EDITORIAL
Finalmente llegó la tan esperada vacuna contra el COVID-19 y Nueva York, que fue el epicentro continental de la pandemia, fue la primera en recibirla.
Pero sabemos bien que lo importante no es ser los primeros, si no los mejores. Ahora viene el verdadero reto, la logística para distribuirla y el reto grande es para el liderazgo latino, porque debe asegurarse de que la vacuna llegue a las comunidades latinas que han sido las más afectadas por la pandemia.
Hay muchos detalles que se van a pulir a lo largo del proceso. La humanidad entera ha debido aprender sobre el Covid-19, que la tomó por sorpresa y sin conocer nada de su funcionamiento, forma de contagio, etc., etc.
Hay muchos detalles importantes que afectan a los hispanos. Siendo los barrios latlinos y áreas populares de la ciudad de Nueva York las que han mostrado los niveles más altos de contagio, lo lógico sería que sean esos barrios y esas comunidades las que primero sean vacunadas.
Será acaso que la discriminación racial, social, económica, también se extenderá a la salud. Esperamos que los responsables sean lo suficientemente previsivos de que mientras se erradica el virus entre quienes más lo tienen, se eliminan más posibilidades de contagio para el resto.
Si se confirma al nuevo Secretario de Salud, Xavier Becerra, lo menos que se debe esperar es que se asegure de que no exista discriminación contra su comunidad, esa va a ser una prueba de fuego, a la cual circundan una serie de detalles de gran importancia.
Entre otras cosas el temor al costo, el temor a los efectos secundarios, el temor entre los inmigrantes sin estatus legal, de que si la reciben gratis les pueda afectar posteriormente en el ajuste de su estatus migratorio, porque si es pagada con el dinero de los estadounidenses, ciertamente el cambio de presidente no borra la presencia real y en política de más de setenta millones de seguidores de Donald J. Trump.
Adicionalmente el liderazgo latino enfrenta otro reto paralelo, que es lograr que Estados Unidos ayude a parar la pandemia en Latinoamérica, eso es fundamental para que se de la reactivación económica.
Ese tema, de la reactivación económica que en la ciudad de Nueva York es vital, si el
gobernador no escucha a las comunidades, que hablan a través de los medios, habrán
dificultades para contener al virus.
Mientras se cierran los restaurantes, para estas fiestas decembrinas hay, como lo confirman y afirman muchos, innumerables fiestas clandestinas que se realizan de jueves a domingo, dentro de casas, basements, terrazas, etc. donde la gente come, bebe, baila, canta, con Djs y sin ninguna protección.
Esas fiestas clandestinas son el verdadero foco de infección y la gobernación en su sitio web, tiene un formulario de denuncia que no respeta el anonimato del informante, por lo cual no funciona, debe proteger e incluso dar una recompensa a quien informe de estas fiestas clandestinas, donde la codicia le gana a la razón, a la solidaridad de que se debe arrimar el hombro para remar en la misma dirección o nos hundimos.
Vacunemos el entendimiento, contra el virus de la ceguera, de la codicia y del individualismo. El coronavirus realmente nos unificó.



























