
Una de las más destacadas y prominentes figuras de nuestra escena local, Elsa Ortiz Robles, acaba de fallecer en un hospital de nuestra ciudad, víctima de un derrame cerebral.
“Partió llena de paz, bien atendida y sin ninguna penuria las que a veces acompañan estos casos, luchó valientemente hasta el final”, estas fueron las palabras de su compañero de teatro y esposo por 51 años Frank Robles.

Elsa Ortiz nació en Puerto Rico en 1938, y emigró en su juventud a La Ciudad de los Rascacielos, en la búsqueda de nuevos horizontes.
A mediados de la década de los 60 su pasión por el teatro se hace patente y funda junto a Frank, Oscar García y Max Ferró. ADA (Asociación de Arte, que posteriormente se convertiría en Asociación de Arte Latinoamericano.
Este grupo con su sala-teatro de la Avenida de las Américas cerca de la calle 23, obtiene su primer gran éxito con “La investigación” de Ugo Betti, y donde Elsa es la protagonista junto a Alfonso Manosalvas (ACE mejor actor 1970); a esta siguió la aclamada “El cepillo de dientes”, del autor chileno Jorge Díaz, recibiendo encomiables elogios para Elsa y Frank (ACE mejor actor 1971) del crítico del diario The New York Times, Howard Thompson así como también “El pagador de promesas”, que tuvo en los estelares a Juan Cañas e Ilka Tanya Payán.

Posteriormente los directivos de ADAL, se dieron a la ardua tarea de crecer y crear una compañía solida con sede propia y fue cuando Elsa y Frank en unión de Max Ferra, crean INTAR o International Arts Relations, obteniendo una sede permanente en el 508 oeste de la calle 53 casi esquina a la Decima Avenida.
Ahí se llevaron a cabo los estrenos más relevantes del grupo: la recordada y siempre presente producción de Max Ferrá “La casa de Bernarda Alba”, con la inmensa Ofelia González, Doris Castellanos, Elsa Ortiz, Ilka Tanya Payán, Leonor Dátil, Irma Soledad, Teresa Yenque, Regina Suárez, Eloísa Castellanos y Frank Robles, donde maestros del medio hicieron grandes todos las ramos de dicha puesta: José Erasto Ramírez, José Rodríguez Lazo, Graciela Más, Nicolás Cortés, Felipe Nápoles y Rafael Delgado.

Después continuaron los éxitos a por montón, “La zapatera prodigiosa” de Lorca, nuevamente con el binomio Ortiz-Robles; “El rey se muere”, de Ionesco; “Espectáculo Valle Inclán”, del maestro Juan Guerra; “La fortuna en los ojos del hombre” y “La dama boba” de Lope de Vega, dirigida por el maestro Francisco Morín.
La relevancia del arte y la disposición para desarrollar empresas dentro del ámbito teatral no cesaron en Elsa Ortiz, y fue puntal y guía de AHA, así como diversos
proyectos, que desarrolló de sus más de 50 años con la escena.
Descansa en paz Elsa Ortiz Robles, y gracias por los momentos que regalaste a mi persona.



























