
No cabe duda que el lugar donde se nace marca indeleblemente nuestra existencia y es parte de nuestra identidad, una que el guitarrista, maestro e investigador Horacio Martínez, ha sabido promover y mantener a través de su arte.
Horacio Martínez nació al extremo noroeste de Argentina, -frontera con Bolivia y Chile-, en la Provincia de Jujuy, que desde tiempos ancestrales ha sido el asentamiento de culturas prehispánicas como los Omaguacas y Ocloyas, quienes domesticaron al guanaco, que junto a llamas y vicuñas, son parte de tierras que abarcan desde el Altiplano, pasando por el cañón de la Quebrada de Humahuaca hasta el Gran Chaco y que guardan, además de ruinas arqueológicas, fuertes raíces aborígenes, expresadas en sus tradiciones y cultura popular. Jujuy es una tierra de importante protagonismo histórico y es cuna de figuras de renombre como el folclorista y compositor Jorge Cafrune. Conocimos a Horacio en el Consulado de Argentina en Nueva York, acompañando con su guitarra la música del folclore andinoamericano interpretada por Maryta Humahuaca.

Horacio Martínez estudió guitarra clásica en la Universidad de Cuyo, en Mendoza y durante su trayectoria ha desarrollado un estilo propio y mantiene la antorcha musical argentina en la llamada Capital del Mundo a donde emigró en el 2013 y en donde es parte del coro de la Iglesia Luterana de Sion en Manhattan. Desde los noventas ha desplegado una labor cultural y trayectoria internacional importantes, solo para muestra este año que culmina ha estado de gira por su natal Argentina, Suiza, Francia, España y China, se ha presentado en el Carnegie Hall, para enero del 2019 cantará temas de su próximo disco en Puerto Rico y en marzo en Korea con el coro de Naciones Unidas. El 10 de mayo Horacio Martínez presentará su tercer disco. Sus producciones, trayectoria, información adicional y contacto se pueden encontrar en su sitio web: horaciomartinezmusic.com

¿Cree que existe competencia de la música folclore argentina con el tango que es más conocido internacionalmente?
-No creo en la competencia en la música cuando se hablan de acervos culturales y en lenguajes tan diferentes, tienen distinto público, tanto fuera y dentro de Argentina. Las milongas abundan en el exterior y los festivales folclóricos se llenan dentro del país, por lo tanto creo que buscan distintos horizontes y cada uno tiene su propio espacio.
¿Cuáles han sido las principales similitudes y diferencias que musicalmente ha encontrado en sus giras por Latinoamérica?
- La música folclórica argentina es hermana de los otros ritmos latinoamericanos. En mi experiencia de giras por Bolivia, Chile o Venezuela, pude ver el acento que nos une en nuestros ritmos afro-americanos y europeos, notando las principales diferencias en las danzas, vestimentas y letras típicas de cada lugar.
¿Qué nos puede contar sobre su tierra natal musicalmente hablando?
-Jujuy es una ciudad muy rica en su cultura, es un pueblo con más de cuatrocientos años de historia y es puerta de Argentina para Latinoamérica, dando así la mistura de ritmos bolivianos, argentinos y peruanos. Algunos principales ritmos musicales que se destacan en la provincia de Jujuy son el Carnavalito, Huayno, Coplas, Taquirari y Bailecito, que pueden apreciarse a lo largo de sus importantes festividades como el carnaval, pero en cuanto a la promoción cultural, el país en general atraviesa un momento muy difícil y lamentablemente la cultura y el arte no son prioridad para el gobierno, grandes artistas como Duo Tacta, Tomas Lipan, Noelia Gareca, Daniel Vedia o Caro Escobar son algunos de los que tanto admiro y continúan empujando este arduo camino de la música.
Nueva York es una ciudad muy competitiva artísticamente hablando ¿cuál es el mayor reto que tiene la música folclore de Argentina aquí?
-En New York hay tantos estilos de música y tantas comunidades, que un espacio para el folclore argentino siempre se encuentra, por ejemplo nosotros hacemos una peña de folclore en el centro de Manhattan una vez al mes, junto a la comunidad de Sion, donde formo parte de la banda que toca los domingos en la misa de la 1:30pm. También se pueden bailar chacareras en la peña de Astoria o en El Antigal de Connecticut.
¿Cuál es la ventaja y cuál la desventaja de hacer música latina en Nueva York actualmente?
-La ventaja de hacer música con raíces latinoamericanas en New York es la particularidad que uno ofrece a la multi-culturalidad de la ciudad. En mi caso tengo un acercamiento al jazz y la improvisación instrumental me facilita acercarme idiomáticamente a las personas que no hablan castellano, desde una perspectiva artísticamente diferente.
Un mensaje final
-A los amigos lectores les recomiendo que se acerquen a todas las producciones musicales latinas que la Ciudad de New York ofrece. Ábranse a la posibilidad de disfrutar de las riquezas que los artistas tienen para expresar en su propio idioma y ritmos. Un gran saludo a todos!



























