8 Senadores afinan la propuesta, Reforma de Inmigración está cerca

8 SENADORES AFINAN PROPUESTA

REFORMA DE INMIGRACIÓN ESTÁ CERCA…

 

Impacto Latin News

 

 

Pero aún no hay un borrador de reforma de inmigración en el que están comprometidos ocho senadores federales. El tiempo vuela, y hay indicios pero nada concreto a la vista, y se corre el riesgo que no haya ninguno. Si se tomaran las palabras del presidente Barack Obama, todo quedaría en sus manos, porque entre los ocho senadores –la llamada “Banda de los Ocho”, que se supone  ya deberían tener un informe final- hay diferencias: de cálculo, de agendas políticas y hasta ideológicas.

En este proceso, el senador Marco Rubio podría desempeñar un papel clave en conseguir el apoyo conservador para el proyecto de ley de inmigración bipartidista del Senado, pero también podría convertirse en la rémora de todo el proceso ya que en las últimas semanas ha instado a los senadores a moverse despacio. Esas observaciones han llevado a creer que Rubio no está en sintonía con los esfuerzos del grupo del Senado.

 

FACTOR RUBIO

"Todos han dicho que no habrá ningún acuerdo hasta que todos pensemos lo mismo sobre un proyecto de ley específico, pero espero que podamos conseguir ese hech0", dijo el senador Chuck Schumer el domingo.

El grupo bipartidista del Senado está cerca de una propuesta de reforma migratoria integral, y según el senador Schumer este lenguaje esperanzador estaría listo a finales de esta semana.

"Tenemos la esperanza de tener esta cosa hecha en un par de semanas", dijo por su parte el senador Lindsey Graham (R-S.C.), que se ha manifestado más moderado que Rubio.

Resulta sintomático después que el senador Schumer apareció en un programa televisivo optimista diciendo que ya había un pre-acuerdo hace dos semanas atrás, inmediatamente desde la oficina de Rubio se distribuyó una nota de prensa que subrayaba no lo había y que “sería prematuro un acuerdo”. Rubio fue un gran motivador para que en el seno del Partido Republicano  se discutiera el tema de la reforma de inmigración, abriendo puentes, pero  ahora parece haberse convertido en la peor traba del proceso.

Como miembro del llamado “Tea Party”, Rubio está en plena sintonía con los reclamos de sus líderes que consideran no hay que acelerar una probable reforma de inmigración porque quienes se van a beneficiar –después- mayoritariamente van a votar por los demócratas.

Se destacan dos puntos en la declaración de Rubio formulada en una carta que envió al presidente del panel Judicial de la Cámara Alta, Patrick Leahy, demócrata de Vermont. Primero, que no reconoce que el acuerdo entre AFL-CIO y la patronal de la Cámara de Comercio de Estados Unidos, sí remueve uno de los principales obstáculos para el progreso de la reforma migratoria.

La declaración de Rubio, también, está dirigida al ala más conservadora del Partido Republicano en el Senado que sólo unos días antes también envió una carta a Leahy quejándose de la celeridad del proceso.

Este punto es importante porque la queja de estos senadores, encabezados por Jeff Sessions, republicano de Alabama, no es tener más audiencias para discutir el tema. Para los entendidos, su única intención sería retrasar el proceso para descarrilarlo.

 

SI PERO NO

En los últimos días desde esa agrupación se han descargado opiniones para que no se otorgue un camino a la ciudadanía a los indocumentados, y voces como la de Donald Trump han insistido en diferentes foros “que se está yendo muy rápido” en los trabajos de la  reforma de inmigración, que luego Rubio ha repetido.

Como fuere, la semana pasada el grupo de ocho senadores que prepara el proyecto de ley para la reforma migratoria dieron declaraciones optimistas sobre la posibilidad de que la propuesta llegue al pleno del Senado en mayo, pero también otras de cautela acerca de que es "prematuro" dar por hech0 un acuerdo.

"Estoy alentado por los informes de un acuerdo entre los grupos empresariales y sindicales sobre el asunto de los trabajadores huéspedes. Sin embargo, las informaciones de que el grupo bipartidista de ocho senadores ha acordado una propuesta legislativa son prematuras", indicó en un comunicado el senador Marco Rubio.

Rubio, de origen cubano, republicano por Florida y miembro del denominado "Grupo de los Ocho", aludió así al principio de acuerdo alcanzado el viernes entre empresarios y sindicatos sobre un programa de visas temporales para "trabajadores huéspedes" de baja cualificación.

Los desacuerdos sobre ese programa habían estancado las negociaciones en el Senado sobre la reforma migratoria.

"Ocho senadores de siete estados estamos trabajando en un proyecto de ley que sirva de punto de partida para la discusión sobre cómo arreglar nuestro roto sistema de inmigración", destacó Rubio.

No obstante, ese proyecto de ley "debe ser presentado a la consideración del pueblo estadounidense, a través de los otros 92 senadores de 43 estados que no son parte de este proceso inicial de redacción", matizó Rubio.

 

 ‘TEA PARTY’

Otros senadores y también miembros del "Grupo de los Ocho" admitieron que queda trabajo por hacer para tener listo el proyecto de ley, pero fueron mucho más optimistas que Rubio.

El senador Lindsey Graham, republicano por Carolina del Sur, afirmó que el "Grupo de los Ocho" ya tiene un acuerdo conceptual sobre la reforma migratoria.

"Creo que tenemos un acuerdo. Tenemos que escribir la legislación, pero 2013, así lo espero, será el año en que se apruebe una reforma migratoria bipartidista", aseguró Graham al programa "State of the Union" de la cadena CNN.

La apreciación del senador Graham puso de manifiesto las diferencias de opiniones que mantienen actualmente el sector moderado republicano, con los conservadores aglutinados en el llamado “Tea Party” –del que Rubio forma parte- que crecieron durante el primer gobierno de Obama.

Con el acuerdo entre empresarios y sindicatos sobre el asunto de los "trabajadores huéspedes", todas las cuestiones "importantes" han quedado resueltas dentro del "Grupo de los Ocho", sostuvo por su parte el senador Chuck Schumer, demócrata por Nueva York, al programa "Meet the Press" de NBC.

"Estoy muy, muy optimista de que vamos a tener un acuerdo entre nosotros ocho la próxima semana", subrayó Schumer, quien agregó que el proyecto de ley podría llegar al pleno del Senado para ser votado tan pronto como en mayo.

 

¿LO QUIERE LOGRAR?

En entrevistas con las dos mayores televisoras hispanas de Estados Unidos, el presidente Barack Obama expresó esta semana su optimismo acerca de que el Congreso logre resolver las trabas actuales para una reforma migratoria integral para que él pueda firmarla a finales de verano.

Obama reiteró su apoyo a un plan que permita a los 11 millones de indocumentados "ganarse" la legalización, verifique el estatus migratorio de los empleados, sancione a empresas que contratan a sabiendas a indocumentados, refuerce la seguridad fronteriza y mejore el sistema de visas para captar talentos del exterior.

El presidente "lo quiere lograr. Es un tema de legado para él. No tengo dudas de que quiere promulgar una reforma migratoria integral", comentó hoy David Axelrod, exasesor de Obama, en la cadena NBC.

 

AFL-CIO Y PATRONAL

Aquí no salió “fumata blanca” pero sí luz verde, luego de idas y vueltas entre los dirigentes de la AFL-CIO y la Cámara de Comercio de Estados Unidos, por “cuotas” de visas de trabajo para servidores extranjeros no calificados y estimados de salarios.

Los diarios The New York Times y Politico fueron los primeros en informar del acuerdo, que se produjo a última hora del viernes gracias a la mediación del senador Charles Schumer, uno de los ocho miembros del grupo bipartidista de legisladores que está elaborando el proyecto de ley sobre la reforma migratoria.

Schumer convocó el viernes a una conferencia telefónica al presidente de la Cámara de Comercio de EE.UU., Thomas Donohue, y al de la mayor federación de sindicatos del país (AFL-CIO), Richard Trumka, y de ahí salió el principio de acuerdo sobre el programa de "trabajadores huéspedes", para empleos de baja cualificación.

Se espera que los ocho senadores, entre ellos Schumer, que están redactando el proyecto de ley sobre la reforma firmen el acuerdo sobre el programa de "trabajadores huéspedes" en los próximos días.

Las diferencias entre empresarios y sindicatos sobre ese programa habían estancado las negociaciones en el Senado sobre la reforma migratoria y hacían peligrar la presentación del proyecto de ley en abril.

El principio de acuerdo resuelve las disputas que existían sobre los niveles salariales que se aplicarán a los inmigrantes que lleguen al país con esas visas temporales.

Además, se ha establecido qué industrias quedarán fuera del programa de "trabajadores huéspedes", aunque los detalles no han trascendido.

ACUERDOS CON PROYECCION

En virtud del acuerdo (llegado el fin de semana pasado) un número limitado de visas temporales serían expedidos a los trabajadores extranjeros en ocupaciones de baja calificación, que a partir de entonces podrían solicitar para convertirse en ciudadanos estadounidenses.

El acuerdo es considerado un paso importante hacia un paquete de reforma migratoria integral que se presentó en el Senado a finales de este mes. El desacuerdo se puso de manifiesto sobre  los trabajadores poco calificados, el mismo que en 2007 ayudó a descarrilar la reforma migratoria.

Los sindicatos no quieren que el acceso a puestos de trabajo de los trabajadores extranjeros afecten a los estadounidenses o deprimir los salarios estadounidenses, mientras que el sector empresarial, obviamente, quieren que los trabajadores de menores salarios queden en sus manos.

Así que se han comprometido en un máximo (no más de 20.000 visas en el primer año, aumentando gradualmente a un máximo de 200.000 en el quinto año y siguientes), con el número real en un año dependiendo de las condiciones del mercado de trabajo, según lo determine el gobierno. Se dará prioridad a las ocupaciones donde sean escasos  los trabajadores estadounidenses.

Los sindicatos esperan que estas medidas de seguridad eviten que los trabajadores estadounidenses pierdan oportunidades de empleo ante los trabajadores invitados extranjeros.

Sin embargo, los empresarios esperan que el programa de trabajadores huéspedes también evitará que los estadounidenses de bajos salarios consigan un aumento de sueldo. Tan pronto como suceda un aumento de la demanda que podría comenzar a empujar los salarios más altos, los empleadores pueden solicitar una "escasez de mano de obra"  que permita más trabajadores invitados, que hará que los salarios caigan de nuevo.

 

SINDICATOS Y VISAS

La AFL-CIO ha sostenido este planteamiento  porque unos 11 millones de trabajadores indocumentados ya viven aquí y están haciendo gran parte de este trabajo. La única manera de que estos trabajadores indocumentados nunca puedan llegar a ser organizados - y no socavar los intentos de sindicalizar a los trabajadores legales - es si los trabajadores indocumentados también se legalizan.

En estos casos negociados, se está hablando de salarios bajos que se ganan como cocineros y servidores de comida rápida, camareros, limpiadores de hoteles, celadores de hospital, jardineros, conserjes, cajeros, etc. (Los trabajos de construcción fueron eximidos del acuerdo debido a que los oficios de la construcción ya están bien organizados).

Son las categorías de trabajo más rápido crecimiento en Estados Unidos, y también el desembolso más bajo. Según los nuevos datos el viernes pasado de la Oficina de Estadísticas Laborales, siete de las diez principales ocupaciones en Estados Unidos ahora pagan menos de $ 30.000 al año.

Un trabajador de preparación de comida a tiempo completo - la tercera más común de empleo en los EE.UU. - ganó 18.720 dólares el año pasado. Cajeros y camareros obtuvieron menos de $ 21.000.

Los empresarios habían presionado para incluir 400.000 visas anuales dentro de ese programa, pero los sindicatos querían una cifra mucho menor por la preocupación sobre un posible impacto negativo en los beneficios y salarios de los trabajadores estadounidenses.

Bajo la propuesta que evalúa el Senado se establece un límite anual de 200.000 visas, con una cifra de 20.000 en el primer año que podría aumentar hasta 75.000 en el 2020, según publicó  The Washington Post.

 

ACCION DIFERIDA

Mientras las discusiones sobre una amplia reforma de inmigración siguen su curso en la primavera 2013, se mantiene adelante un programa que ya beneficia a cientos de miles de jóvenes indocumentados. Barack Obama puso en ejecución un programa en junio pasado que libra de la deportación a jóvenes que vinieron cuando eran niños y que se ofrece a más de un millón 700 mil inmigrantes que están sin papeles en los Estados Unido.

Los solicitantes de la suspensión debieron llegar antes de cumplir los 16 años de edad, ser menor de 31 años en la fecha, ser graduados de escuela secundaria o estar en la escuela, o han servido en las fuerzas armadas. No pueden tener antecedentes penales graves o suponer una amenaza para la seguridad pública o la seguridad nacional.

Las solicitudes del programa de acción diferida desde entonces han sido de 3.300 al día. A mediados de marzo, cerca de 454.000 personas habían solicitado y más de 245.000 habían sido aprobados, estando la mayor parte del resto  en estudio.

De alguna manera, el programa sigue de cerca el aun fallido DREAM ACT, lo que habría dado muchos jóvenes inmigrantes indocumentados un camino hacia la legalización. Pero el problema que subyace es que el programa de Obama no les da estatus legal, pero los protege de la deportación por dos años.

 

HACIENDO MEMORIA

Los EE.UU. se encuentran en su cuarta ola de inmigración, y la que vivimos tal vez sea la más grande.

La primera fue en la era colonial, a continuación con una afluencia de inmigrantes en su mayoría de Europa del Norte y Occidental, entre 1820-1870. La mayoría eran alemanes e irlandeses, pero la fiebre del oro y el empleo en el ferrocarril transcontinental también atrajeron a los inmigrantes chinos.

En la década de 1870, la inmigración se redujo debido a los problemas económicos y la legislación restrictiva.

 

La tercera etapa, entre 1881 y 1920, atrajo a más de 23 millones de personas a los EE.UU., en su mayoría de Europa del Sur y del Este, con la ayuda de los viajes en transatlánticos baratos y atraídos por los empleadores que buscaban trabajadores.

Luego vino la Gran Depresión y las leyes de inmigración se hicieron más restrictivas y la inmigración entró en declive por décadas.

La cuarta ola, todavía en curso, se inició en 1965 con el fin delos límites a la inmigración basada en la nacionalidad. En 1960, personas nacidas en el extranjero eran 1 de cada 20 residentes de los EE.UU., hoy en día, la cifra es de 1 en 8.

 

EVOLUCION

Hasta finales de 1800, la inmigración era en gran parte de ingreso  libre para todos. Luego vino la limitación de país por país. Desde entonces, los cambios en la ley de inmigración de EE.UU. han ayudado a producir grandes cambios en los patrones de migración.

Entre las leyes más importantes se pueden destacar:

-1965. Ley de Inmigración y Nacionalidad: suprime límites de país por país, y establece un nuevo sistema que determina la preferencia de inmigración basada en las relaciones familiares y las habilidades necesarias, y amplió las categorías de familiares que podían entrar sin límites numéricos.

-1986. Reforma de Ley de Control e Inmigración: brinda legalización a alrededor de 2,7 millones de inmigrantes que viven indocumentados en los EE.UU., el 84 por ciento de ellos provienen de México y América Central.

-1990. Immigration Act: aumento del límite de inmigrantes para todo el mundo con un "tope flexible" de 675.000 al año. El número puede ir más alto en algunos años si hay visas disponibles no utilizadas del año anterior.

-1996. Reforma de Inmigración y de Responsabilidad del Inmigrante. Amplía posibles razones para expulsar o descartar a personas inelegibles para entrar a los EE.UU., aceleramientos de procesos de eliminación, dio poder a la policía local y estatal para hacer cumplir las leyes de inmigración.

-Post-2001. En 2001, se habla y filtra un plan de inmigración para hacer frente a los inmigrantes no autorizados, trabajadores inmigrantes y la violencia a lo largo de la frontera mexicana. Pero los atentados terroristas  del 11-S de 2001 pusieron fin a esa iniciativa, en medio de una creciente inquietud por la inmigración “ilegal”.

 

LA ÚLTIMA VEZ

El último gran plan de legalización migratoria en Estados Unidos, fue en 1986, y tardó seis años en cumplirse. La ley, firmada por el presidente Ronald Reagan, tuvo tres componentes principales: declaró ilegal contratar trabajadores no autorizados, mejora de la vigilancia fronteriza y la disponibilidad para la legalización de una gran parte de los cerca de 3 millones a 5 millones de inmigrantes después que ingresaron al país.

Los resultados fueron decepcionantes en dos frentes fundamentales: fracasó la depuración en la  contratación porque no había buena manera de verificar la elegibilidad para trabajar, y tardó una década para mejorar la seguridad fronteriza. Como resultado, la inmigración cruzando la frontera sin papeles o quedándose al expirar una visa de turistal continúa creciendo, impulsado por la robusta economía de los EE.UU.

 

LOS LATINOS

Las cifras del censo muestran que entre 1960 y 2010, la inmigración desde Europa disminuyó mientras que las cifras procedentes de América Latina y Asia se dispararon.  El origen de los inmigrantes fue completamente distinto al de otras épocas. Las concentraciones de los nuevos inmigrantes cambiaron desde el noreste y el medio oeste hacia el sur y el oeste.

Según cifras de la Oficina del Censo:

-En 1960, menos de 1 millón de personas en los EE.UU.  habían nacido en América Latina. En 2010, había 21,2 millones.

-En 1960, el 75 por ciento de los extranjeros en los EE.UU. eran de Europa. Para el año 2010, el 80 por ciento procedía de América Latina y Asia.

-En el año 1960: 47 por ciento de los extranjeros vivían en el noreste y el 10 por ciento en el Sur. Para el año 2010, el 22 por ciento vivía en el noreste y el 32 por ciento en el Sur.

 

EL ACTUAL PROCESO

En este rompecabezas social y demográfico es que se enmarca el actual proceso de reforma de inmigración que busca la legalización de alrededor de 11 millones de indocumentados. Y no se crea que sean solo latinos los únicos que viven sin papeles en EE.UU. Se estima que cerca de 50 mil irlandeses indocumentados viven  en la ciudad de Nueva York, hay también centenares de miles de asiáticos, anglo-caribeños, árabes y de otros países europeos.

Ahora, la vida de estos 11 millones de personas indocumentadas parece estar en manos de ocho senadores federales . Además de McCain, republicano por Arizona; Schumer, demócrata por Nueva York, y Graham, la "Banda" incluye al senador Marco Rubio, republicano por Florida y potencial candidato presidencial en 2016; Dick Durbin, demócrata por Illinois; Jeff Flake, republicano por Arizona; Michael Bennet, demócrata por Colorado, y Robert Menéndez, demócrata por Nueva York, a quien algunas acusaciones vinculan con turbias donaciones y con prostitutas en República Dominicana.

Los miembros del grupo se reúnen para sesiones de una hora u hora y media en los días en que el Senado está en sesiones. Los reporteros no pueden presenciar estos encuentros, y los asesores permanecen de pie o sentados detrás de sus jefes. Han mostrado cuidado para evitar filtraciones de información y han guardado silencio sobre los detalles de cómo marchan sus conversaciones.

 

"Tengo un cauto optimismo", ha dicho McCain casi invariablemente cuando se le ha preguntado por los posibles resultados.

McCain y Schumer suelen tomar el liderazgo en las reuniones, pero otros lo hacen también cuando surgen temas que les resultan de particular importancia.

 

TODOS ESPERAN

Para Menéndez, el tema central ha sido la reunificación de las familias; Durbin ha defendido la causa de los inmigrantes traídos sin autorización al país cuando eran niños. Graham y Schumer han intentado conjuntamente ayudar en la negociación de un acuerdo entre empresarios y sindicatos sobre un programa para traer trabajadores al país, lo que a juicio de varios legisladores seguiría siendo el mayor reto.

El ánimo en las reuniones varía entre la relajación y la seriedad. McCain suele divertirse con Graham y otros. Schumer parece haber desarrollado un aprecio genuino por McCain y Graham. Sobre todo, se mantiene el objetivo central de definir una iniciativa que pueda ser aprobada como ley, y las sesiones parecen casi un oasis, comparadas con las disputas presupuestarias que han mantenido ocupado al Congreso durante buena parte del año.

La "Banda de los Ocho" trabaja en la forma de proteger la frontera y abrir un camino a la ciudadanía para 11 millones de inmigrantes que se encuentran ya sin autorización en el país. El segundo objetivo dependería del primero.

Además, se prevén sanciones a la patronal que contrate a inmigrantes no autorizados, y mejoras al sistema de inmigración legal.

La suerte está echada, esperemos los resultados.

 

REFORMA DE INMIGRACIÓN ¡AHORA! LA VOZ DE LATINOS

Miles de inmigrantes latinos salieron al emblemático Parque de la Libertad cerca de Nueva York, Miami y otras ciudades del país para iniciar un período de movilización y pedir la aprobación de una reforma migratoria que incluya un camino hacia la ciudadanía para 11 millones de personas indocumentadas.

 

MANIFESTACIONES

En el Liberty State Park de Jersey City (Nueva York), frente a Manhattan y a la isla de Ellis, la puerta de entrada para los inmigrantes entre finales del siglo XIX y comienzos del XX, inmigrantes latinoamericanos pidieron una reforma consensuada lo antes posible que no olvide la aportación de los hispanos a este país.

Los organizadores, organizaciones comunitarias, de inmigrantes y sindicatos, creen que la concentración congregó a unas 8.000 personas, con una gran representación latinoamericana.

Esta movilización se dio el mismo día en que otros cientos de indocumentados pidieron una pronta reforma migratoria al Gobierno del presidente Barack Obama en Miami y concentraciones similares en otras ciudades del país, como Boston.

Cientos de indocumentados se manifestaron este sábado por las calles de Miami para reclamar a Estados Unidos que apruebe cuanto antes una reforma migratoria, alegando que hay millones de personas que no se pueden acoger al proceso de Acción de diferida.

La marcha fue organizada por la Coalición de Inmigrantes de la Florida para pedir un cambio en la legislación que beneficie a todos los indocumentados del país.

 

PARA MIS PADRES

Entre los asistentes se encontraba Francis Tume Larosa, un joven peruano indocumentado que ha conseguido regularizar temporalmente su situación migratoria gracias al programa de Acción Diferida propuesto por el ejecutivo de Barack Obama. En cambio, su familia sigue sin poder permanecer legalmente en el país.

"Yo quiero algo para mis padres. Ellos fueron los primeros soñadores, no nosotros", explicaba minutos antes de empezar la marcha en el parque José Martí de la Pequeña Habana.

Carmen Ramírez, una hondureña que vive en Estados Unidos desde hace 13 años, explicó igualmente que llegó al país "en busca de una oportunidad". La mujer no pierde la esperanza y confía en que el Congreso dé luz verde a la reforma migratoria.

"Una de las desventajas es que no podemos viajar a nuestros países a ver a nuestras familias. Por ahora, estamos desunidos" lamentaba esta hondureña. "Confiamos que venga esa reforma y podamos viajar y estar juntos una vez más".

José Ventura, otro hondureño afincado en Miami desde 1998, tiene miedo a ser deportado y a tener que dejar a sus hijas, que nacieron en Estados Unidos.

"Queremos que nos escuche todo el pueblo y que nos ayuden. Nosotros estamos sufriendo al querer un permiso de trabajo y poder estar aquí", afirmaba este hombre de 29 años.

 

ARZOBISPO Y ALCALDE

El alcalde de la ciudad, Tomás Regalado, y el arzobispo de Miami, Thomas Wenski, asistieron a esta marcha para apoyar la reforma.

"Éste es un país donde no hay ciudadanos de segunda y es injusto que estas personas que cumplen la ley y pagan impuestos no se les permita acceder a la ciudadanía americana", declaró Regalado.

El alcalde también recordó que "Miami fue fundada por inmigrantes y el 62 % de la población de la ciudad no nació aquí".

Las movilizaciones seguirán el próximo 10 de abril. Para esa fecha se ha organizado una caravana que irá hasta Washington DC para participar junto a otros líderes de Estados Unidos en una marcha conjunta para pedir un cambio en la legislación vigente.

El debate migratorio se ha acentuado en los últimos días a la espera que el grupo de ocho senadores republicanos y demócratas que presentaron los primero principios comunes afinen sus detalles de la propuesta legal.

Para conseguir consenso se espera que la reforma migratoria incluya un camino hacia la ciudadanía progresivo a cambio de mayor y más eficiente seguridad fronteriza.

 

60 ASAMBLEAS

Defensores de los inmigrantes han empezado una campaña nacional a favor de la reforma migratoria que incluirá 60 asambleas populares en estados clave del debate y actos de presión para que el Congreso la apruebe antes del receso de agosto próximo.

Representantes de una coalición de 34 organizaciones latinas afirmaron que el 2013 "será el año de la reforma" y ésta deberá incluir "principios no negociables" como una vía hacia la legalización y eventual ciudadanía de la población indocumentada.

"Todos sabemos que ningún presidente (de EE.UU.) puede ganar sin el voto latino, así que como comunidad debemos ser muy estratégicos sobre qué aspectos no son negociables: la ciudadanía no es negociable, no volveremos a cometer ese gran error histórico de tener ciudadanos de segunda clase", dijo Héctor Sánchez, presidente de la Agenda Nacional de Liderazgo Hispano (NHLA, por su sigla en inglés).

La coalición dejó en claro que la reforma debe además incluir medidas que ofrezcan canales legales para futuros flujos migratorios; la reunificación familiar, y la aplicación "inteligente" de las leyes migratorias.

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