
Un gerente latino del frigorífico JBS USA, en Colorado, discriminó a empleados musulmanes y a trabajadores provenientes de África, según una demanda presentada en la corte federal de Denver, se informó hoy.
Según la demanda, Rigo Mendiola, gerente de recursos humanos de JBS USA en Greeley, y Anthony Rickoff, administrador en esa misma oficina, habrían discriminado a un exsupervisor de la firma "sobre la base de su religión", porque el exempleado es musulmán.
En su acción judicial, Kacem Andalib, de 37 años y nacido en Marruecos, sostiene que Rickoff le hizo responsable de las fricciones dentro del frigorífico "como resultado de la aprobación de la prohibición de musulmanes", en referencia a la medida del Gobierno federal que restringe la llegada a Estados Unidos de residentes de ciertos países de mayoría musulmana.
Andalib (ciudadano estadounidense, políglota y egresado con honores de la Universidad A&M en Texas) afirma que el año pasado Rickoff, recién contratado en ese momento, lo tildó de "terrorista" y que cuando él se presentó ante Mendiola para denunciar la situación, el hispano no tomó "medidas correctivas".
Además, Mendiola promovió a Rickoff al puesto que ahora ocupa, convirtiéndole en el supervisor directo del trabajador musulmán. A partir de ese momento, habría comenzado una "campaña de represalias" contra Andalib, apunta la demanda.
Andalib presentó entonces una nueva queja ante Mendiola, pero tampoco hubo "investigaciones significativas" ni "acciones disciplinarias" en esa ocasión.
La demanda califica de "indignante" que dos empleados jerárquicos de JBS USA "sugieran que Andalib, ciudadano estadounidense, y sus compañeros de trabajo sean terroristas sólo por su religión real o percibida, el color de su raza, su etnia, antepasados, alineación u origen nacional".
Andalib fue despedido en abril pasado luego de un confuso episodio con un empleado de Birmania. Los motivos y las circunstancias del despido están siendo investigados por el Departamento de Trabajo de Colorado.
Por su parte, por medio de un comunicado, Cameron Bruett, portavoz de JBS USA, negó las acusaciones y las calificó de "falsas" y de "inconsistentes con nuestra cultura y con los valores de la compañía y de los empleados nombrados en la demanda".
El 12 de diciembre de 2006, cuando el frigorífico pertenecía a la empresa Swift, se realizó en ese lugar una redada de inmigración, la mayor en la historia de Colorado, que llevó al arresto de 273 trabajadores, la mayoría de ellos indocumentados latinos.
Para llenar los puestos de trabajo dejados por los latinos arrestados o deportados, la empresa comenzó a contratar a inmigrantes y refugiados africanos, muchos de ellos musulmanes, quienes ahora representan la mayoría de la plantilla del establecimiento. EFE


























