
Por Nilda M. Tapia
El décimo quinto festival auspiciado por el Chase Bank en el Queens Theatre in the Park dió un vuelco muy notable en traer valores locales en contraposición de hacerlo mayormente con figuras de los países latinoamericanos. Brindando danza, música, cine, comedia, micrófono abierto y eventos gratuitos para toda la familia, el escenario más representativo en el Flushing Meadows Park brindó toda una serie de eventos del 20 al 24 de Julio, 2011.
La noche de apertura tuvimos la oportunidad de disfrutar de “Oyu Oro”, un espectáculo afrocubano que desplegó con un gran colorido y destreza las danzas del esclavo negro africano trasladado a la isla de Cuba. Las danzas que evocan las primeras manifestaciones de este arte folklórico tienen influencias religiosas muy marcadas, con coreografías repetitivas y expresiones de recogimiento. Tanto la música como el canto revelan la nostalgia de una tierra a la que ya nunca volverán y cuyo recuerdo necesita un constante impulso para hacerlo perdurar en las futuras generaciones.
El cambio que se genera tanto en la música como en el baile cuando traen a escena el folklore que se va generando en Cuba marcó un momento muy especial en el espectáculo. La audiencia mostró gran entusiasmo al corear la música y agradecer con su aplauso de aprobación cada canción y cada movimiento. Fue una verdadera fiesta de apertura, coronada luego con una recepción que colmó las expectativas de los que concurrimos todos los años a este festival.
La participación especial de Pablo Mayor y su Folklore Urbano trajo al festival la presencia de la música nativa de Colombia, como este conjunto lo hace tan bien, mezclando lo auténticamente nativo con lo urbano, trayendo sonoridades muy propias de este conjunto que ya es un valuarte en la música colombiana de Nueva York.
Muy acertada estuvo la presentación de la película “Hasta el ultimo trago…corazón”, del cineaste Beto Cuevas, con las presencias de las cantantes Chavela Vargas, Lila Downs, Eugenia León y La Negra Graciana, cantantes emblemáticas que este festival nos tiene acostumbrados a traer y dar a conocer en forma exclusiva, que este año no se pudo por cuestiones de estrechez de fondos. Mi voto de aprobación a los organizadores de este festival por mantener este ingrediente vivo en el programa.
La actuación de Caridad de la Luz, La Bruja, con su micrófono abierto es otro ingrediente que atrajo a un público joven y controversial de nuestra comunidad hispana más adentrada a lo que es ya la cultura que se viene nutriendo de los elementos locales. Fue otra gran adquisición de este festival que trata de cubrir lo viejo, lo muy querido y lo nuevo de nuestras manifestaciones artísticas. Esa misma noche, no podia faltar el tango en un sector de Nueva York donde residen tantos cultores de esta expresióncultural. Los Chantas revivieron la esencia de lo que es “la milonga”, esa salida que los bonaerenses llaman cuando salen de noche emperifollados y “paquetes” a bailar tango, milonga y el balsecito criollo que no se puede dejar a un lado.
Otro local que vino a llenar tremendo hueco es el baterista Bobby Sanabria, galardonado ya con varios Grammys. Trajo consigo un espectáculo sinigual – un viaje rítmico de Africa al Nuevo Mundo. Y como una cubierta suculenta para este postre festivo de Queens, la presencia tan querida de “Tola y Maruja”, cuyas presentaciones en la television colombiana y en los escenarios del Nueva York hispano, nos traen tanta comicidad y locuras. Esta vez, las ancianitas nos trajeron un espectáculo muy esperado, “Las Bicentenarias”, conmemorando así los doscientos años de independencia de Colombia y de varios países de la América hispana.
El domingo 24 de Julio la presencia de la cantante cubanoamericana “Albita” cerró con broche de oro esta décimo quinta edición de un festival que cada año va cobrando más vigor. A los organizadores del Chase Latino Cultural Festival mis felicitaciones por este vuelco tan local que se le dio al mismo. A los auspiciadores no dejamos de admirar que a pesar de toda la crisis, aún nos brinden un espectáculo de la calidad que nos han hecho organizadores y auspiciadores, con el cuidado en la elección de valores tan queridos para nuestra comunidad. Les auguramos muchos éxitos en los futuros festivales.



























