
En general la ciudad de Nueva York, como reportan las autoridades, ha reducido el crimen a mínimos históricos, pero persisten los niveles de violencia juvenil, que se ha convertido en un tema de seguridad pública.
Diariamente actividades violentas por parte de jóvenes se registran en toda la ciudad de Nueva York, sin embargo hay barrios que presentan mayor violencia.
Es un tema de gran trascendencia considerando que los jóvenes representan un importante sector de la población y que son una potencial fuente de desarrollo a nivel laboral.
En la ciudad hay más de 2.7 millones de jóvenes de veinticinco años para abajo y según los últimos datos, de ellos aproximadamente 1.14 millones son estudiantes matriculados en la escuela, pero hay más de 20.000 jóvenes de entre dieciséis y diecinueve años que han dejado de buscar su título de escuela secundaria y hay registros de 172.000 jóvenes que no estudian y tampoco tienen ningún empleo.
En la ciudad hay 3.800 jóvenes de entre dieciséis y veinte años, que no tienen hogar, es decir, que se encuentran viviendo en mendicidad y pobreza.
En la ciudad se han realizado diferentes iniciativas para lidiar con el problema de la violencia y delincuencia juveniles, en los últimos años esfuerzos importantes los ha realizado el Departamento de Policía que ha declarado la guerra a las pandillas, pero que ha requerido asistencia a nivel estatal y federal, debido al recrudecimiento de la violencia de estos grupos, que son la antesala del crimen organizado.
Los programas juveniles se enfocan no solo en la reducción de la violencia, además abordan el tema para evitar el consumo de drogas, a lo cual no ayudan las políticas de la ciudad que cada vez es más permisiva, por lo cual los jóvenes y menores conviven con el criterio de “normalidad” de crímenes que florecen ante una tendencia motivada por fines políticos, de reforzar el crimen, encubierto en derechos civiles, disminuyendo el sentido de respeto a la autoridad y a las leyes.
Los porcentajes de asesinatos en Nueva York han aumentado debido a la violencia de las pandillas juveniles, las luchas de estos grupos juveniles han elevado los niveles de muertes a un pico de ocho por ciento durante la primera mitad del 2018, según informaron las autoridades, particularmente en El Bronx los niveles de violencia se han disparado.
Los asesinatos provocado por la violencia juvenil de pandillas representó casi un tercio de los asesinatos cometidos en la ciudad, muchos por error.
A la hora de salida de las escuelas se ha vuelto normal ver más policías en las estaciones del tren, para proteger a los ciudadanos de la violencia verbal y muchas veces física de los jóvenes e innumerables casos de personas agredidas sin motivo en la calle, principalmente ancianos y mujeres, es noticia diaria.

DELINCUENCIA JUVENIL
De acuerdo a la ley vigente en Nueva York, cuando una persona menor de dieciséis años y de un mínimo de siete años de edad comete un acto que, sería considerado “criminal” si fuese cometido por un adulto y si se determina que necesita supervisión, tratamiento o confinamiento, se considera un “delincuente juvenil” y el acto cometido es un “acto delincuencial”.
Menores de trece, catorce o quince años de edad que cometen delitos aún más graves o actos violentos, pueden ser juzgados como adultos.
El menor es considerado un transgresor juvenil cuando se determina que es culpable del delito más grave y es sujeto a penalidades más severas que un delincuente juvenil.
Un menor arrestado y detenido puede ser llevado por la policía directamente al tribunal de familia y si el tribunal no está en sesión, puede permanecer detenido hasta el próximo día que el tribunal sesione, también puede ser arrestado y liberado después de recibir un “aviso de comparecencia”, para que se presente al tribunal en una fecha determinada.
El oficial de probatoria puede recomendar que el menor se quede en su hogar sin supervisión del tribunal, pero cumpliendo con ciertas condiciones (libertad condicional), o que sea vigilado por el Depto. de Probatoria mientras esté en el hogar (orden de libertad bajo prueba), o que sea recluido en un reformatorio de alta seguridad o un hogar comunal.
También se puede ordenar que pague los daños incurridos por quien lo demande, como resultado de sus acciones.
CRÍMENES COMUNES
En la ciudad de Nueva York durante el 2013, 7.604 jóvenes (de 7 a 15 años) y más de 141.400 adolescentes y adultos jóvenes (de 16 a 25 años) fueron arrestados mayormente por delitos de bajo nivel.
Según datos de la División de la Corte de Familia de la Ciudad de Nueva York, que es la que procesa los casos de delincuencia juvenil, en el 2018, aproximadamente 2.800 asuntos fueron remitidos al Departamento Legal para su enjuiciamiento.
La mayoría de los casos restantes, donde un joven fue arrestado, fueron abordados a través del proceso de ajuste por el Departamento de Libertad Condicional de la Ciudad, que resuelve ciertos casos sin enjuiciamiento formal, siempre que la víctima lo consienta.

El Departamento Legal determina si presenta cargos formalmente contra un joven. Aproximadamente 1.100 casos de delincuencia juvenil se presentaron en el Tribunal de Familia de la Ciudad de Nueva York en 2018.
Entre los delitos mayormente cometidos por jóvenes están el robo o hurto en centros comerciales o tiendas, además de crímenes de vandalismo (incluyendo graffiti), conducta desordenada, delitos relacionados con alcohol, asalto, posesión de marihuana, consumo de tabaco, agresiones en la escuela y violaciones de tráfico.
VIOLENCIA GENERA VIOLENCIA
Según un informe publicado en el 2015 por la Comisión de crimen de ciudadanos de la Ciudad de Nueva York, basado en una encuesta nacional de exposición de los niños a la violencia, se encontró que durante el año previo, más del sesenta por ciento de los jóvenes estuvieron expuestos a violencia, directa o indirectamente.
Los jóvenes que se dedican a la delincuencia y han sido víctimas de violencia o crimen, reportan más problemas, niveles más bajos de apoyo social y porcentajes más altos de síntomas de salud mental, incluyendo depresión y ansiedad.
Tanto las niñas como los niños víctimas de delitos reportan tasas de victimización significativamente más altas para convertirse en víctimas de crímenes sexuales (58% y 40%, respectivamente) y de crímenes por internet (33% y 14%, respectivamente).
Jóvenes que experimentan niveles más bajos de apoyo social y más eventos adversos de la vida, tienen un mayor riesgo de ser violentos y de incurrir en delincuencia.
Investigaciones demuestran que muchos jóvenes involucrados en violencia armada, fueron víctimas de robos, asaltos, tiroteos y/o apuñalamientos antes de recurrir a portar un arma.
Los jóvenes normalizan la violencia, se sientan inseguros y desprotegidos y buscan formas de auto-protección, portando armarse y formando parte de pandillas juveniles.
La exposición a la violencia en hogares y comunidades, puede conducir a un bajo rendimiento académico y está comprobado que la educación y el empleo son factores protectores contra la delincuencia.
Un estudio reciente de la Oficina de Estadísticas de Justicia de Estados Unidos encontró que "alrededor de tres cuartas partes de las víctimas de violación o agresión sexual (75%), robo (74%), violencia que implica armas (74%) y violencia que resulta en tratamiento médico por lesiones (77%) informaron problemas socio-emocionales, como angustia emocional (moderada a severa) y desarrollan problemas de relación o interrupciones en la escuela o el trabajo.
VIOLENCIA Y EDUCACIÓN
La participación del sistema de justicia puede dificultar el avance educativo, ya que las apariciones en la corte, el encarcelamiento y las consecuencias colaterales de un registro criminal pueden hacer que los jóvenes se retrasen más en su educación y / o disminuyan su capacidad de asistir a la escuela y la universidad, y crear barreras para obtener empleo.
Incluso cuando los jóvenes se gradúan de la escuela secundaria, es posible que no estén listos para la universidad o la fuerza laboral.
De hecho, de los estudiantes de secundaria de la ciudad de Nueva York que se graduaron en el año fiscal 2014, sólo el 32.6% se consideró listo para la universidad o una carrera.
Aproximadamente 144.000 jóvenes de la ciudad, de 18 a 24 años que no tienen un título más allá de la escuela secundaria, están desempleados y no estudian.
Los esfuerzos de prevención del delito deben centrarse en la educación y el desarrollo de la fuerza laboral bien capacitada.

Estudios nacionales han encontrado que los jóvenes que no obtienen un diploma de escuela secundaria, tienen tres veces y media más probabilidades de ser arrestados que los graduados de la escuela secundaria.
En general, una persona que ha dejado de obtener un diploma de escuela secundaria tiene ocho veces más probabilidades de ser encarcelado, que alguien que obtuvo un diploma de escuela secundaria.
Además los estudios muestran que aumentar los niveles promedio de educación, reduce los porcentajes de arrestos en once por ciento y se estima que aumentar las graduacion en un diez por ciento, reduce el asesinato y el asalto en aproximadamente un veinte por ciento, el robo de vehículos en un trece por ciento y los incendios provocados en un ocho por ciento.
PROGRAMAS JUVENILES
Una de las estrategias para combatir la violencia juvenil en la ciudad son los programas juveniles, que ofrecen a menores de edad oportunidades para alejarles de actividades negativas, muchas de las cuales les introducen al mundo del crimen.
El Departamento de Policía conjuntamente con organizaciones como Greater New York Councils Law Enforcement, tienen un programa para introducir a los jóvenes al servicio cívico llamado Explorers, el cual ofrece a los jóvenes una introducción a una carrera en la aplicación de la ley o a una área relacionada en el sistema de justicia penal.
Este programa diseñado para jóvenes entre catorce y veinte años, entre otras cosas refuerza los vínculos entre la comunidad y los policía, que es una base importante en la lucha contra el crimen.
Se enseña a los jóvenes sobre la importancia de culminar sus estudios superiores, el respeto a la diversidad y la autodisciplina, entre otras cosas, mediante su participación en proyectos de servicio comunitario y otros eventos.
Entre otros programas juveniles está la Academia de policía juvenil de verano, la liga atlética, charlas, tutorías e incluso becas para ayudar a los jóvenes con sus gastos universitarios.
PROGRAMAS DESPUÉS DE LA ESCUELA
La Ciudad a través del Departamento de Juventud y Desarrollo Comunitario (DYCD), apoya una red de organizaciones y programas, para que los jóvenes se mantengan ocupados en actividades positivas después de clases y puedan acceder a servicios de apoyo. Incluso ha desarrollado aplicaciones de Internet para facilitar el acceso a estos programas en diferentes barrios.
Para ello la ciudad destinó el año pasado casi seiscientos noventa millones de dólares y este año igualmente se trabajó con un presupuesto millonario para entrenamiento laboral, programas después de la escuela y acceso a empleos para los jóvenes durante el verano, que son parte de un gran plan antipandillas que ejecuta la ciudad para luchar contra la ola de violencia juvenil.
Adicionalmente el Depto. de Educación de la ciudad (DOE) tiene un programa de prevención e intervención de pandillas, diseñado para ayudar a las comunidades, a través de sus escuelas, a construir un entorno más seguro.
CENTROS COMUNITARIOS JUVENILES
La violencia juvenil en la ciudad ha crecido tanto, que hace unos días la policía inauguró en Brooklyn el primer centro comunitario para combatirla.
East New York es uno de los barrios neoyorquinos que ha evidenciado un incremento de violencia juvenil notable y datos del precinto de policía local, indican que los tiroteos en el último año se duplicaron, por ello el 24 de octubre se inauguró en East New York el primer centro comunitario de la policía, para combatir la violencia juvenil con actividades recreativas, en un proyecto de remodelación de una estructura antigua de tres pisos, el cual duró tres años y tuvo un costo de diez millones de dólares.
Este centro comunitario está diseñado para que jóvenes entre doce y diecinueve años se dediquen a deportes, computación y puedan acceder a servicios gratuitos de consejería los siete días de la semana de 8AM a 10PM.
Policía de Nueva York intenta frenar ola de violencia en Brooklyn
Para este año el Comité de Servicios Juveniles del Concejo Municipal indicó que el presupuesto incluye importantes aportes para programas dirigidos a menores, incluyendo 10.3 millones para el Programa de Empleo Juvenil de verano; diecinueve millones para el programa Work, Learn, Grow; quince millones para 22.800 puestos del programa School’s Out New York City (SONYC); dieciséis millones para el Sistema Completo para Después de Clases (COMPASS) y ocho millones para los programas extra-curriculares.
Actualmente la Ciudad ofrece varios recursos y oportunidades para disminuir la violencia juvenil, entre otros pueden ser de utilidad los siguientes enlaces:
Departamento de Policía de la Ciudad de Nueva York
Programa Exploradores, diseñado para jóvenes de entre 14-20 años para una carrera en la aplicación de la ley u otras áreas relacionadas de trabajo en el sistema de justicia criminal: http://www1.nyc.gov/site/nypd/services/law-enforcement/youth-programs/explorers.page
Departamento de Educación de la Ciudad
Prevención e intervención de pandillas (718) 923-5082
Programa de entrenamiento de carrera, ofrece oportunidades de aprendizaje basadas en el trabajo, incluida la observación de profesionales y tutorías, para estudiantes de 8º grado y estudiantes de la escuela secundaria: https://growingupnyc.cityofnewyork.us/programs/career-technical-education/
Departamento de Servicios para Desamparados NYC
Programa de preparación para la universidad, ayuda a buscar colegios, aplicaciones completas y asistir a las ferias universitarias, para estudiantes de secundaria que viven en viviendas temporales (refugios DHS): https://growingupnyc.cityofnewyork.us/programs/dhs-college-prep-project
Departamento de Juventud y Desarrollo de la Comunidad NYC (DYCD)
(NYC COMPASS) programas después de escuela: https://growingupnyc.cityofnewyork.us/programs/compass/
Programa de alfabetización de adultos jóvenes (yalp), ofrece apoyo académico a los adultos jóvenes, de 16-24 años que quieren inscribirse en pruebas de equivalencia de escuela secundaria y programas de preparación.
https://growingupnyc.cityofnewyork.us/programs/young-adult-literacy-program/
El app discoverDYCD ofrece información de programas después de la escuela.
Biblioteca Pública de Nueva York
BridgeUp, tutoría de apoyo académico diseñado para estudiantes de 8º grado. https://www.nypl.org/ost/bridgeup
The City University of New York (CUNY)
(CUNY ASAP) apoyo financiero, académico y personal para obtener un grado asociado en tres años.
https://growingupnyc.cityofnewyork.us/programs/cuny-asap/



























