Por Armando Bermúdez
Impacto Latin News

Dentro de 14 años, en el año 2024, los mexicanos serán el primer grupo nacional latino en la ciudad de Nueva York, desplazando a los puertorriqueños. Pero TODOS, incluyendo dominicanos, sudamericanos y centroamericanos, seremos el motor de los americanos del siglo XXI. Los poblanos -de donde son la mayoría de mexicanos que viven en la Gran Manzana- marcarán el pulso latino desde entonces, pero el gran reto que tendrán será como traducir esa fuerza numérica en política, ya que sustancialmente no podrán votar por ser mayoritariamente indocumentados.
Pero, hoy todos NOSOTROS, hablando inglés, español, spanglish o diversos dilectos indígenas, somos los americanos del siglo XXI. NOSOTROS, los de origen latino, sean del sur o del norte del rio Bravo, los Sánchez, los Rivera, Colón, Pérez, somos la segunda MAYORIA ETNICA de los Estados Unidos. Estamos y estaremos marcando el derrotero no solo poblacional sino económico, cultural e intelectual de los Estados Unidos en los próximos 87 años que resta de este siglo.
Estadísticamente, habiéndose hech0 análisis comparativos sociales con negros y asiáticos –desglosando a los blancos de origen caucásico- es una grave distorsión política insistir que somos la “primera minoría” cuando en verdad somos la SEGUNDA MAYORÍA étnica de esta bella nación de la que somos parte en sus bisagras medulares. Y es urgente que los políticos que nos ven como una minoría postrada, raciocinio usado hasta hoy para perpetuar las entidades anti pobreza por fines electorales, rectifiquen por el bien del avance de los más de 50 millones de personas de origen hispano que luchan igual o doble que cualquier familia de origen caucásico.
La tendencia principal que esboza la ciencia social, que tiene recursos empíricos para escudriñar estos asuntos, es que NOSOTROS los nuevos americanos de origen hispano somos la SEGUNDA MAYOÍA y es lo que prevalece en las estadísticas. Es un contra-sentido insistir que estamos creciendo en número considerable y seguimos siendo la “primera minoría”.
¿Por qué no lo reconocen? Quizás sin ser premeditado –sin querer queriendo- algunos grupos de interés insisten en cabalgar en nuestros lomos para ellos vivir de las migajas millonarias que aportan los entes gubernamentales o fundaciones. De allí al aprovechamiento de esta estadística “minoritaria” no hay ningún paso.
La democracia a veces –como mejor sistema hasta hoy existente- parece candorosa porque permite que surjan estas garrapatas como hongos después de la lluvia, que nos hacen daño y son magros en la historia de nuestros barrios.
De todas formas, celebremos orgullosos que NOSOTROS –hablando español o inglés- somos los americanos del Siglo XXI, y que no pasará mucho tiempo en que uno de nuestros hijos conducirá los destinos de nuestra gran nación. Sea de origen mexicano, boricua o cualquier otro país latinoamericano, con nuestro civismo todos estamos contribuyendo para que esto ocurra un día de noviembre.



























