EDITORIAL
El sesenta por ciento de latinos dicen que están dispuestos a involucrarse para detener la violencia íntima y sexual de una pareja y el treinta y cinco por ciento dice que nada le impediría ayudar a alguien que conozca.
El ochenta y tres por ciento de latinos dicen que hablaría con su hijos sobre relaciones saludables, como medida preventiva para erradicar este mal de la sociedad moderna. Sin embargo este continúa siendo un reto para la comunidad latina que aún ve el maltrato entre miembros de la pareja como algo cultural o como algo que no debe exponerse, por ello todos los esfuerzos informativos y educativos son extremadamente importantes.
Los valores de respeto al individuo se los inculca en el hogar, lastimosamente cuando uno de los miembros de la pareja ejerce violencia doméstica, el daño no es solo para la víctima, es además para los niños, adolescentes y miembros más jóvenes del núcleo familiar. Si no se trabaja en forma integral con toda la familia, hay el riesgo de que no se logre el impacto deseado. Por ello es importante la transmisión de valores a las generaciones más jóvenes y en eso hay una gran tarea contrarrestando la permanente violencia que ha cobrado amplitud gracias a las redes sociales.
Es tan importante que las mujeres, que son el eje de los núcleos familiares se encuentren bien informadas y que sean respaldadas para enfrentar y salir de círculos de violencia, así que todos los esfuerzos de los líderes comunitarios así como de las autoridades y oficiales electos es no solo aplaudido, debe ser respaldado ampliamente por los medios de comunicación. Esta es una tarea de toda la comunidad, de toda la ciudad, pero deben respaldarse prioritariamente no solo las actividades, si no la agenda de trabajo permanente de entidades con reconocida y eficiente trayectoria, que han demostrado los frutos de los esfuerzos y tienen experiencia.
La violencia doméstica es un monstruo de varias cabezas y es la raíz de varios males de la sociedad moderna, ya que en ella se originan problemas graves no solo como el daño físico y emocional de las víctimas, involucra asuntos como el tráfico humano, la prostitución y explotación sexual y lamentablemente el asesinato.
La comunidad latina frecuentemente confunde el mantenimiento de las raíces de la identidad cultural, con el mantenimiento de prejuicios y taras como la imposición y el supremacismo de un género sobre otro, normalizando el supremacismo y el machismo. Como siempre, la solución Inicia con la educación y la información.
Tanto las víctimas de violencia doméstica como todo su entorno social, deben buscar información para estar alerta, para actuar, para cooperar erradicando este cáncer social, pero además es muy importante liberar a las víctimas, dándoles alas para que continúen, para que se independicen, para que progresen ellas, sus hijos, sus comunidades y a través de ellas toda la sociedad.
El elementos humano, la solidaridad, empatía, comprensión y el afecto, son escenciales, es un trabajo integral y para la comunidad latina de Nueva York es gratificante saber que la solidaridad viene de la mano de profesionales capacitados pero además, con calidad humana, con experiencia y una trayectoria comprobado de eficiencia.
Mujeres y hombres de todo tipo sufren violencia doméstica y el problema no debe salir de la atención al finalizar octubre, debe ser parte de la agenda diaria de todos, proviendo respeto, tolerancia y sudaridad.
En la ciudad de Nueva York hay disponibles infinidad de recursos para ayudar a las victimas de la violencia doméstica y en ello las autoridades y entidades vinculadas a ofrecer todo tipo de respaldo, deben promocionarse activamentr con los medios de comunicación en forma constantes y sostenida. No es suficiente con celebrar treinta días al año, para erradicar un problema de tan profunda raíz, se requieren esfuerzos a largo plazo y en diferentes niveles, trabajando simultáneamente en diferentes frentes, desde escuelas hasta universidades, iglesias, centros comunitarios, actividades a gran escala, todos los medios de comunicación profesionales, semanal o quincenalmente.
La educación e información de temas transcendentales particularmente en television, se reduce a cobertura informativas y en porcentajes es extremadamente inferior el tiempo que se dedica a educar en temas positivos y de prevención, con relación a programas de chismes de farándula, entretenimiento y deportes.
La percepción errada de que temas educativos están destinados solo para niños, borra del proyecto a los adults en educación sobre prevención de muchos problemas, incluyendo la violencia doméstica. La educación de una comunidad debe ser permanente, sin limited de edad.




























