Creación de Al Margen Flamenco Company, Con Ryan Rockmore y María de los Ángeles. Cantaor, Alfonso Cid. Guitarrista, Raphael Brunn. Cello, Lisa Fairey. Palmera, Adriana Olivares. Narración, Adriana Sananes. Coreografía, María de los Ángeles y Ryan Rockmore. Compositor, Nathan Herrera. Vestuario, Sally Lesser. Luces, María Cristina Fusté,
Una producción de Teatro Círculo y Al margen Flamenco Company.

La nueva Temporada de Primavera 2018, dio inicio en el Teatro Círculo en días pasados con la reposición de las exitosas piezas, “Mascaras afuera” y “Seis”.
Pero el complemento especial en los predios que dirige José Cheo Oliveras, resultó el regreso al teatro del 64 East de la calle 4, de Al Margen Flamenco Company, por segundo año consecutivo con el espectáculo “Duende adentro”, el cual no pudo ser más grato y apetecible al público que colmaba el acogedor teatro, la noche del estreno.
La esencia lorquiana se puso de manifiesto desde el principio con la narrativa del texto incorporado a la producción además de la bravura de sus dos únicos bailarines: Ryan Rockmore, todo presencia y arte y María de los Ángeles, el sentimiento y el poderío hecho ser.

De su coreografía y bailables emanan la esencia pura del duende lorquiano, teoría del genio de Fuentevaqueros, expuesto en conferencias dictadas en Buenos Aires y La Habana en 1933, la cual podemos resumir con esta pequeña oración:
“El duende no está en la garganta; el duende sube por dentro desde la planta de los pies”.
Este fascinante concepto que él tituló “Teoría y juego del duende”, es donde auto expone y manifiesta la silueta y las magníficas metáforas que este fenómeno sobrenatural posee.
El duende siempre ha estado asociado con la cultura flamenca, y se hace más universal según la teoría de Federico García Lorca.

Este conjunto de ideas hace que “Duende adentro”, sea un alivio a quienes buscamos un arte diferente, espontáneo y auténtico, sin afeites ni artificios.
El cantaor Alfonso Cid, espléndido, con una dicción perfecta y una grata garganta, el cello de Lisa Fairey, fue una delicia al oído, como también resultó la guitarra de Raphael Brunn y las palmas de Adriana Olivares. Buenas luces de María Cristina Fusté y un fenomenal vestuario de Sally Lesser. Nathan Herrera fue complemento indispensable en la música, mientras que debemos quitarnos el sombrero ante la narración de esa primerísima actriz que es Adriana Sananes, quien hizo una creación magistral de cada parlamento y estrofa dicha tanto en castellano como en inglés. Y para finalizar nos gustaría ofrecer a nuestros lectores, lo que esta excelente actriz uruguaya, nos regaló a lo largo de la representación, en tres números de “Duende adentro”: la petenera, la farruca y las alegrías:

“Todas las artes son capaces de duende, pero donde encuentra más campo, come es natural, es en la música, en la danza y en la poesía hablada, ya que están necesitan un cuerpo vivo que interprete, porque son formas que nacen y mueren de modo perpetuo y alzan sus contornos sobre un presente exacto…pero el duende no llega si no ve la posibilidad de muerte, si no sabe que ha de rondar su casa, si no tiene seguridad de que ha de mecer esas ramas que todos llevamos y que no tienen, que no tendrán consuelo”.


























