
Nueva York ya ha superado el trágico umbral de 30 mil fallecidos por COVID-19, y luego de un poco más de un año de convivir con la pandemia, los científicos han expresado todos sus conocimientos sobre este virus.
Incluso dos farmacéuticas, Pfizer y Moderna, han creado una vacuna que se ha
convertido en la luz al final del túnel para miles de neoyorquinos que tienen la
esperanza de poder adquirir sus primeras dosis.
COVID-19 ha puesto patas arriba a Nueva York, provocando que la ciudad más cosmopolita del mundo, experimente imágenes casi surrealistas, con calles vacías y ambulancias por doquier en los meses de la primavera, durante el pico de la pandemia.
Actualmente el estado de Nueva York ha superado el millón de pruebas positivas
de contagios, según el Departamento de Salud estatal, provocando una inminente
alerta en las autoridades, llevando esto, a un visible aumento de hospitalizaciones
y el ingreso de personas en las Unidades de Cuidados Intensivos.
Organizaciones sociales, funcionarios electos y activistas políticos, han realizado
un enorme esfuerzo por combatir la pandemia, brindando información y creando
conciencia en la población para que cumplan las normas sanitarias recomendadas
por los expertos y así, evitar una mayor propagación.
El silencioso, pero dañino virus ha provocado que los 54 códigos postales en la
ciudad de Nueva York, obtengan un promedio de positividad de más del 9 por
ciento en los cinco Condados, a como lo ha publicado la página oficial de la
ciudad.
Durante las últimas semanas la ciudad de Nueva York ha experimentado un creciente número de contagios, por ello, el vacunar a miles de neoyorquinos se ha convertido en un reto de gran magnitud.
Especialmente, por la enorme demanda y las miles de solicitudes que aumentaron
cuando el gobernador Andrew Cuomo, aprobara la elegibilidad de personas
mayores de 65 años y otros, de acuerdo con las pautas establecidas por los
Centros para el Control y Prevención de Enfermedades.
A la fecha ni el gobernador, ni el alcalde han presentado una propuesta de cierre
de la ciudad para disminuir los contagios. Si, Andrew Cuomo, comentó en una de
sus conferencias de prensa que tomaría medidas restrictivas en algunas zonas
que habían creado las alertas, con respecto a la estrategia que usa el estado de
los Micro Clúster. La medida hasta el momento no ha tenido ningún efecto.
Pero, mientras los hospitales se preparan para lo peor, las vacunas son el antídoto
ilusorio ante un brote, que pareciera no tener fin, ante todas las estrategias
sanitarias, sociales o políticas que se han creado para combatirlo.
“Finalmente, la esperanza ha llegado a la ciudad de Nueva York. Estamos
lanzando una campaña de vacunación masiva a una velocidad vertiginosa,
garantizando que una vacuna será segura, gratuita y fácil de obtener para todos
los neoyorquinos”, dijo el alcalde Bill de Blasio el 22 de diciembre de 2020 cuando
lanzaron la campaña de vacunación en la ciudad.
Es casi imposible que una persona en la ciudad de Nueva York no tenga un familiar, amigo o conocido que no haya sido contagiado o fallecido a causa del virus. Afectando principalmente a las comunidades negras y latinas por el tipo de trabajo que realizan.
Rosita Blanco, una trabajadora del hogar originaria de El Salvador, vivió lo que ella
llama, “una experiencia inolvidable” cuando su madre, una señora de 78 años fue
diagnosticada con el virus y llevada al hospital, falleciendo en apenas cuatro
semanas después de haber sido ingresada en una sala de la Unidad de Cuidados
Intensivos en el hospital Elmhurst de Queens.
“Yo no soy elegible para recibir la vacuna porque no cumplo con ninguno de los
criterios, pero hubiera deseado que mi madre la recibiera. Quizás ella estuviera
viva porque, a pesar de su avanzada edad, era una señora muy activa”, recuerda
Rosita Blanco.
“A pesar de que yo no he dejado de trabajar gracias a Dios, es muy injusto que no reciba mi vacuna”, agregó.

Distribución de las vacunas en Nueva York
Desde que el pasado 14 de diciembre de 2020 la enfermera Sandra Lindsay,
directora de la Unidad de Cuidados Intensivos del Centro Médico Judío en
Queens, recibiera las primeras dosis de vacunas en Estados Unidos.
Todas las expectativas estaban a flor de piel, en un día realmente histórico, al
creer el país se estaba acercando a un punto de inflexión de lo que ha significado
esta dura batalla contra el COVID-19, que a la fecha ha sobrepasado los 25
millones de contagiados y más de 420 mil fallecidos en Estados Unidos.
Pero, los funcionarios de salud y las autoridades políticas están cada vez más
preocupados por el comportamiento de los neoyorquinos que han hecho caso
omiso a las recomendaciones.
Un ejemplo de ello, fue cuando millones de personas viajaron para la temporada de navidad y año nuevo.
En un momento en que la distribución de vacunas de las farmacéuticas Pfizer y Moderna se ha estancado por la falta de suministros a nivel federal.
Esta lamentable situación, efectivamente ha provocado una suspensión en la administración de dosis dentro de los Centros de Vacunación en todo Nueva York.
El viernes 22 de enero el alcalde Bill de Blasio anunció que la ciudad de Nueva
York se quedaría sin vacunas, por su parte, el gobernador Andrew Cuomo,
también realizó el mismo comentario desde la capital del estado en Albany.
Las reservas federales del estado no dan para vacunar a nadie más, lo que llevó,
por ejemplo, al Hospital Mount Sinai Health Sistem, cancelar miles de solicitudes y
citas de vacunación. Estas acciones generan incertidumbre y augurios letales
dentro de la población más vulnerable por la falta de dosis.
El problema creciente es que no hay suficiente suministro de vacunas para mantenerse al día con las primeras citas, y mucho menos con las segundas citas, dijo el viernes 22 de enero de 2021 el alcalde de Blasio.
Vacunar a millones de neoyorquinos no ha sido una tarea fácil para las
autoridades. Los suministros se han quedado muy por debajo de la demanda de
personas elegibles. Una responsabilidad que el gobernador Andrew Cuomo, le
atribuye a la administración del expresidente Donald Trump.
La recién nombrada directora de los CDC, Dra. Rochelle Walensky, afirmó el
domingo 24 de enero en una entrevista, que no sabe cuántas vacunas están
disponibles actualmente, ni tampoco, cuantas serán asignadas a Nueva York.
Uno de los mayores problemas en este momento es que no puedo decirles
cuánta vacuna tenemos. No tenemos otras tantas dosis como nos gustaría ahora
para estados como Nueva York y para estados que afirman que quedaron sin
vacunas”, dijo la Dra. Rochelle Walensky.
En tan solo seis semanas al 25 de enero de 2021, el estado de Nueva York tiene un total acumulativo de vacunas recibidas de 1,868,650.
La ciudad de Nueva York tiene un total de 842,025 dosis recibidas. Los
responsables de vacunación han administrado en los bazos de los neoyorquinos
un total de 579,259. Lo que representa el 69 por ciento, según los datos del
Departamento de Salud del Estado de Nueva York.
El descubrimiento de las vacunas se convirtió en un triunfo para la ciencia, lo que
constituyó un hito histórico para los científicos estadounidenses, en especial los
neoyorquinos que vivieron momentos agobiantes durante la primavera con
alrededor de 800 muertos por día.
Pero la distribución de vacunas también se convierte en un reto de colosales
dimensiones, provocando las reacciones de algunos expertos quienes han
declarado que, a este ritmo demasiado lento, “será muy difícil cambiar la
trayectoria del virus” y aplanar la curva en su máximo nivel.
Los funcionarios estatales y locales han advertido su preocupación sobre la
necesidad de poder adquirir más vacunas y han solicitado al gobierno federal de
Joe Biden que aumente la cantidad de dosis que se envían para Nueva York cada semana.
Esta solicitud corresponde al ritmo de vida que nuevamente está encarrilado la
ciudad de Nueva York, con trenes y buses cada vez más llenos, dejando atrás el
espíritu de confinamiento que habían impuesto las autoridades.
Según los datos actualizados en la página oficial de la ciudad de Nueva York
dentro de los últimos 7 días se han registrado 18,624 total de personas fallecidas
luego de dar positivo por COVID-19.
La velocidad de personas que han dado positivo al virus se ha aumentado a 27,065 por lo tanto, la ciudad de Nueva York acumula un total de 13,762,550 de personas que se han realizado la prueba de COVID-19 desde que inicio la pandemia.
Por otra parte, los decesos provocados por la pandemia en los últimos 7 días han
sido de 383 y las hospitalizaciones se elevaron a 2,410 personas en ese mismo
periodo de tiempo.
Si bien estos números no se comparan a los meses de abril o mayo, la pandemia
ha dejado severos estragos económicos en el estado y la ciudad de Nueva York,
mostrando un bajo crecimiento económico, afectando principalmente a los
pequeños negocios por enfrentar choques negativos de oferta y demanda.
Diversas organizaciones y la misma página oficial del Departamento de Salud del
estado han demostrado que las comunidades negras y latinas han sido quienes
han experimentado los mayores números de contagios y fallecidos.
Y, tanto el alcalde Bill de Blasio, como el gobernador Cuomo, en reiteradas ocasiones han prometido da prioridad a estas personas.
Una demanda que Silvio Rosales, un trabajador de la construcción originario de
México, ve con mucho recelo por lo difícil que es conseguir una cita.
“Yo intenté conseguir una cita para la vacuna, pero no lo logré porque no soy
supuestamente elegible, también fui directamente al Centro de Vacunación de
Queens para ver si la conseguía y tampoco obtuve repuesta. Realmente me siento
frustrado porque nadie nos garantiza a nosotros los trabajadores de la
construcción que seremos vacunados”, dijo Rosales.
La situación de Nueva York es realmente delirante en términos sanitarios por la
pandemia. Algunos expertos han declarado que les preocupa el limitado
suministro de vacunas.
Las esperanzas están en la promesa del presidente Joe Biden de “100 millones de
vacunas en los primeros 100 días de gobierno”, aunque a la fecha, no se sabe
cuántas dosis serán asignadas a New York.
Aun así, con el doctor Anthony Fauci, dirigiendo realmente el timón de este barco que se tambalea por las fuertes olas de contagios, han anunciado un “esfuerzo de combate a gran escala” para disminuir los números y próximamente erradicar la pandemia.



























