Urge retribuir derechos a los trabajadores

EDITORIAL

Con relación a los derechos de cada ciudadano, en la ciudad de Nueva York se hacen cada vez más esfuerzos por realizar muchos avances en la protección de los derechos humanos de los trabajadores.

Esto se debe a que este sector históricamente ha sido uno de los más vulnerables. De hecho, en algunos casos la salud y el bienestar de los trabajadores, principalmente la de los inmigrantes indocumentados, está en riesgo, debido a lo paupérrimas que son sus condiciones laborales.

La protección de los derechos humanos laborales es algo muy importante, y es uno de los temas a los que la administración del alcalde Eric Adams y la gobernadora Kathy Hochul le deben dar mayor relevancia durante su administración. Es urgente que se establezca la protección de los derechos humanos laborales como algo fundamental.

Sin embargo, hoy en día en la ciudad y el estado de Nueva York, existen muchas compañías o empleadores que no ofrecen las condiciones de trabajo adecuadas para sus empleados, y en algunos casos vulneran sus derechos.

La labor que cumple el sector obrero e inmigrante en la ciudad de Nueva York es muy importante, debido a que ellos son el motor que da empuje y desarrollo a la misma.

Ejemplo de ello, fue durante el pico más alto de la pandemia del COVID-19, donde los inmigrantes se convirtieron en el principal elemento laboral que mantuvo en movimiento a la ciudad dinamizando la economía. 

Además de tener en cuenta el mejorar las condiciones laborales para los inmigrantes, es determinante mejorar el salario de los mismos. 

Esto es un acto humanitario, ya que se debe satisfacer de manera equitativa el tema del salario, sobre todo, el tema del salario mínimo.

Aunque existen detractores de estas medidas que argumentan que el incremento podría terminar con la desigualdad de ingresos, los defensores aseguran que el impacto negativo implica la potencial pérdida de empleos.

Contrario a la idea errónea que se tiene de aumentar la inflación, esta medida combate el impacto generado por el aumento de los productos debido a la inflación, ya que da a los trabajadores, incluso la oportunidad de ahorrar.

También es importante hacer referencia a las medidas que se encargan de la protección del trabajador inmigrantes, en cuanto al tema de las reducciones salariales por motivos de accidente, maternidad, invalidez, enfermedad, desempleo o muerte, además que cada uno debería contar con un respaldo de asistencia médica y sanitaria.

De acuerdo con la ley de Nueva York, los empleados tienen derecho a ciertos permisos o licencias, incluyendo la licencia por enfermedad pagada, la licencia familiar pagada, la licencia de cónyuge militar, la licencia por donación de médula ósea y sangre y la licencia de respuesta de emergencia.

De igual manera, se debe permitir a cada ciudadano inmigrante disfrutar de un empleo sin que exista ningún tipo de discriminación, de la que tanto son víctimas en muchos casos.

Asimismo, es necesario que cada inmigrante goce de condiciones que hacen referencia a los horarios de trabajo y los períodos de descanso, los cuales son necesarios para los trabajadores para poder recuperarse tras una jornada intensa de trabajo, sin que por ello exista temor a cualquier tipo de represalias.

En todo el estado de Nueva York y también en todo el país, la discriminación y el acoso de los empleados son ilegales. Las leyes estatales y federales no solo protegen a los empleados contra el trato desigual e injusto, sino que también prohíben un entorno de trabajo hostil. 

A pesar de décadas de legislación, todavía se producen injusticias. Sin embargo, cuando lo hace, puede nivelar el campo de juego al obtener abogados con experiencia en  discriminación laboral, que pueden ayudarlo a proteger sus derechos.

En cuanto al tema de la discapacidad, tratar a un empleado desfavorablemente debido a una discapacidad es ilegal según la Ley de Estadounidenses con Discapacidades (ADA) y también según las leyes estatales de Nueva York. Los empleadores deben proporcionar ajustes razonables para un empleado discapacitado.

La ley de Nueva York debería ser más exigentes en relación a este tipo de situaciones y proteger a los trabajadores discapacitados, no solo de supervisores, si no de otros trabajadores y clientes que los acosan en función de su discapacidad.

Siempre en la parte laboral y en función de mejoras de condiciones impera la necesidad que existe unicidad entre los sindicatos, porque solamente uniendo esfuerzos se pueden conseguir mejores condiciones de trabajo y el trato a cada inmigrante será mucho mejor, entendiendo esto como la búsqueda de mejores salarios, horas y condiciones laborales.

El deseo de luchar por mejores condiciones de trabajo y mayores beneficios, debería ser el mayor aliciente que resulte de la fuerza de unión de los sindicatos.

Por lo tanto, si se quiere transformar las condiciones de los trabajadores y dar nueva vida al movimiento laboral de la ciudad de Nueva York, se debe tomar una perspectiva mejor a los derechos laborales del inmigrante, ya que esta vertiente muestra dos caminos y se debe elegir el camino correcto —que es el factor humanitario— o seremos una ciudad condenada a sufrir las consecuencias en los años venideros.

Compartir
[fbcomments]