
“Es bueno saber que hay un lugar para todo el mundo, muy casual, popular, también económico, que no es caro ni pretencioso, fácil de llegar y servirse unos tacos, una cerveza, una margarita, sentarse y disfrutar!”
-Chef Julián Medina
Muy trabajador, visionario, humilde y amable, Julián Medina es una de las figuras consagradas en la compleja y competitiva industria de los restaurantes y la cocina internacional en la ciudad de Nueva York.

TALENTO EN EXPANSIÓN
Su historia como chef y promotor empresarial ha sido ampliamente cubierta por los principales medios estadounidense. Le entrevistamos en el Mundial de Fútbol 2014 sobre sus creaciones en uno de sus cuatro Toloache. Desde entonces muchas cosas buenas ha producido este querido chef, uno de los impulsores más fervientes de la cocina tradicional mexicana, quien expande sus talentos creativos en diferentes niveles, desde creaciones y combinaciones de platillos, hasta la apertura de sus “embajadas del sabor mexicano” en diferentes puntos de la capital del mundo, de las cuales ésta última es la décima.

CONQUISTANDO ICONOS
El año pasado encontramos a su primera La Chula en la histórica estación de Grand Central en la calle 42, ahora en el mes de celebración de la independencia mexicana, como un homenaje a sus raíces, inaugura su segunda La Chula en otro enclave histórico de Nueva York, el East Harlem. No puede haber un barrio que hable tanto de la historia de los inmigrantes latinos, de la diversidad y de la creciente presencia de la comunidad mexicana, que se consolida con su esfuerzo y trabajo en este tradicional barrio.
ELEVANDO EL NIVEL
Una de las características de Julián Medina es su versatilidad, así como la adaptación. Tiene la capacidad de ofrecer el más popular y “callejero” plato mexicano, como el taco, en la versión más elegante y el ambiente más sofisticado, sin que pierda su identidad, su sabrosura y originalidad. Ahora, además de sus elegantes restaurantes, su Chula se convierte en la joya de East Harlem, en donde apuesta por elevar el nivel de la cocina popular mexicana sin pretensiones, con humildad y adaptado a un barrio multicultural, pero siempre con excelencia profesional y autenticidad.
¿Cuál ha sido el objetivo de la presencia en el East Harlem?
-Consolidarme como chef, como mexicano que soy, con la comida auténticamente mexicana, la comida clásica que me encanta y probarme a mí mismo, porque desde hace veinte años venía al barrio buscando tacos, con los que yo crecí, ese ha sido el empuje para abrir La Chula con los tacos que son el plato más conocido de la auténtica cocina mexicana, aquí viene el mexicano, el anglo, el boricua, la gente de Harlem, de todos lados.
Está en boga el rescate de la cocina ancestral mexicana ¿Qué opinas?
-Yo fui el primero en traer los chapulines a Nueva York. Cuando abrí mi primer restaurante, Toloache hace más de una década, pensé en ofrecer algo auténtico, que nadie lo tuviera, que son los chapulines. Hasta la fecha la gente y los medios nos los piden y vuelven a pedirlos, yo quise traerlos y ahora todo el mundo los ofrece, los tengo en algunos menús, pero además tengo tacos de lengua, de oreja, al pastor, que son los más tradicionales de la cocina mexicana.
¿Cómo sientes a los latinos con relación a la moda vegetariana?
-El latino va por lo que conoce, es más tradicional, no va a comenzar a pedir un taco de Coles de Bruselas, que yo los hago, diferentes y muy buenos, el latino va por la carne, asada o de diferentes tipos, pero siempre tenemos opciones vegetarianas para complacer a todos.
¿Qué viene después de La Chula de Harlem?
-La ciudad está muy saturada y hay que buscar barrios diferentes, tenemos posibilidad para abrir el próximo año otro lugar en Washington Heights, donde podemos presentar otra opción de cocina mexicana con nuestro toque.
¿Cómo ayuda la gastronomía a contrarrestar los ataques a México?
-Es muy importante que la gente comprenda que uno viene acá a trabajar, lamentablemente hay gente que no se fija en eso, si no en otras cosas. Mi personal es muy trabajador, vienen a trabajar y no a hacer cosas malas, yo llevo aquí legalmente veinte años y durante ese tiempo he pagado siempre todo, mis impuestos, etc., la gente que trabaja paga sus impuestos, todo lo que se ha hablado de los mexicanos si me ha molestado y mucho, pero nuestra cocina es una forma de demostrar lo que somos, sobre todo con nuestro trabajo honrado y digno, además de promover la cultura.
Mensaje final
-Esperamos verlos aquí en La Chula de Harlem pronto, seguros de que se van a divertir y pasar un rato agradable, van a comer algo bueno, bonito y barato, van a disfrutar del amplio bar que tenemos, con ochenta variedad de tequilas y mezcales diferentes, porque parte de la vida consiste también en disfrutarla.



























