
Un frigorífico en el este Colorado y el sindicato que agrupa a sus empleados accedieron a pagar fuertes multas tras acusaciones de discriminación por religión con trabajadores somalíes y etíopes, informó hoy la oficina en Denver de la Comisión de Oportunidades Laborales Equitativas (EEOC).
Según la EEOC, la empresa Cargill Meat Solutions pagará 1,5 millones de dólares como resultado de las investigaciones que encontraron "causa razonable" de acoso contra trabajadores musulmanes en la planta procesadora de carne de esa empresa en Fort Morgan, 120 kilómetros al noreste de Denver.
La EEOC afirma que, por su origen, nacionalidad o religión, esos empleados fueron "acosados y despedidos", especialmente en el marco de una disputa con la administración del frigorífico con respecto a momentos de descanso durante el día, para practicar oraciones.
Cargill negó las acusaciones, pero accedió a pagar la cifra millonaria para evitar un juicio en la corte federal.
Como parte del acuerdo, deberá implementar un entrenamiento obligatorio para todo el personal del frigorífico, tanto administradores como empleados, sobre los derechos de los trabajadores y sobre medidas contra la discriminación.
"Aplaudimos a Cargill por trabajar con las partes denunciantes y con el EEOC para llegar a una solución aceptable que les permite a todas las partes seguir avanzando", indicó en un comunicado Elizabeth Cadle, directora del Distrito Phoenix de EEOC, que incluye a Colorado.
Demandan a gerente latino de frigorífico de Colorado por discriminación
A la vez, pero por su parte, el Sindicato Teamsters Local 455, con sede en Denver y que incluye a la municipalidad de Fort Morgan, pagará 153.000 dólares tras haber sido acusado por la EEOC de discriminar a los mismos trabajadores, llegados a EEUU a través de un programa de refugiados.
Los dirigentes del sindicato se negaron a representar a los trabajadores, a defender sus derechos o a negociar a su favor, permitiendo así la creación de "un ambiente de trabajo hostil" hacia esas personas, de acuerdo con EEOC.
Los fondos se usarán para indemnizar a personas afectadas. A la vez, el sindicato deberá exhibir carteles con explicaciones detalladas del acuerdo con EEOC y con información sobre los derechos de los trabajadores.
"Los sindicatos tienen la obligación de representar a todos sus miembros, sin importar su raza, color, religión, género, nacionalidad, edad o habilidad física", aseveró Cadle.
Con 2.100 trabajadores, Cargill es el mayor empleador en el Condado Morgan, que tiene una población de 28.000 habitantes, la tercera parte de origen latino y uno de cada diez nacidos en el extranjero.
En marzo de 2016, 150 de los trabajadores musulmanes fueron despedidos por Cargill por el conflicto sobre horarios para rezar. EFE



























