Eloy Alfaro en Nueva York

Por Ximena Hidalgo-Ayala
IMPACTO LATINO
El 5 de junio se recuerda a la llamada Revolución Liberal en Ecuador en la cual Eloy Alfaro fue su principal protagonista.
ALFARO EN NUEVA YORK
Eloy Alfaro corresponde a una generación de líderes latinoamericanos y su amistad particularmente con José Martí ha sido rescatada como parte de la ola política que ha usado a figuras notables de la historia como banderines de identificación nacionalista. Lo interesante realmente es rescatar las relaciones de los personajes históricos prominentes, que siempre, de una u otra forma, se relacionan en el proceso histórico. En un artículo publicado en junio del 2014 hablamos ya sobre quién fue Alfaro, su trayectoria y participación en los proceso políticos de varios países latinoamericanos. En esta nota recordamos los interesantes vínculos de uno de sus más celebrados proyectos con Nueva York.
PANORAMA DEL MOMENTO
En 1884 inició la montonera liberal en la Costa ecuatoriana, el mismo año en que se inauguró el telégrafo Quito-Guayaquil, en 1890 se fundó el Partido Liberal, precisamente cuando cobra mayor fuerza el auge cacaotero y Ecuador llega a ser el primer exportador de cacao del mundo. El 5 de junio de 1895, con un golpe de estado en Guayaquil inicia la Revolución Liberal que proclamó a Alfaro Jefe Supremo y que entre otras cosas, estableció el Estado Laico y la separación de Iglesia-Estado, instauró el matrimonio civil y el divorcio y en 1908 inauguró el Ferrocarril Quito-Guayaquil, proyecto dirigido por el estadounidense Archer Hamer, que fuera iniciado en el gobierno conservador de Gabriel García Moreno.

ARCHER HARMAN
A Nueva York ya habían llegado encargados de buscar la forma de culminar el ferrocarril sin tener nada concreto. Alfaro estuvo en Nueva York para lograr culminar la construcción del ferrocarril y tuvo la asesoría del ingeniero William Findlay Shunk, quien entre otras cosas diseñó la ruta del tren inter continental que conectaría al Norte y Sur de América a través de Ecuador, Colombia y Panama y que nunca se construyó. En 1897, Eloy Alfaro comisionó el contrato a Archer Harman quien con un grupo de inversionistas estableció una corporación en Nueva Jersey, la Guayaquil and Quito Railway Company," conocida como G&Q, para rehabilitar y culminar el tren Guayaquil-Quito. Archer Harman y su hermano John A. Harman originarios de Virginia ejecutaron el proyecto.
ALFARO SIGUE ABANDONADO
Eloy Alfaro quien tuvo una cercana relación al José Martí, estuvo en Nueva York además celebrando el cumpleaños del “Apóstol de la Independencia Cubana” en el restaurante Delmonico de Wall Street. Muy lamentablemente, mientras esta amistad se celebra en Cuba con un monumento a Alfaro en la Ave. de los Presidentes, en Nueva York donde existe una gran comunidad ecuatoriana, el busto de Alfaro, donado por el empresario Napoleón Barragán en el 2006 jamás fue colocado en la Plaza Alfaro, la cual fue inaugurada con bombos y platillos para la figuración de los políticos del área. El busto continúa en las oficinas del gobierno ecuatoriano en Queens.
Conversando con la nieta de Archer Harman en Manhattan, fue interesante conocer su percepción sobre el país en donde su abuelo construyó lo que, en su momento era algo inimaginable, un tren que suba por los Andes ecuatoriales. Nos cuenta que con el proyecto del ferrocarril su familia entera estableció un vinculo especial con Ecuador al que admiran y a donde sus nietas viajan constantemente y textualmente dijo: “un país tan lindo, lástima que tenga ese gobierno”.
En el mismo tren que lo inmortalizaría Alfaro fue trasladado a la cárcel para ser finalmente asesinado el 28 de enero de 1912.

REFERENCIAS BIOGRÁFICAS
Para conocer detalles de la vida de Alfaro existen varias obras, entre ellas “La hoguera bárbara” del Dr. Alfredo Pareja Diezcanseco, con quien tuve el honor de compartir la coordinación del Suplemento de los 500 Años del Diario El Comercio EN 1992 y otro clásico es “Eloy Alfaro: su vida y su obra” del Dr. Jorge Pérez Concha, con quien trabajé en el Instituto de Historia Marítima en Guayaquil, sin embargo un referente indiscutible para comprender el proceso es la Nueva Historia de Ecuador dirigida y editada por el Dr. Enrique Ayala Mora.



























