Miles de inmigrantes afectados y tensión continental

Por Ximena Hidalgo-Ayala
IMPACTO
Colombia y Venezuela comparten aproximadamente 2.219 km de frontera y en esta frontera compartida el paso de contrabando y grupos armados ilegales de un lado al otro es frecuente.
Este ha sido uno de los argumentos del gobierno venezolano, que culpa al contrabando colombiano de la escasez de muchos productos de primera necesidad en su país y añade la presencia de paramilitares colombianos. Sin embargo el conflicto es antiguo y solamente en los últimos años han surgido problemas por ejemplo, por la presencia en Bogotá del líder de oposición venezolana o por asuntos marítimos, a pesar de lo cual durante la presidencia de Juan Manuel Santos se ha tratado de limar asperezas ya que Venezuela ha jugado un rol importante en el proceso de paz interno de Colombia con la guerrilla.

El problema fronterizo entre Colombia y Venezuela está rodeado de factores económicos, políticos y ha tenido una profunda significación humanitaria. Los presidentes de los dos países aún no se han puesto de acuerdo para dialogar sobre el tema personalmente.
MIGRACIÓN COLOMBIANA
Históricamente el proceso de migración de los colombianos ha sido en parte para huir del conflicto y la violencia generada por la guerrilla, el cual ha durado más de 50 años y afectado a más de 7 millones de personas, de las cuales más de 2 millones y medio han sido niños y jóvenes. Un motivo adicional para la migración de colombianos a Venezuela fue la bonanza petrolera. Las diferencias entre Colombia y Venezuela en materia fronteriza iniciaron hace siglos y en las últimas semanas se han acentuado por la repatriación de cientos de colombianos a su país de origen. Igualmente hacia Ecuador se dio una migración masiva cuando iniciaron los secuestros durante la guerra de los carteles. Actualmente radican en Ecuador un millón de colombianos atraídos, al igual que gente de todo el continente por el dólar americano que es la moneda nacional de Ecuador.

EL CONTRABANDO
Analistas han indicado que el modelo de control de precios y el control en el cambio en Venezuela generan y estimulan el contrabando. Además que existe falta de control y cooperación entre las autoridades de los dos países. Los principales productos de contrabando de Venezuela hacia Colombia son los derivados del petróleo, especialmente la gasolina. En Venezuela el costo de la gasolina es de menos de 7 dólares mientras que en Colombia se la puede vender hasta en 25mil pesos. Por su parte los principales productos de contrabando de Colombia hacia Venezuela son los alimentos. Los subsidios y controles de precios a productos como la gasolina y varios alimentos de primera necesidad del gobierno de Venezuela, han generado una crisis en su economía. La gran diferencia de precios de muchos productos ha contribuido al surgimiento e incremento del pasar los productos, legal o ilegalmente, de un lado a otro, lo cual se ha convertido en un negocio muy rentable.

PROBLEMA ECONÓMICO
El comercio entre Colombia y Venezuela en el 2008 excedió los U$7.000 millones de dólares y en el 2014, dos terceras partes de ese comercio bilateral se redujo a $2.100 millones, el cierre de la frontera influirá notablemente en las relaciones no solo políticas, pero también económicas. Existen marcadas diferencias entre Colombia y sus vecinos revolucionarios de Venezuela y Ecuador a nivel político y económico. Colombia con una economía tradicional que promueve el libre comercio y la reducida intervención del estado en la economía, marca una profunda diferencia con los países revolucionarios que durante más de una década promueven el fuerte control estatal de la economía, restricciones a las importaciones e impuestos a todo producto extranjero, lo que ha promovido el deterioro de los negocios en sus fronteras con Colombia.

CRISIS REGIONAL
Lo que fue considerado un avance notable y ejemplo de unificación regional entre los países de la original Comunidad Andina, por un proceso que duró años y que tendía a la integración comercial entre Venezuela, Colombia y Ecuador, ha sufrido un progresivo deterioro no solo entre los dos países en conflicto, además en el circuito regional que incluye a Ecuador. Mientras el ideario de la Revolución Chavista con proyección bolivariana promovió el uso de un solo Pasaporte Andino, mercados abiertos e integración a todo nivel, las crisis internas de Venezuela y Ecuador han tenido una importante repercusión en el incremento del comercio fronterizo de los dos países con Colombia.
La posición del mandatario ecuatoriano Rafael Correa ha sido clara, en un comunicado oficial exhortó a sus ciudadanos a no comprar productos colombianos. "El orgullo de ser ecuatoriano debe evidenciarse, necesariamente, en brindar el apoyo a la producción nacional, arrimar el hombro en momentos complejos y difíciles, y preferir lo nuestro”. Entre los productos más solicitados por ecuatorianos en Colombia están: celulares, ropa, calzado, llantas, licores, accesorios para celulares, zapatos, bisutería, electrodomésticos, comestibles, entre otros. Este pedido incluso en Nueva York es imposible de ejecutar, ya que los productos colombianos son más fáciles de encontrar y tienen mejores precios.

CIERRA FRONTERA
El 19 de agosto el Presidente venezolano Nicolás Maduro ordenó el cierre durante tres días, de un importante paso fronterizo con Colombia luego que tres soldados y un civil fueron atacados cuando buscaban contrabandistas. El cierre de la frontera abarcó seis poblados del Estado de Táchira en Venezuela: Ureña, Libertad, Independencia, Bolivar, Junín y Rafael Urdaneta. Posteriormente declaró el cierre definitivo de la frontera, cerró el paso de Paraguachón, en el Estado Zulia, decretó el estado de excepción en otros tres municipios y ordenó un refuerzo de seguridad con más de 3.000 militares en la frontera. Maduro dijo que en el lucrativo negocio del contrabando en la zona limítrofe están involucrados paramilitares aliados con la derecha local, que son desestabilizadores de su gobierno y declaró el Estado de Excepción en la zona durante sesenta días. Hasta el cierre de esta edición el mandatario venezolano continúa cerrando la frontera con Colombia.
MEDIDAS DE MADURO
Según Nicolás Maduro entre enero y julio del 2015 ingresaron a Venezuela 121.834 colombianos y ofreció crear un plan para atender el ingreso de colombianos a Venezuela, afirmando que se está llegando al limite, añadió que 1.535 colombianos decidieron voluntariamente abandonar Venezuela hasta el 27 de agosto y dictó las siguientes medidas:
Restricción temporal de las garantías constitucionales, salvo los derechos a la vida, al debido proceso y a la información; prohibición de la incomunicación y la tortura; autorización de allanamiento y escuchas telefónicas sin orden judicial; prohibición de portar armas, de libre asociación y manifestaciones sin previo permiso del gobierno. Estas medidas han sido calificadas de dañinas por defensores de los Derechos Humanos, ya que estigmatizan a los colombianos y pueden derivar en abusos.
CRISIS HUMANITARIA
Solo en el 2015, por lo menos 1.355 colombianos han sido expulsados, deportados o repatriados desde Venezuela. Los desplazados llegan en su mayoría a Cúcuta, ciudad colombiana declarada en estado de calamidad. Esto ocurrió luego de que el presidente venezolano ordenara el cierre unilateral de la frontera. Una misión de Naciones Unidas reveló que en esta crisis humanitaria alrededor de 15.000 colombianos han tenido que abandonar sus viviendas en Venezuela en las últimas semanas por temor, provocando una crisis entre los dos países, la cual aún no ha culminado. La ciudad fronteriza de Cúcuta ha declarado estado de calamidad, con 700.000 habitantes, siente el impacto económico del cierre de la frontera, en especial ante la falta de gasolina venezolana.
RECHAZO INTERNACIONAL
Recibió la decisión venezolana de marcar con una ‘R’ (revisadas) y una ‘D’ (por derribar) a las viviendas en un barrio del Estado Táchira, desde donde en agosto se repatrió un millar de indocumentados a Colombia, como lo admitió el gobernador José Vielma Mora. Esta marcas en las puertas fueron tildadas de ‘evidencia fascista’ y fueron parte del allanamiento a 2.000 viviendas levantadas a 300 metros de la frontera con la ciudad colombiana de Cúcuta, realizado por 2.500 soldados y policías venezolanos el 21 de agosto. Por su parte las autoridades venezolanas indicaron que en esas viviendas capturaron a “treintidós paramilitares colombianos” y “ex soldados de unidades antiguerrilleras colombianas, que fabricaban explosivos”. Que descubrieron sótanos “para meter allí a secuestrados” y “niñas de entre 15 y 25 años hasta que sucumbieran a las apetencias sexuales de los paramilitares sicarios”.
DECISIÓN CONTROVERSIAL
El 31 de agosto se reunieron los embajadores de los dos países ante la Organización de Estados Americanos (OEA) para defender sus puntos de vista sobre el conflicto. Ante la grave crisis humanitaria y las deportaciones masivas a sus ciudadanos Colombia solicitó una reunión extraordinaria pero la OEA rechazó reunirse para tratar el conflicto entre Venezuela y Colombia, lo cual generó crítica internacional. Tras las deportaciones de más de un millar de colombianos de tierras venezolanas, Colombia no tuvo el apoyo en la OEA para solucionar la crisis fronteriza. Con 17 votos a favor, 5 en contra, 11 abstenciones y 1 ausencia, solo un voto hizo falta para que se convoque la reunión. El Ex Presidente de Colombia, actual senador y líder de oposición Álvaro Uribe dijo que su partido propuso en el Congreso que “se apruebe una proposición de rechazo a la negativa de la OEA de citar al consejo de cancilleres”. Uribe instó a que“en Colombia debe haber una sola conciencia colectiva: afecto, cariño a todo venezolano que llegue acá. ¡Son nuestros hermanos!”. Colombia desistió de acudir a Unasur, donde no lograría respaldo por la presencia de una mayoría de países aliados a Venezuela.
GESTO DE HERMANDAD
Líderes comunitarios venezolanos y colombianos de Miami se unieron para proteger y fortalecer los lazos de hermandad. El exilio venezolano, muy crítico con el régimen de Maduro, convocó a un acto de desagravio en el restaurante El Arepazo, al oeste de Miami, una de las zonas de mayor concentración de venezolanos en Estados Unidos. Ahí la comunidad venezolana es muy activa y la integran más de 50.000 personas. La Asociación de Venezolanos Perseguidos Políticos en el Exilio (Veppex), sobre el conflicto fronterizo señaló que es “una cortina de humo del regimen para tapar la grave crisis que sacude al país.
LÍDERES EN EL EXILIO
Durante el acto se leyó la carta entregada por los venezolanos a los consulados de Colombia en Miami y Nueva York, expresando su solidaridad con los deportados. “Nosotros, venezolanos en el exilio y avergonzados por esta acción brutal e innecesaria, pedimos perdón y disculpas al pueblo colombiano”. El líder de Veppex, José Antonio Colina, criticó la “respuesta tibia” del Presidente de Colombia, pero elogió a la diplomacia colombiana afirmando que ha evitado un conflicto armado.
Representando a la comunidad colombiana participó Alfred Santamaría, activista político quien agradeció a los exiliados venezolanos en Estados Unidos diciendo: “Aquí, en Miami, los latinoamericanos nos hemos unido. Los que han quebrado Venezuela nos han unido y vamos a seguir en la lucha por la democracia”.
ESTADO DE LA CRISIS
No se ha solucionado aún. Por su parte el gobierno colombiano a través de su canciller ha iniciado una gira para exponer la situación de Derechos Humanos y particularmente de los niños ante organizaciones mundiales en Europa y Estados Unidos. El Presidente Santos ha reconocido que en la frontera hay problemas de inseguridad y que se debe buscar colaboración en lugar de cerrar el paso binacional. Ha reiterado estar dispuesto a dialogar y ha pedido que se garantice: habilitar un corredor humanitario para que los niños crucen la frontera para estudiar; facilitar la recuperación de los enseres que dejaron en Venezuela y dar un trato digno a los deportados. Reiteró que no permitirá que Venezuela viole los Derechos Humanos de los colombianos deportados y reiteró que los problemas del país vecino no son culpa de su gobierno.
Por su parte el gobierno venezolano comandado por el Presidente Maduro dijo: “Aquí el único que puede poner condiciones soy yo” y ha acusado a la oligarquía colombiana de la crisis en la frontera y al Presidente Santos de dirigir una campaña en los medios de comunicación colombianos para desacreditarlo. “Presidente Santos, usted tiene armas legales para impedirlo y revertirlo. Han manipulado, hay una guerra sucia e inmunda contra Venezuela y contra mí”. “No hay chantaje mediático ni manipulación que me pueda detener”, enfatizó Maduro.



























