no invisibles”, subraya con firmeza.

Trabajo comunitario
Recuerda que, para el Huracán Sandy, ella, junto a su familia y un equipo de voluntarios, en su mayoría inmigrantes, estuvieron brindando ayuda a los más necesitados.
"En distintas partes de New York realizamos labores de limpieza, tanto en las calles, como en los hogares que quedaron devastados", destaca.
Del mismo modo, recuerda que, estuvieron brindando alimentos, sin importar a quien ayudaban. Recalca que fueron los primeros en salir y ayudar a reconstruir la ciudad, luego del desastre provocado por el huracán.
María Abeja en su trayectoria laboral manifiesta que ha trabajado en la construcción, restaurantes, trabajo doméstico y confección.
Junto a su esposo, han estado pagando sus impuestos durante los últimos 17 años, pero, aun así, no son elegibles para recibir ayuda del gobierno.
Su nieta que es ciudadana estadounidense tampoco recibió ningún tipo de ayuda.
María Abeja siempre está pensando en desarrollar la comunidad y crear círculos de ayuda mutua con otros trabajadores.
Dirige reuniones de Zoom con un grupo de trabajadoras domésticas en la Iglesia Monte Carmelo.
Cada jueves comparte consejos de seguridad sobre cómo regresar al trabajo, protegiéndose de cualquier contagio del virus.
Elabora estrategias con la Cooperativa de cuidado infantil Love and Learn, sobre cómo los miembros pueden protegerse a sí mismos y a sus seres queridos.
¿Quién va a hacer la limpieza profunda, el trabajo pesado cuando la ciudad vuelva a abrir? “Las mujeres inmigrantes, las trabajadoras inmigrantes”.
La importancia del trabajador inmigrante y sus vulnerabilidades



























