
La comunidad latina de Nueva York, que supone el 30 % de la población de la ciudad, espera que el nuevo alcalde que resulte electo mañana atienda sus necesidades urgentes de vivienda, educación y salud y ponga fin a la práctica de la policía de parar y cachear, que afecta de forma desproporcionada a minorías.
Los electores neoyorquinos elegirán mañana a un alcalde entre el demócrata Bill de Blasio, el republicano Joe Lhota y el candidato independiente Adolfo Carrión, único latino en la contienda, así como a los nuevos miembros del Concejo, presidentes de condado, jueces, y otros cargos públicos, para los próximos cuatro años, en los que esperan que su voz sea escuchada.
Según todas las encuestas, De Blasio se perfila como el ganador y es a quien el liderazgo latino considera el más progresista entre los que aspiran a sustituir a Michael Bloomberg.
"La educación siempre tiene que ser una prioridad para nosotros. Tenemos grandes retos: la desigualdad en términos de recursos para nuestras escuelas y el hecho de que las escuelas y maestros no están al nivel que deberían y mucho de eso es falta de visión y de recursos", comentó José Calderón, presidente de la Federación Hispana.
Según Calderón, hay que reducir el tamaño de las clases porque "es imposible para un maestro dar clases con 35 estudiantes en un salón" y agregó que entre los cambios que esperan es invertir en educación desde el kindergarten y tomar en cuenta a los padres en decisiones que afecten a sus hijos.
"Bloomberg fracasó en ese esfuerzo. El próximo alcalde tiene que poner atención, tomar en cuenta a los padres porque el sistema tiene que estar entrelazado", aseguró.
"Una de las cosas que más nos preocupa es la deserción escolar en escuelas y la universidad. Hay un gran número de jóvenes que entra a la universidad pero no se gradua porque la dejan después de un año o año y medio", agregó.
Los latinos son el 40 por ciento entre los 1,1 millones de estudiantes en las escuelas públicas, pero sólo se gradua el 59 por ciento y de éstos sólo el 15 por ciento está preparado para asistir a la universidad.
"Creemos que el nuevo alcalde se debe enfocar en que obtengan una educación que les prepare para obtener una carrera universitaria. La falta de preparación ha sido un fallo sistemático en el sistema público de educación", sostuvo Calderón.
El alcalde Bloomberg tomó el control del sistema público de educación, el más grande la nación, en 2002 y como parte de las iniciativas que puso en marcha se han cerrado más de un centenar de escuelas por alegado bajo rendimiento, en medio de protestas de educadores, padres y activistas que han reclamado que se invierta en mejorar los centros educativos en lugar de cerrarlos.
La Federación Hispana y otras principales organizaciones latinas presentaron recientemente una lista con 150 prioridades que el nuevo alcalde y Concejo de la ciudad deberán atender para la comunidad hispana, que resumen bajo "igualdad" y que enviaron a los candidatos.
De acuerdo con el analista político y profesor del Centro de Estudios Puertorriqueños de la Universidad de la Ciudad de Nueva York (CUNY), Carlos Vargas, la deserción escolar, que es un problema "muy grande", no es el único que enfrentan los jóvenes latinos.
"Hay un número de jóvenes de 16 a 24 años que ni están estudiando ni trabajando. Todo el enfoque de los últimos años ha sido que los jóvenes tengan requisitos básicos para entrar a la universidad y la realidad es que los que se graduan de las escuelas públicas en este país no va a la universidad. ¿Cuáles son las alternativas de empleo para éstos?", argumentó.
Vargas destacó que, aparte de la propuesta del candidato demócrata de subir los impuestos a quienes ganen más de medio millón de dólares para invertir el dinero en educación, "no he visto una propuesta detallada de lo que puede hacer la alcaldía de De Blasio. Lhota se ha quedado muy abstracto de lo que piensa hacer y Carrión lo que quiere es promover mas la tecnología. Eso no dice mucho", reconoce.
Tanto Calderón como Vargas destacaron la necesidad de viviendas accesibles. "La población de la ciudad ha crecido pero no las viviendas accesibles al mismo ritmo. Si se excede el número de personas que habitan el espacio que existe siempre habrá un déficit estructural que causa hacinamiento y alquileres más altos", afirmó Vargas.
Las organizaciones latinos también confían en la promesa de De Blasio de que pondrá final a la práctica policial del "stop and frisk", que permite a los agentes parar y cachear a personas y que según sus críticos se ha cebado de forma desproporcionadamente injusta en hispanos y afroamericanos.
De otra parte, Calderón destacó que la Federación, que agrupa a un centenar de organizaciones, ya prepara una lista de candidatos cualificados para ocupar cargos en la próxima administración de gobierno, que presentarán al nuevo alcalde.
"Nos estamos preparando para asegurar la representación" de la comunidad latina, sostuvo.



























