Después de décadas de éxito, la historia de Shakira ahora ha resurgido como otra artista famosa que sufrió muchos rechazos antes de llegar a la cima.
Uno de esos rechazos se llamaba Jaume Estruch, un agente de España que recibió un casete de “Music Sessions Vol. 53” hace casi 30 años, y desperdició la oportunidad de representar a la estrella.
Ahora, Estruch quiere subastar el casete, llamándolo, hipócritamente, “una joya de la música”.
Sin embargo, Estruch admitió que se equivocó en ese tiempo, y está dispuesto a vender la cinta clásica por 1,300 dólares a un verdadero fan.
Este es solo un ejemplo del arrepentimiento que muchos ejecutivos de la industria han enfrentado a lo largo de los años por dejar de lado la posibilidad de ayudar a una artista talentosa a alcanzar sus sueños.




























