
Por Ximena Hidalgo-Ayala
IMPACTO
Julio es un mes importante en la historia de Argentina y Latinoamérica. Por ello además de recordar una de las conmemoraciones trascendentales de Argentina, rendimos homenaje al formidable talento humano que a través del arte y la cultura la ha representado en Nueva York en una histórica propiedad vinculada íntimamente a arquitectura de esta ciudad.
9 DE JULIO
Fue precisamente en una casa, la de Doña Francisca Bazán de Laguna en San Miguel de Tucumán,- declarada Monumento Histórico Nacional de Argentina en 1941-, en donde un martes 9 de julio de 1816 el Congreso de Tucumán aprobó y firmó el Acta de Declaración de Independencia de las “Provincias Unidas del Río de la Plata”, por la cual oficial y formalmente rompían los vínculos de dependencia política con España y renunciaban a toda dominación extranjera.

CONSULADO ARGENTINO EN NUEVA YORK
Parecería que la historia de Argentina está emblemáticamente unida a una casa. Ciertamente en Nueva York una casa ha sido la sede de su representación diplomática desde 1947. En su interior, la gran nación sudamericana ha escrito páginas importantes de su presencia en esta metrópoli, a través de su poderoso arte y cultura. Cientos de artistas visuales, pintores, escultores, diseñadores gráficos, cantantes, compositores, directores de cine, bailarines profesionales y músicos se han presentado en ella. Con sus dos galerías en la planta baja y su gran salón en el segundo piso, el Consulado General es el único consulado latinoamericano que funciona con su propia sede en una histórica propiedad de 114 años, de los cuales 68 ha sido representante de todos los latinos a pasos de la avenida más famosa del planeta.
LA MANSIÓN HOLLINS
La propiedad que alberga al Consulado General de Argentina en Nueva York fue construida originalmente para el banquero y magnate neoyorquino Harry Bowly Hollins, propietario de la empresa H.B. Hollins & Co. de Wall Street, quien tenía varias propiedades en la ciudad, una finca en Long Island y una isla conocida como East Fire Island.
La ubicación de su casa no fue al azar, en esta calle habían adquirido lotes de terreno varios banqueros famosos de la época, entre ellos J.P. Morgan uno de sus mejores amigos y socio. Hollins con su esposa y sus cuatro hijos pasaban en esta casa desde finales de otoño hasta la primavera. En el verano rentaban la casa, por ejemplo a la madre de Vincent Astor, mientras disfrutaban de su finca.
En 1913 Hollins cayó en bancarrota, la casa fue vendida en 1915 y ocupada desde entonces por el Club Calumet, integrado por 300 miembros de familias notables, hasta 1935 en que cerró debido a la Gran Depresión. La casa hipotecada fue vendida a un comerciante de antigüedades londinense y tuvo varios inquilinos hasta que en 1943 fue adquirida por el Ejército de Salvación durante la II Guerra Mundial.
FAMOSA FIRMA DE ARQUITECTOS
La edificación de cinco pisos que es propiedad de la República Argentina desde 1947, está ubicada en el 12 West de la calle 56 de Manhattan y su construcción inició en 1900, bajo la dirección de uno de los más famosos arquitectos de la historia de Estados Unidos, Stanford White, socio de la famosa firma McKim, Mead & White, a cuyo cargo estuvieron varias de las más famosas construcciones de Nueva York entre ellas la original Penn Station, el antiguo Madison Square Garden, el Club Metropolitano y el Harvard Club en la Quinta Avenida, el Museo de Brooklyn, la Universidad Columbia, la Librería Pública de Boston, el Museo Nacional de Historia Americana, incluso estuvo a cargo de una renovación de la Casa Blanca. A nivel nacional la firma trabajó obras en Illinois, Michigan, Ohio, Pennsylvania, Tennesee y Wisconsin, además en Cuba, Italia y Canadá.

STANFORD WHITE
Stanford White, es reconocido a nivel nacional y fue parte del Renacimiento Americano en una época de bonanza en la cual se propuso dar a Nueva York todo el esplendor arquitectónico de Europa. Entre sus construcciones más famosas está el Arco de Washington, al final de la Quinta Avenida, el Edificio del New York Herald, el Centro Savoyard de Detroit, La Iglesia Metodista Lovely Lane de Baltimore, entre otras numerosas construcciones. Stanford White no solo diseñó la residencia de los más ricos neoyorquinos como los Astor y Vandervilts, además las decoró con antigüedades, obras de arte y marcos diseñados por él mismo.
PATRIMONIO HISTÓRICO DE NUEVA YORK
La mansión Hollins, que inicialmente incluía el lote trasero con salida a la calle 55, en donde se encontraban los establos, con su elegante pero discreto estilo, su fachada de ladrillo y sus interiores en los que se mantienen intactas sus chimeneas y decorados, permanece sorprendentemente conservada y es una de las pocas construcciones del área que se ha mantenido sin alteraciones. Por su valor arquitectónico e histórico fue designada en 1984 Patrimonio Histórico de la Ciudad de Nueva York.



























