La vida cada vez está más cara
En la ciudad de Nueva York y Estados Unidos hemos vivido entre 2020 y 2021 dos años de una magnitud sin precedentes, la profunda crisis económica provocada por el impacto del COVID-19 y el alza de los precios ejerce una inminente presión en el bolsillo de las personas, especialmente en la gente de a pie. Y la recuperación económica en toda su magnitud no se vislumbra, al menos, en un corto periodo de tiempo.
A pesar de que en la ciudad y el país se han visto pinceladas de una recuperación económica, los neoyorquinos mantienen la incertidumbre sobre los altos precios de los productos, además, sin tener un reflejo claro de hasta cuándo durará esta situación y que, a este ritmo, va determinando en la población que comprar y que no.
Este tema que es de mucho interés para la comunidad porque afecta en gran medida nuestro bolsillo, cobra cada día más importancia, por las expectativas que genera, donde la inflación de los precios, provocan un pronóstico desalentador. Por ello, en Impacto Latino, te explicamos una serie de aspectos claves que engloba la situación actual.
Sin duda alguna que pandemia del COVID-19 provocó una serie de cambios radicales en nuestras vidas, afectando principalmente a los menos favorecidos en términos de: inflación, pérdidas de empleo, recesión económica, escasez de productos, rendimientos decrecientes de los ahorros, aumento de la desigualdad y el endeudamiento.
Además, hemos visto una etapa muy prolongada antes de la pandemia de tipos de interés muy bajos y apoyos masivos de entidades financieras que generó una mayor circulación de dinero, lo que provocó un desequilibrio entre la oferta y la demanda, y que en los últimos meses los expertos venían advirtiendo que iba a ser puntual al repuntar de una forma tan abrupta como lo estamos viendo.
La demanda ha hecho que no se pueda atender de forma adecuada la oferta y que al final muchos precios empiecen a subir. Ha habido problemas de suministro y determinados inputs no llegan a su destino, sin dejar a un lado, el significativo incremento de los precios del combustible, que prácticamente determinan el precio de los otros productos del mercado.
Recientemente un informe de la Secretaría del Tesoro de los Estados Unidos, reveló que los precios del consumidor subieron a una cifra récord no vista en los últimos 30 años, provocada en gran medida por el aumento de los precios del combustible, las cadenas de suministros, la renta, entre otros.
El informe detalló que los precios generales aumentaron un 6.2 por ciento durante los últimos 12 meses, el ritmo más rápido desde 1990, y la inflación comenzó a acelerarse nuevamente mes a mes.
Los datos nos generan preocupación, esa dinámica que recurrentemente se hará común ya se extiende a los hogares, donde los cabezas de familias, se tienen que ajustar con la compra de productos de la canasta básica por los precios elevados.
Con la pandemia aun afectando el sistema sanitario, esta dinámica se puede prolongar en el tiempo, aunque la secretaría del Tesoro, Janet Yellen, dijo que confía en que los precios volverán a los niveles normales para el 2022, "en algún momento de la segunda mitad del próximo año".
Con las celebraciones de thanksgiving, navidad y fin de año a la vuelta de la esquina, que de por sí suele ser un periodo inflacionista, esta dinámica se puede prolongar.
Las compañías aprovechan la jornada para elevar los precios de los productos por la creciente demanda, pero para eso, tendríamos que pensar de dónde parte esta subida tan brutal de la inflación, y que es lo que ha generado los niveles actuales.

La inflación y sus consecuencias
Ya que estamos hablando de términos económicos, primero aclaremos qué es inflación y cuáles son sus consecuencias.
Los economistas indican que la inflación es el aumento generalizado y sostenido de los precios de bienes y servicios durante un periodo de tiempo sostenido, que normalmente podría ser un año.
Cuando el nivel general de precios sube, se adquieren menos bienes y servicios. Es decir, que la inflación refleja la disminución del poder adquisitivo de la moneda: una pérdida del valor real del medio interno de intercambio y unidad de medida de una economía.
Para medir el crecimiento de la inflación se utilizan índices, que reflejan el crecimiento porcentual de una 'cesta de bienes' ponderada. El índice de medición de la inflación es el Índice de Precios al Consumidor (IPC).
Dos de las principales causas de la inflación en Estados Unidos son: Primero, que obedece a la ley de la oferta y la demanda. Si la demanda de bienes excede la capacidad de producción o importación de bienes, los precios tienden a aumentar. Segundo, que la inflación ocurre cuando el precio de las materias primas aumenta, lo que hace que el productor, buscando mantener su margen de ganancia, incremente sus precios.
Esta subida de los precios tiene consecuencias graves en la gente de a pie, que diariamente usa el transporte público, que tiene salarios bajos, que realiza sus compras semanales, que recibe sus pagos en efectivo, etc.
Inciden de forma directa en la población, que tienen que pagar más por los mismos bienes y servicios que, previamente, adquirían a un precio menor. De esta forma, también, reducen su poder adquisitivo, en la medida que crece esta inflación.
Los consumidores pagamos más por productos y servicios
En definitiva, los consumidores en Estados Unidos están pagando mucho más por productos y servicios, de lo que pagaban hace un mes o lo que podrían haber pagado hace un año por algún producto en particular.
La Oficina de estadísticas laborales del Departamento de Trabajo, en los datos económicos indicó que el índice de precios al consumidor para todos los consumidores urbanos (IPC-U), aumentó un 0,9 por ciento en octubre sobre una base ajustada estacionalmente después de subir un 0,4 por ciento en septiembre.
Durante los últimos 12 meses, el índice de todos los artículos aumentó un 6,2 por ciento antes del ajuste estacional.
Si bien el aumento fue generalizado, los rubros que tuvieron mayores afectaciones y con índices elevados fueron energía, vivienda, alimentos, automóviles, camiones usados y vehículos nuevos.
Según el informe, el índice energético subió un 4,8 por ciento durante el mes de octubre, ya que el índice de la gasolina aumentó un 6,1 por ciento y los otros índices principales de componentes energéticos también subieron.
El índice de alimentos aumentó un 0,9 por ciento mientras que el índice de alimentos en el hogar subió un 1,0 por ciento.
En comparación al año pasado, los precios de la gasolina han subido un 49,6 por ciento, y los mayores costos de la energía están haciendo subir los precios de casi todos los demás bienes.
Con los salarios estancados, la preocupación para las autoridades y los economistas es aún mayor, ya que los altos precios no compensan el costo de vida y el consumo diario del que las personas dependen día a día.
El informe del Departamento del Trabajo explicó que, en los últimos 12 meses, el precio promedio nacional de una docena de huevos de grado A aumentó de $1,41 a $1,82 lo que representa un aumento del 29 por ciento.
Una libra promedio de pollo asado aumentó un 29 por ciento, de $5,75 a $7,40. Un galón de leche subió un 8 por ciento, de 3,38 dólares a 3,66 dólares.
Es muy bien sabido que con esta inestabilidad los precios varían, sobre todo en esta época de fin de año que se avecina por la creciente demanda de productos, ya sea para la cena navideña o compartir un regalo con algún ser querido.
Anteriormente cuando las personas iban al supermercado podían adquirir hasta tres productos con cierta cantidad de dinero. Ahora, las personas van al supermercado con la misma cantidad de dinero y apenas les alcanza para un producto. Esto sucede por la inflación, donde los precios aumentaron, pero el poder adquisitivo disminuyó.
Estos datos presentados en los párrafos anteriores, son la realidad que diariamente enfrentan las personas, y no solo cuando van al supermercado, sino también, cuando depositan gasolina en su vehículo o adquieran cualquier producto comercial, lo que genera graves consecuencias sociales, en una temporada navideña con una canasta básica más cara.
A este sello distintivo del alza de los precios en plena recuperación económica se le agrega los retrasos, escasez en la cadena de suministros y los elevados precios de la energía.
Además, los precios del alquiler que durante la pandemia tuvieron una baja, pero ahora continúan subiendo al experimentar un aumento del 0,4 por ciento en octubre en comparación con septiembre, lo que podría generar una tendencia al alza en los próximos meses.
Según datos publicados por la Asociación Nacional de Agentes Inmobiliarios el precio medio de venta de viviendas unifamiliares existentes subió un 16 por ciento con respecto al año anterior, a $363,700 Los precios de las viviendas también continúan creciendo.

Consejos prácticos para esta temporada navideña
En esta temporada de thanksgiving, navidad y fin de año, que por lo general es muy costosa, es importante tener en cuenta cómo podemos protegernos, para que los efectos de la inflación no afecten de manera desproporcionada su bolsillo y su economía
Muchas personas sentirán la tensión de tener que pagar grandes sumas de dinero mientras se apresuran a ir a las tiendas para recoger el regalo perfecto.
Los expertos recomiendan analizar muy bien las finanzas, es decir, canalizar todos los gastos, y como están los ingresos para encontrar la posibilidad sobre que se podría reducir, con la finalidad de no tener gastos adicionales.
Para no derrochar nuestro dinero el experto Carlos Guamán del programa financiero El Triunfo Corporation, recomienda “hacer una lista de todas las personas a las que pretenden entregarle un regalo”, de lo contrario, en enero del 2022 recibirá una costosa factura y las personas estarán “super endeudadas”.
El segundo paso que recomienda es “revisar nuestras finanzas y ver cuánto tenemos ahorrado, para así, poder realizar gastos extras”.
Los lugares obvios para recortar son comer fuera o los servicios de transmisión. También podemos posponer las compras innecesarias hasta que se resuelvan los problemas de suministro y bajen los precios.
Si está acostumbrado a comer fuera de casa, evite esa práctica por ahora y prepare comida en casa. Utilice artículos de menor costo tanto como sea posible".
Carlos Guamán recomienda “evitar esas salidas extras, esos gastos de compras en exceso que se está haciendo y también los gastos de compras navideñas”, que no son necesarios. Es importante siempre ser muy precavido para no quedar sin plata para esta temporada de fin de año.
Si las personas van a usar sus tarjetas de crédito, deben analizar cuánto interés le va a cobrar. Así mismo, para estas fechas evitar a toda costa los préstamos.
También se podrían evitar esos “gastos de entretenimiento, los gastos de suscripciones, y si es posible, siempre encontrar la posibilidad de poder generar ingresos” fuera de tu empleo formal.
Es un momento donde las personas tienen que ser muy cautelosas con los gastos porque la Reserva Federal de los Estados Unidos podría aumentar las tasas de interés, o sea, encarecer el dinero para combatir la inflación.
Yellen anticipa que inflación no se normalizará hasta finales de 2022



























