Por Manolo García Oliva
IMPACTO

Con su sede en el Cine 23 y 12, la Cinemateca de Cuba se da a la tarea de la recuperación de sus principios cuando fue fundada el 6 de febrero de 1960, bajo los auspicios del Instituto Cubano de Artes e Industrias Cinematográficos. Gracias a las gestiones realizadas por Iván Giroud, director del Festival Internacional del Nuevo Cine Latinoamericano, el pasado mes de diciembre inauguró el equipamiento más moderno de su tipo en Cuba con la contribución del Istituto Luc-Cinecittá y la Dirección General de Cinematografía del Ministerio de Bienes y Actividades Culturales de la República Italiana, en colaboración de la Fondazione Ente dello Spettacolo.
Además de su fase de reorganización , la Cinemateca pretende recuperar de sus principios fundacionales atesorar todo el cine cubano no solo la producción del ICAIC. En este sentido, se anunció el convenio de restauración de dos importantes filmes de Tomás Gutiérrez Alea: Una pelea cubana contra los demonios y Los sobrevivientes, en colaboración con la Academia de Artes y Ciencias Cinematográficas de Hollywood.
Además de los contactos iniciados con la Cinemateca de Bologna para la restauración del patrimonio fílmico mundial y la formación de especialistas en este ramo.
También están programados ciclos especiales por la Cinemateca, en su Cine Club Orson Welles, asi como el el Café Buñuel y la Librería Gérard Philipe dentro de los predios de la propia Cinemateca.



























