YAQUI NÚÑEZ DEL RISCO FUE EL GRAN SEÑOR DE LA TELEVISIÓN DOMINICANA

El renombrado comunicador Yaqui Núñez del Risco, quien llegó a ser la figura máxima de la televisión en la República Dominicana, falleció en Santo Domingo a los 75 años el lunes 8 de septiembre, aquejado por las complicaciones derivadas de un infarto cerebral que sufrió en 2008, que lo apartó por completo de los medios televisivos y radiales de su patria.
Un parte médico se dio cuenta de que Núñez del Risco, que estaba casado en terceras nupcias con la cantante Susana Silfa, también padecía de cáncer de colon así como de dolencia pulmonar.
A través de un decreto emitido hace tres años por el Poder Ejecutivo de esa nación caribeña, Núñez del Risco fue declarado “Gloria de la Comunicación Dominicana,” designación acogida con beneplácito general por sus compatriotas.
En lo que respecta a este cronista, nunca podremos olvidar el trato y las atenciones que nos dispensó cuando nos invitó a su programa de televisión “El Show del Mediodía”, durante una de nuestras visitas a Santo Domingo.
No sólo quiso abrir el programa con la entrevista que nos hizo, para que hablara de la presencia de los dominicanos en la ciudad de Nueva York, sino que nos pidió que ese mismo día también cerrara el programa con él.
Pero nosotros fuimos más lejos. Le pedimos esa tarde que nos concediera una entrevista para un reportaje que queríamos hacerle para una publicación neoyorquina, y a continuación reproducimos algunas de sus palabras.
-Cuando era un niño, andaba para arriba y para abajo con un radito en la mano, y mi padre decía: "Dónde cree que llegará este bendito muchacho con ese radito en la mano?" Él quiso que fuera abogado, y llegué a hacer la carrera de derecho, pero no quise presentar la tesis para no graduarme, porque mi verdadera vocación eran las comunicaciones. Incluso llegué a hacer estudios en Venezuela y Alemania en esa rama. Lo que lamento es que mi padre haya desaparecido antes de ver adonde iba a llegar su hijo con aquel radito.
¿Cómo comenzaste la carrera en la televisión? — quisimos saber.
-De una manera extraña, porque yo empecé siendo profesor de la universidad. Enseñaba comunicación social en la Universidad Católica Madre y Maestra, y de ahí salté a la televisión cuando comprendí que si yo podía tener algua capacidad para enseñar a 80 alumnos, era preferible que saliera a tratar de transmitirle conocimientos a cientos de miles que lo necesitaban más. Para mí, la televisión era el mejor vehículo para lograrlo. Y efectivamente creo que tomé la decisión correcta, pues como ya te dije, me da la gran satisfacción de saber que estoy haciendo algo que considero positivo para el pueblo dominicano.
Además de ser reconocido como un verdadero maestro de la locución, impresionante en su ejecutoria y de una vasta cultura, Núñez del Risco también supo destacarse en varias otras facetas de su versatilidad.
En particular, se sentía muy satisfecho de sus logros como director creativo de una empresa publicitaria, y reconocía que su creatividad como compositor llenaba algo fundamental en su vida.
Como compositor, ¿qué opinión le merecían los compositores de hoy día?
-Creo que la canción ha evolucionado mucho. La letra tiene hoy una libertad que no tenía antes. Por supuesto, no dejo de reconocer que en muchas ocasiones se ha caído en el libertinaje, pero hasta eso es preferible a la ausencia de la libertad. Realmente se han perdido las formas de ayer, aquellas formas que eran quizás un tanto insinceras, muy adjetivadas. La canción de hoy es más substantiva, va más directo, es más realista. Hay puritanos que quisieran que la canción se mantuviera envuelta en un celofán, con ropajes excesivos. Pero yo prefiero que la canción diga la verdad tal cual es. De la misma manera, me parece que que la poesía más fácil de hacer es la que se hace con un lenguaje rebuscado del diccionario, mientras que la más difícil de lograr y más hermosa es la que canta una realidad con palabras sencillas.
Y cuando escuchamos esos conceptos de Yaqui Núñez del Risco realmente comprendimos el respeto y admiración que supo ganarse, reconocido como el gran comunicador y gran señor de la televisión dominicana.


























