El presidente Donald Trump nominó este jueves a la subsecretaria de Diplomacia Pública del Departamento de Estado, Sarah Rogers, para liderar la Agencia para los Medios Globales, que engloba a la Voz de América, un medio público que la Casa Blanca intenta clausurar.
El nombramiento de Rogers, que debe ser confirmado por el Senado, llega en medio de una batalla legal contra el desmantelamiento de la histórica emisora y después de que un juez federal invalidara el nombramiento de Kari Lake, aliada de Trump, al frente de USAGM.
Según documentos legales, Trump también designó al subsecretario de Estado para Gestión y Recursos, Michael Rigas, como consejero delegado interino de USAGM mientras dure el proceso de confirmación de la diplomática.
Desde su regreso al poder en enero pasado, el republicano ha recrudecido sus ataques contra instituciones culturales, universidades y medios públicos.
Desde marzo de 2025, cuando Trump ordenó el desmantelamiento de la agencia de medios, Lake ha despedido o dejado en licencia administrativa a más de 1.400 trabajadores, lo que se tradujo en una reducción del 85 % de la plantilla de la agencia, que incluye además a la Oficina de Trasmisiones para Cuba (OCB, en inglés).
En comparecencias antes el Congreso, la expresentadora de noticias ha acusado sin pruebas a la VOA de operar bajo el control del Partido Comunista de China y de publicar contenido crítico contra Trump durante la campaña electoral de 2024.
El exdirector de la VOA, Mike Abramowitz, y varios periodistas del medio impusieron dos demandas para retar la orden ejecutiva de Trump.
La semana pasada, un juez federal en Washington invalidó los despidos ordenados por Lake, al declarar que su gestión como directora interina de USAGM "no cumple con los requisitos de la ley ni de la Constitución".
Se espera que la Administración apele el fallo, el más reciente en las decenas de procesos judiciales para impugnar las órdenes ejecutivas de Trump, y que podría llegar hasta la Corte Suprema. EFE




























