Votar después de "Sandy", una aventura para muchos neoyorquinos

Una mujer rellena un panfleto para poder votar en las elecciones presidenciales, en una tienda de campaña habilitada como colegio electoral en la localidad de Rockaways, en el estado de Nueva York.

Nueva York.- Los habitantes de las zonas más afectadas de Nueva York por el huracán "Sandy" votan hoy bajo carpas, en centros electorales improvisados, muy cerca de zonas dañadas o de puntos de reparto de ayuda.

Los votantes de la Gran Manzana afrontan también otros problemas: muchos no están habituados a las nuevas máquinas electrónicas que se estrenaron en las elecciones primarias (algunas de las cuales han sufrido averías) mientras que la modificación de los distritos electorales ha generado confusión en algunos puntos de voto.

La elevada participación y las complicaciones técnicas están haciendo que las largas colas que comenzaron a registrarse durante la mañana perduren hasta la tarde en numerosos centros de votación, mientras que en otros las filas se han aligerado.

Tan solo 10 minutos tardó a media tarde Elisabeth Espina, de 77 años y origen colombiano, quien confió a Efe en la victoria del presidente Barack Obama para que "pueda cumplir todo lo que ha prometido", especialmente "sobre el sistema de salud y a sus ayudas a los hispanos".

Pero de todos los problemas, el más acuciante fue el del voto en las zonas más afectadas por "Sandy", especialmente en tres: Staten Island, Rockaways (Queens) y Coney Island (Brooklyn).

En esos tres distritos, igual que en otros de Manhattan o el Bronx, las autoridades instalaron colegios electorales improvisados y trasladaron otros.

En los centros improvisados se instalaron carpas, mientras que aparatos de aire caliente protegían a los empleados electorales del intenso frío de la jornada.

A pesar del esfuerzo de las autoridades, el alcalde de Nueva York, Michael Bloomberg, reconoció que hubo algunos inconvenientes menores: algunas máquinas electrónicas llegaron con retraso, en otras carpas faltaba combustible para los generadores eléctricos que alimentan el centro, o no había comida para los trabajadores.

Las autoridades organizaron un servicio de autobuses hasta los centros de votación para los residentes de las mencionadas tres zonas, muchos de entre los cuales seguían acudiendo mientras tanto a los puntos de reparto de ayuda.

"Necesitamos comida, ropa de abrigo, productos de higiene", declaraba un afectado que había acudido a buscar auxilio a una escuela del vecindario de New Dorp (Staten Island) convertida en centro de distribución.

Compartir
[fbcomments]