En este Mes de la Herencia Hispana es importante destacar el extenso e histórico legado hispano en los nombres de algunos estados de los Estados Unidos, así como también, muchos otros lugares del país.
Es fundamental entender la historia y la cultura, porque pone de manifiesto esa relación, tanto histórica, como actual.
Cuando hablamos de los hispanos en Estados Unidos, recordamos a los que llegaron hace muchos años al país, del mismo modo evocamos a los presentes sobre su legado.
Según un informe presentado por The Hispanic Council los estados con nombres de origen hispano son los siguientes:
California
La teoría más comúnmente aceptada es que el nombre deriva de la obra “Las sergas de Esplandián”, escrita por Garci Rodríguez de Montalvo y publicada en 1510.
En el texto aparece un lugar imaginario e idílico llamado California, que estaba lleno de riquezas. Los descubridores de la región pensaron que aquellas tierras se parecían mucho a la descripción que ofrecía Montalvo y le otorgaron este nombre.
Colorado
La palabra “colorado” proviene claramente del español y se utilizó para definir el color rojizo del propio Río Colorado.
Los primeros exploradores españoles en la región de las Montañas Rocosas que encontraron el río lo llamaron “tizón” o “colorado” por el sedimento que el agua arrastraba desde las montañas. De esta forma, la denominación se fue asentando en base al característico color de las aguas de este río y acabaría convirtiéndose en el nombre del estado.
Florida
El nombre del estado está estrechamente ligado a esta herencia hispana.
Una de las teorías expresa que Ponce de León llamó así al territorio debido a su abundante vegetación y el colorido de esta. Sin embargo, la teoría más comúnmente aceptada entre los historiadores es que se denominó así a la zona ya que su “descubrimiento” coincidió con la Pascua de Resurrección, conocida también como Pascua Florida.
Montana
El nombre es una derivación de la palabra “montaña”. Se debe a que los primeros exploradores españoles llamaron “Montaña del Norte” a la zona montañosa del oeste del territorio estadounidense.
Con el paso del tiempo el estado de Montana obtendría su nombre de esta primera designación colonial, pese a que este estado tiene una elevación promedio de unos 1.030 metros, la más baja entre los estados de las Montañas Rocosas.
Nevada
La palabra “nevada” hace referencia a la abundancia de nieve presente en sus montañas.
Fue el sacerdote español Pedro Font quien decidió llamar Sierra Nevada a una cordillera que se sitúa mayormente en el estado de California, pero que también penetra en el estado de Nevada y que fue el elemento que luego le dio nombre al estado.
Escogió este nombre por su nieve y basándose en la cordillera granadina llamada igual.
Nuevo México
Francisco de Ibarra fue el primero en acuñar el nombre de Nuevo México para la zona, ya que conocía el territorio mexicano y la similitud del terreno le llevó a describir esta zona como un “Nuevo México”.
Más adelante, en la expedición de Chamuscado y Rodríguez, la región situada al norte del Río Grande se denominó San Felipe del Nuevo México y Juan de Oñate estableció el nombre de este estado de manera oficial en 1598.
Texas
La teoría más comúnmente aceptada es que el nombre de Texas proviene originalmente de la lengua nativa Caddo, utilizada en la zona este del territorio.
Los nativos utilizaban la palabra taysha que significaba “amigos” o “aliados”. Los españoles cogieron esta expresión y la castellanizaron dando lugar a la palabra Texas o Tejas, que de acuerdo con el castellano antiguo se pronuncian igual.
Utah
El nombre del estado deriva del nombre apache Yuttahih o Yuddah, que significa “está más arriba” o “los que están más arriba”.
Los exploradores españoles pronunciaron y escribieron esta palabra como “Yuta”. Lo que posteriormente produciría que las personas de habla inglesa la adaptaran como Utah.
Arizona
Existe una teoría que defiende que el nombre deriva de la expresión nativa alĭ sonak, que significa “primavera pequeña’”. Los primeros españoles que exploraron el territorio castellanizaron la expresión dando lugar a la palabra Arizonac, que con el paso del tiempo se convertiría en el nombre del estado.
Otros autores sostienen que la forma de obtener el nombre fue así pero que la palabra original es Al Shon.
Otra teoría sugiere que el nombre está unido a España, pero no al español ya que provendría del vasco. Se piensa que el nombre de Arizona podría venir de las palabras vascas Aritz onak, que literalmente significan ‘robles buenos’.
Oregón
La teoría principal asegura que el nombre proviene de la palabra francesa ouragan (huracán o tormenta de viento), y que estaría basado en cuentos de los nativos americanos sobre los poderosos vientos Chinook en la zona.
En lo referente a su posible vinculación con España la teoría más extendida es que debe su nombre la palabra “orejón” utilizada por exploradores españoles que definieron así bien a los nativos o bien a algunos accidentes geográficos.
También se ha especulado con que el nombre puede derivar de la palabra “orégano”, que crece en la parte sur de la región.
Otros territorios de Estados Unidos
Puerto Rico
Aunque el nombre original de la isla fue San Juan Bautista, posteriormente este cambiaría por su nombre actual, que hace referencia a las riquezas que partían desde la isla y deriva inequívocamente del español y de la presencia española en la isla.
Islas Marianas del Norte
El nombre de este archipiélago se debe a la reina Mariana de Austria quien reinó en España en el siglo XVII. Originalmente fueron llamadas por los expedicionarios “Islas de los Ladrones”.
Islas Vírgenes
En este caso el nombre se lo dio Cristóbal Colón ya que en sus viajes las denominó ‘Islas de las Once Mil Vírgenes’. Posteriormente el nombre quedaría únicamente como Islas Vírgenes y, en la actualidad, se añade el nombre de Estados Unidos para diferenciarlas de las británicas.
Distrito de Columbia
En este caso el nombre proviene de una latinización del apellido en inglés de Cristóbal Colón.
La toponimia de Estados Unidos es un elemento más de los que contribuyen a poner en valor la huella que ha dejado lo hispano en el país y el extenso legado que el mundo hispano comparte con él.
En todos los estados encontramos un municipio que tiene algún nombre de origen o con influencia hispana en el país o al español y lo mismo ocurre con los condados.
La castellanización de palabras nativas refleja las conexiones que se formaron entre los exploradores españoles en la zona y los habitantes primigenios de esta.
Muchos de los exploradores españoles, como Hernando de Soto o Juan Ponce de León, han dado nombre a diferentes lugares del país que recuerdan sus hazañas.
Estos fueron otorgados en épocas postcoloniales en su mayoría y dan muestra de que los propios ciudadanos estadounidenses son quienes recuerdan el legado histórico que comparten con el mundo hispano y con España en particular.
Lo mismo ocurre con nombres de ciudades o países centroamericanos y sudamericanos: topónimos derivados de países como Perú, Cuba o Panamá, o de ciudades como Bogotá, Lima o La Paz, repartidos por el territorio estadounidense, reflejan también la importancia y herencia del mundo hispanoamericano en general en el país.




























