Durante la celebración del “Women’s History Month”, el contralor de Nueva York, Scott Stringer, otorgó un galardón a tres mujeres por su aporte a la ciudad de Nueva York a través de su servicio comunitario, liderazgo y lucha a favor de los derechos de la mujer. ¡Una de ellas es de origen dominicano!

El contralor de Nueva York, Scott Stringer, encabezó la celebración del 27 aniversario del “Women’s History Month”, con un magno evento donde fueron honradas tres féminas por su “tremenda contribución” a la ciudad de Nueva York a través de su servicio comunitario, liderazgo y lucha a favor de los derechos de la mujer, los niños, los ancianos y la clase trabajadora. La actividad fue realizada en el auditorio del Emigrant Bank Building, ubicado en el Bajo Manhattan.
Durante su discurso, el contralor Stringer aprovechó para anunciar los servicios del “Family Justice Center” -Centro de Justicia Familiar-, que fue inaugurado recientemente en una suite de la Oficina del Fiscal de Distrito de Manhattan, convirtiéndose en el más grande en su tipo en la ciudad de Nueva York.
Según Stringer, dicho centro será un refugio para las personas que han sido víctimas de violencia doméstica. Además “será un lugar donde estas personas podrán obtener ayuda legal, servicios de consultoría o aplicar para obtener viviendas o ayuda financiera”, aseguró el contralor.
Stringer sostuvo que el motivo de la celebración fue “reconocer las ideas e iniciativas que no aparecen por sí solas”, sino que suelen ocurrir porque hay personas que a través del servicio público “pasan su vida trabajando en estos asuntos”, como las tres homenajeadas de la noche a quienes calificó como grandiosas, poderosas, apasionadas e influentes.
LAS HOMENAJEADAS

Las tres personas que recibieron reconocimientos durante el “2014 Women’s History Month” fueron: Virginia Allen, defensora de los derechos laborales y activista comunitaria; Zenaida Méndez, presidenta de “National Organization for Women” y Elly Spicer, directora del “NYC District Council of Carpenter Labor Technical College”.
Según Stringer, Virginia Allen ha dedicado su vida a la justicia social al ser activista comunitaria para asuntos laborales. Comenzó su carrera como enfermera en Staten Island, en los años 60’s comenzó a trabajar con el sindicato Local 1199 y colaboró con la labor de Martin Luther King. “Esta es una neoyorquina a la que siempre apoyaremos y de la que siempre estaremos orgullosos”, manifestó Stringer.
“Gracias por este honor maravilloso que significa mucho para mi. Soy afortunada de haber nacido dentro de un ambiente familiar donde la educación, el arte y la cultura (…) sirvieron en la lucha por sobrevivir durante la depresión (económica)”, dijo Virginia Allen.
“BLACK ANGEL”

Dijo que comenzó a trabajar como asistente de enfermería en el “Seaview Hospital” de Staten Island, donde fue considerada una de las “Black Angels”. Según explicó Allen, este término se la atribuye a las “enfermeras de color” que eran víctimas de la segregación racial, pero tuvieron la oportunidad de trabajar en ese hospital durante esa época. Esto debido a que muchas enfermeras de origen caucásico (blancas) no aplicaban a las ofertas de empleo en dicho hospital por temor a contagiarse de tuberculosis.
Actualmente, Virginia Allen funge como miembro de la directiva del “Staten Island Out Load” y de la directiva auxiliar para Ayuda Financiera, Educación y Vocación de la Universidad de Staten Island.
La segunda persona en recibir un reconocimiento fue Zenaida Méndez, presidenta del “National Organization for Women”. De acuerdo con el contralor Stringer, Méndez es la primera dominicana y “persona de color” en obtener dicha posición. Además, Méndez “ha trabajado por 20 años en asuntos que afectan a la mujer, los cuales van desde ‘el mismo salario por el mismo trabajo’ hasta la justicia racial y reproductiva”, manifestó Stringer.
Después de agradecer al contralor por su apoyo, Méndez dijo que aceptaba ese reconocimiento “en nombre de todas esas mujeres que son voceras de la comunidad, que viven en prisión o en albergues, que están en un hospital psiquiátrico o que están experimentando el dolor de las relaciones abusivas. En nombre de todas aquellas mujeres que continúan su lucha por los derechos humanos en Nueva York, Estados Unidos y el mundo”.

Elly Spicer, directora del “NYC District Council of Carpenter Labor Technical College” fue la tercera en recibir un galardón. Stringer describió a Spicer como una “incansable defensora de los sindicatos y de la clase media”. Explicó que entre otras funciones, Spicer trabaja para ayudar a las empresas pertenecientes a las mujeres y minorías (WMBE’s por sus siglas en inglés) a tener acceso a contratos de agencias gubernamentales.
“Muchas gracias al contralor Stringer por este hermoso honor el cual es muy apreciado”, dijo Spicer, añadiendo que está muy orgullosa de que su organización, el “District Council of Carpenter”, permite el acceso de todos los neoyorquinos a su sindicato, sin importar su color u orientación sexual.
El evento contó con palabras de bienvenida y cierre por parte del contralor de Nueva York, Scott Stringer. Fue amenizado por la arzobispa Andrea Vereen y los estudiantes de la “Academia de Música y Arte Vereen”, quienes realizaron una presentación musical.
La actividad fue patrocinada por “100 Hispanic Women”, “Coalition of Labor Union Woman”, “National Conference of Puerto Rican Women”, “The NYC League of Women Voters”, “Women’s City Club”, entre otras organizaciones.
El “Women’s History Month” es una celebración que se originó en Estados Unidos en 1987, luego de ser aprobada por el congreso a petición del “National Women’s Historic Project”, con el objetivo de resaltar las contribuciones de la mujer a la sociedad. También se celebra en el Reino Unido, Australia y Canadá.



























