Las autoridades deben mantener una visión en los más vulnerables

EDITORIAL

Cuando la pandemia del COVID-19 arrasó la ciudad de Nueva York, miles de negocios se vieron obligados a cerrar, la tasa de desempleo se disparó, miles de personas fueron desalojadas de sus hogares y los hospitales estuvieron abarrotados a pesar de que los inmigrantes indocumentados, ni siquiera se acercaron a las puertas de los centros de salud porque sabían que no serían atendidos por no poseer un seguro médico.

Si bien la pandemia del COVID-19 no creó este problema, la llegada del virus resaltó una desigualdad sistémica de larga data, por lo que es necesario poner recursos y brindar servicios para superar las crisis de salud pública que desencadenó en otras crisis.

Antes que venza el plazo de la aprobación del presupuesto estatal el primero de abril, el estado de Nueva York debe priorizar las comunidades más vulnerables para superar la crisis a medida que se recupera económicamente.

La gobernadora Kathy Hochul debe mantener la mirada en temas que son de vital importancia para la comunidad como lo es: viviendas, el Fondo de Trabajadores Excluidos y cobertura médica para todos.

Las familias que se quedaron sin empleos a causa de la pandemia sintieron la presión del costo de la vivienda y el pago de los arriendos que cada día se vuelve más caro en Nueva York, tampoco tuvieron la posibilidad de mantener seguros a sus hijos y el sistema de salud también los excluyó, especialmente a los inmigrantes e indocumentados.

Yo creo que esos temas son los temas que la comunidad siente todo el tiempo la presión del costo de la vivienda, la imposibilidad de mantener a los niños seguros porque es absurdo, es difícil encontrar centros y decir sin pagar. Er y el y el sistema de salud que excluye a las comunidades inmigrantes en indocumentadas.

Actualmente en la legislatura de Nueva York se están discutiendo varios proyectos de ley que beneficiarían a los inmigrantes. Sin embargo, las autoridades deben enfocarse en tres legislaciones para evitar una crisis más profunda en el corto plazo.

Generar más fondos para el histórico Fondo de los Trabajadores Excluidos, aprobar la ley de desalojo por Buena Causa y la Ley de Cobertura para Todos. Esto permitiría ir paulatinamente avanzando hacia un estado que proteja a sus comunidades.

Si en Nueva York existe un sistema que no incluye a las personas inmigrantes, entonces, los más vulnerables se van a mantener en esa corriente que se traía desde antes de la llegada de la pandemia.

Es necesario en este nuevo presupuesto estatal trabajar en un plan para crear un sistema más igualitario en Nueva York.

Por ser uno de los estados más ricos y con más recursos de todo el país, con ese dinero se puede hacer que las familias reciban dinero en sus bolsillos para recuperarse de la pandemia y sufragar sus gastos.

Con el impuesto cobrado a los millonarios el estado de Nueva York tiene suficiente dinero para que todas las personas tengan acceso a la salud y que los niños tengan acceso a una buena educación.

Lo que falta en Nueva York es un verdadero compromiso de los líderes políticos para usar el poder que tienen y la confianza que les otorga el pueblo para avanzar. Para no poner en poner en pie políticas públicas e inversiones del presupuesto que estén enfocadas en aliviar a las familias más, más pobres, más agobiadas, más vulnerables.

Para lograr realmente combatir la desigualdad, es necesario que las autoridades estatales inviertan en sistemas que le permitan a la gente vivir con dignidad, con certeza de que no van a perder su vivienda, de que no van a trabajar por sueldos de pobreza, de que pueden caminar por las calles con seguridad y con felicidad.

En las últimas semanas los testimonios y vivencias de las personas que se encuentran demandando mejores condiciones de vida, es porque han sido han sido víctimas de desalojo por atrasarse en los pagos de la renta de sus viviendas, como un ejemplo de las necesidades que pasaron.

Las vicisitudes de estas personas que mantuvieron en movimiento a la ciudad de Nueva York durante el pico de la pandemia, resaltan las distopías que por larga data ha experimentado la ciudad más influyente del mundo.

Esto ha permitido que varias organizaciones sociales y autoridades electas compartan este sentir para ser incluidos en el presupuesto estatal.

Hasta este momento el presupuesto presentado por la gobernadora Kathy Hochul a principios de año no es suficiente para verdaderamente cubrir las necesidades de los más vulnerables, miles de personas inclusive mantienen la incertidumbre de ser desalojadas.

Es necesario establecer fondos de asistencia, para el pago de los arriendos. Porque obviamente la pandemia desestabilizó completamente la economía de cada una de las familias.

Las autoridades también deben mantener una visión muy comprensiva, que esté enfocada en proteger a la gente para que pueda permanecer en sus casas. El invertir para que pueda haber más vivienda y en apoyar a la gente que está más vulnerable.

Trabajadoras esenciales necesitan ser incluidos en el presupuesto estatal de Nueva York

Compartir
[fbcomments]