El actor mexicano Harold Torres ha triunfado en Hollywood a lo largo de su trayectoria, trabajando en una plétora de películas destacadas con algunos de los actores más reconocidos de la industria.

Con una carrera en crecimiento natural gracias a su incomparable talento, ha trabajado en proyectos como “Memory” junto a Liam Neeson y Guy Pierce, “ZeroZeroZero” con Dane DeHaan, “Texas Rising” con Bill Paxton, “Rudo y Cursi” con Gael García Bernal y Diego Luna, “El Chapo”, entre muchos otros.

Además, Torres ha sido nominado como mejor actor en prestigiosas instituciones como los Premios Ariel y los Independent Spirit Awards.

Más recientemente, protagonizó como el villano principal de “Silent Night”, lanzada el primero de diciembre y dirigida por el director de la franquicia “John Wick”, John Woo.
Con un silencio resonante y la falta de diálogo, la película sigue la historia de un padre buscando venganza por la pérdida de su hijo y su voz en Nochebuena el año anterior.
En una entrevista exclusiva con Impacto Latino, Torres habló sobre el nuevo proyecto y sus experiencias más memorables como actor.
¿Qué te inspiró a convertirte en actor?
-No fue como tal una decisión, más bien fue algo que se dio sin esperarlo. Así he intentado que se mantenga, no esperando demasiado. Por una fortuna que me rebasa, he tenido la oportunidad de irme convirtiendo durante ya varios años en actor. Pero, creo que aunque allí me llevo, todavía me falta.
¿Cómo sientes que has evolucionado a través de los años?
-He evolucionado más con cada tropiezo, con cada fracaso, con cada vez que no logro lo que quiero, pero con la consciencia de que valía la pena la apuesta perdida. En nuestra profesión, a veces da la sensación de que das dos pasos adelante, y luego retrocedes tres. Es como si caminaras entre montañas, y no en una carretera recta. Realmente entender eso a veces lleva años.
¿Qué desafíos has enfrentado en el camino?
-Muchos, sobre todo, detrás de cámaras. Me la paso muy bien cuando estoy haciendo una película que me gusta, aunque las circunstancias sean muy malas. Pero, a veces, cuando la serie tiene lo mejor de lo mejor, lo que los estudios creen que es lo mejor, no te dan oportunidad de realmente sentir que estás aportando algo a nivel creativo. Regresar a tu casa y no tirar la toalla es de los desafíos más rudos. Trabajar por trabajar, en mi caso, no puede ir de la mano con esta profesión.
¿Qué sientes que has aprendido a través de tu experiencia con actores reconocidos?
-Para mi, el aprendizaje es la suma de todo, de todas las experiencias, la educación que uno tuvo o tiene, las películas que he visto, lo que he leído, y los proyectos buenos o malos que he hecho. He aprendido de muchos actores con los que he trabajado, pero también de muchos que no conozco. Los veo como maestros en sus películas y fuera de ellas, porque a través de su trabajo, me han inspirado a seguir en el camino buscando cosas que parecían muy lejanas para mí. También, he aprendido mucho de amigos actores que han compartido conmigo sus experiencias y sus propias formas de afrontar la vida profesional de actor. Actores como Liam Neeson y Olivier Martinez me han compartido su generosidad y a veces su crítica. Gael García Bernal siempre es un punto de referencia.
¿Cómo fue tu proceso creando tu personaje de villano y trabajando en “Silent Night”?
-Sobre todo, inicie al revisitar las películas del maestro Woo. Fue un gran reto, porque en la vida real, un gran porcentaje de nuestra comunicación se da a través de la palabra. También, está el lenguaje corporal, como por ejemplo, la expresividad comunicativa de los italianos con las manos. En esta película, encontrar el punto adecuado para, a través del lenguaje corporal, mostrar las emociones indicadas fue toda una búsqueda. A veces, daban ganas de gritar.
Por otro lado, los villanos en las películas del maestro Woo tienen peso propio. En este caso, Playa tiene un contraste importante en cómo se relaciona con la gente de su barrio, que curiosamente, no lo ven como villano, por lo menos en cierta forma. La forma en que trata a su pareja, interpretada Valeria Santaella, es completamente cariñosa, aunque un tanto retorcida.
¿Cómo relacionas el elemento de silencio con el mensaje de la película?
-Es una película que habla fuerte y claro sin palabras. Es una película que se puede ver en distintos países con distintos idiomas, sin necesidad de doblaje o subtítulos. El público va a conectar, porque se puede identificar con el dolor de Brian y con su necesidad de venganza, con esas emociones humanas universales.
¿Cuáles son los próximos pasos o proyectos que podemos esperar?
-“Desaparecer por Completo” de Luis Javier Henaine se va a estrenar a principios del siguiente año. Se acaba de estrenar en Audible “El Libro Vaquero” de Adriana Bello, y un capítulo de “La Hora Marcada”, donde me dirige Adrián García Bogliano.




























