La Junta Electoral de la ciudad de Nueva York desde hace algunos años atrás se ha visto envuelta en varios conflictos en torno a los procesos electorales, lo que ha generado una serie de críticas y reacciones negativas por parte de algunos funcionarios, líderes políticos y población en general.
El martes pasado los neoyorquinos vivieron momentos de incertidumbre cuando la Junta Electoral reconoció que hubo una “discrepancia” en el recuento de los votos realizados, al incluir accidentalmente los resultados de miles de boletas de prueba, junto a los votos emitidos por los electores en las elecciones primarias.
La Junta Electoral a través de un comunicado pidieron disculpas por el error , pero argumentaron que se trató de un “error humano” y no de sistema. Aclarando, además, que están siendo más rigurosos al mantener un control de calidad antes de publicar información en el futuro.
Aunque la Junta Electoral pidió disculpas a los votantes y a las campañas por la confusión, se ha comprometido a generar más confianza y tener más cuidado, las críticas y demandas de reformas desde el día que se cometió el error, no han parado.
Desde el alcalde Bill de Blasio, hasta la líder de la mayoría del Senado estatal, Andrea Stewart-Cousins, han hecho un llamado a reformar estructuralmente la Junta Electoral, para que no se cometan los mismos errores o peores en elecciones futuras.
Bill de Blasio en su declaración expresó que “una vez más, las fallas de la Junta Electoral están a la vista”, por lo que es necesario una reconstrucción estructural completa del tablero, de cara al futuro.
El demócrata neoyorquino recordó que en alguna ocasión le ofreció a la Junta Electoral más de $ 20 millones para realizar una reforma, a lo que, según el alcalde, “se negaron”, dejando ese paso en manos de una acción legislativa “como el próximo recurso disponible”.
Este plan presentado por el alcalde al intentar realizar una reforma, surge a raíz de las horas de espera que tuvo que experimentar Bill de Blasio para poder ejercer su derecho al voto en las elecciones presidenciales realizadas en noviembre del 2020.
Debido a la negativa de la Junta Electoral, existen dos acciones legales que se pueden tomar para generar el cambio. La primera es la aprobación de las leyes S. 6226 / A. 5691, patrocinado por el Senador Krueger y el asambleísta Rozic.
Para realizar este cambio se requiere de una enmienda constitucional, ya que los legisladores estatales han avanzado en un proyecto de ley para profesionalizar la Junta Electoral.
Con la aprobación de esta ley estatal, se profesionaliza inmediatamente la Junta Electoral en su forma actual y la hace directamente responsable ante los funcionarios electos de la Ciudad de Nueva York.
La segunda acción, es enmendar la Constitución del Estado para permitir una nueva junta profesional, eliminada de la afiliación partidista. “Es un cambio fundamental y necesario”, agregó el alcalde.
Una publicación del New York Times describe que: “la funcionaria que supervisa el registro de votantes en la ciudad de Nueva York es la madre de 80 años de un ex congresista. El director de operaciones del día de las elecciones es un amigo cercano de la presidenta republicana de Manhattan. El jefe de administración de boletas es hijo de un ex líder demócrata del distrito de Brooklyn y el gerente administrativo, es la esposa de un miembro del Concejo Municipal”.
El Senado estatal acordó en las próximas semanas, llevar a cabo audiencias sobre cómo realizar cambios ante la situación que sucedió en la ciudad de Nueva York.
“Cada año, el Senado estatal comienza la sesión aprobando reformas de votación que languidecieron bajo la mayoría republicana anterior, incluida la votación anticipada, el registro automático y un mejor proceso de votación en ausencia. La situación en la ciudad de Nueva York es una vergüenza nacional y debe tratarse de inmediato y correctamente”, dijo la líder de la mayoría del Senado estatal, Andrea Stewart-Cousins.
La Junta Electoral de la ciudad de Nueva York tiene tres principales responsabilidades para que un proceso transcurra con eficiencia y normalidad: realizar elecciones, mantener listas de votantes y realizar actividades de divulgación de votantes. Los críticos del sistema han manifestado que, durante mucho tiempo, han fallado en los tres.
Los especialistas en la materia argumentan que la agencia se ha convertido en una fábrica de patrocinio, donde los puestos de trabajo se cubren no por méritos, sino por la lealtad al partido o el nepotismo.
La candidata a la alcaldía de la ciudad de Nueva York, Maya Wiley, dijo que los errores de la Junta Electoral no debían porque sorprendernos, ya que, no es la primera vez que los cometen.
Una situación que posiblemente tengamos que revivir en futuras elecciones, porque no se visiona un cambio, en los próximos meses o quizás años.
Sus errores no son recientes sino de larga data. En 2016 la Junta Electoral eliminó por error a unas 200.000 personas de las listas de votantes antes de las elecciones.
En 2018 varios votantes estaban obligados a esperar un poco más de 4 horas para ejercer el derecho al voto. Y en las elecciones presidenciales del año pasado enviaron por correo cerca de 100.000 papeletas erróneas.
El Times explica que Nueva York es el único estado con juntas electorales locales cuyo personal es elegido casi en su totalidad por los jefes de los partidos demócrata y republicano.
Eric Adams lidera la carrera hacia la alcaldía después de un nuevo conteo




























