Wal-Mart investiga sus operaciones en México y en otros países por posibles sobornos ilegales

Nueva York.- La cadena de almacenes Wal-Mart admitió este fin de semana que investiga sus operaciones en México por posibles violaciones de las leyes estadounidenses que prohíben los sobornos en el extranjero.
La admisión de que la investigación se refiere a Wal-Mart México, que llega después de que en diciembre reconociera que investigaba posibles sobornos, y se produce después de que el diario "The New York Times" publicó un artículo sobre el caso este fin de semana.
En él, se aseguraba que la empresa conocía las denuncias de "sobornos extendidos" por parte de sus empleados desde 2005 y que altos ejecutivos de la compañía las taparon.
Según el "Times", que cita una larga lista de correos electrónicos y archivos de la empresa, los sobornos sobrepasaron los 24 millones de dólares para lograr permisos de nuevos almacenes en México.
Inicialmente, Wal Mart de México se utilizó como un ejemplo para los inversores como modelo de crecimiento, explica el diario, que precisa que hoy día una de cada cinco tiendas de la cadena en todo el mundo está en ese país.
Pero ante las pruebas de corrupción, los ejecutivos "se centraron más en controlar los daños que en expurgar las malas prácticas", indica el artículo.
El gigante minorista estadounidense silenció su propia investigación interna sobre acusaciones de un ex ejecutivo de su subsidiaria en México de que la división mexicana habría orquestado una campaña de sobornos para ganar dominio en el mercado.
Los sobornos fueron denunciados a los directivos de Wal-Mart en 2005, cuando un ex ejecutivo de su subsidiaria extranjera más grande, Wal-Mart de México, dio a conocer en amplio detalle la campaña que se había orquestado para lograr la dominación del mercado.
En septiembre del 2005, un importante abogado de Wal-Mart recibió un correo electrónico de Sergio Cicero Zapata, un ex ejecutivo de Wal-Mart de México en que describía cómo la subsidiaria había pagado sobornos para obtener permisos para construir locales en el país.
Wal-Mart envió investigadores a Ciudad de México y encontró evidencias de sobornos generalizados, pero los líderes del gigante minorista posteriormente cerraron la investigación sin notificar a agencias de la ley en Estados Unidos ni en México.
El directivo mexicano, que antes había sido el abogado a cargo de gestionar permisos de construcción, dijo en correos electrónicos y conversaciones que Wal-Mart de México pagó sobornos para obtener los permisos necesarios en su precipitación para inaugurar tiendas en todas partes, informó el Times.
El diario agregó que la empresa había encontrado indicios de cientos de supuestos pagos por más de 24 millones de dólares.
El ex ejecutivo de Wal-Mart dio nombres, fechas y montos de los sobornos y agregó que sabía tanto porque durante años había sido el abogado a cargo de obtener permisos de construcción para Wal-Mart de México, o Walmex, como se conoce la empresa a nivel local.
El Times dijo que su investigación sacó a la luz una lucha prolongada en los niveles más altos de Wal-Mart, en la cual se enfrentó el compromiso de la empresa de adherir a los patrones morales y éticos más elevados con su esfuerzo incesante por seguir creciendo.
Wal-Mart había enviado investigadores a la Ciudad de México, donde descubrieron rápidamente las pruebas de cientos de pagos sospechosos por un total superior a los 24 millones de dólares.
Pero, los directivos de Wal-Mart guardaron silencio sobre la campaña y se empeñaron más en controlar los daños que en sacar la corrupción a la luz.
MEDIDAS PARA ESCONDER PAGOS
El entonces director general H. Lee Scott Jr. aparentemente reprendió a los investigadores internos en una reunión por su exceso de celo.
Poco después se entregó la investigación al principal representante legal de Wal-Mart de México, el mismo que presuntamente autorizó el pago de sobornos y que se apresuró a exculpar a los demás directivos.
Wal-Mart halló documentos que muestran que los principales ejecutivos de Wal-Mart de México no sólo sabían sobre los sobornos, sino que además tomaron medidas para esconderlas de los cuarteles centrales de Wal-Mart en Bentonville, Arkansas.
El principal investigador de la compañía dijo que existían sospechas razonables para creer que se habían violado leyes estadounidenses y mexicanas y que había recomendado una investigación más amplia, pero que en vez de eso los líderes de Wal-Mart la cerraron.
Ninguno de los líderes de Wal-Mart de México eran disciplinados, sostuvo el informe.
Eduardo Castro-Wright, a quien el ex ejecutivo identificó como la fuerza motora detrás de años de sobornos, fue promovido a vicepresidente de Wal-Mart en el 2008, según el Times.
El diario dijo que en diciembre de 2011, después de enterarse de su investigación, Wal-Mart informó al Departamento de Justicia que había iniciado una investigación interna sobre posibles violaciones de la Ley sobre Prácticas Corruptas en el Extranjero, que prohibe a las compañías estadounidenses y sus subsidiarias sobornar a funcionarios extranjeros.
Wal-Mart dijo que su investigación más reciente está abierta y en manos de abogados y contadores externos que son especialistas en la Ley sobre Prácticas Corruptas en el Extranjero.
La compañía añadió que ha ajustado sus normas y extendido la capacitación en México para garantizar la observancia de la ley.
El portavoz de Wal Mart, David Tovar, indicó que si estas alegaciones son verdad, "no reflejan ni lo que somos ni lo que defendemos".
"Estamos profundamente preocupados por estas alegaciones y trabajamos de manera agresiva para determinar qué ocurrió", añadió.
"Muchas de las supuestas actividades (publicadas) en el artículo de The New York Times tienen más de seis años", ha declarardo la empresa.
"Estamos profundamente preocupados por estas acusaciones y estamos trabajando agresivamente para determinar qué pasó", añadió.
Mientras tanto, la empresa da pasos en México para asegurarse del cumplimiento de la ley estadounidenses sobre Prácticas de Corrupción en el Extranjero, que prohíbe los sobornos en el exterior.
"No toleraremos el incumplimiento de esta ley en ningún lugar o en ningún nivel de la compañía", aseguró Tovar.
"Tomamos el cumplimiento de la Ley de los Estados Unidos sobre Prácticas Corruptas en el Extranjero (FCPA, por su sigla en inglés) muy seriamente y estamos comprometidos a tener un programa anticorrupción global fuerte y efectivo en todos los países en los que operamos", comentó Wal-Mart en un comunicado.
El Departamento de Justicia y la Comisión de Valores y Bolsas de Estados Unidos han aumentado agresivamente el cumplimiento de la FCPA en los últimos años, una ley de la década de 1970 que prohíbe sobornos a funcionarios de gobiernos extranjeros.
Pero las unidades del Gobierno encargadas de hacer cumplir la ley tienen sólo una decena de fiscales y agentes.
Aquellas unidades tradicionalmente cuentan con que las propias empresas contraten a abogados externos para realizar la mayor parte de la investigación ellas mismas, dado que dichas pesquisas usualmente involucran la recolección de millones de documentos y las entrevistas a cientos de testigos fuera de Estados Unidos.
Las empresas entonces generalmente entregan los resultados de la investigación a las agencias oficiales, con un costo de decenas o incluso cientos de millones de dólares en honorarios legales y que pueden tardar años en completarse.
Ahora Wal-Mart, se enfrenta a una larga investigación por presuntos sobornos a las autoridades de México que podría poner en peligro su expansión en ése y en otros países, coincidieron diferentes analistas.
"Éste va a ser un problema para la compañía durante al menos entre dos y cuatro años, que es el periodo típico que suelen tardar en solventarse los temas relacionados con la Ley de Prácticas Corruptas en el Extranjero de EE.UU.", explicó el profesor de derecho mercantil de la Universidad Butler de Indianápolis, Indiana, Michael Koehler.
El experto en esa legislación estadounidense detalló que la investigación interna que ha iniciado la propia compañía para determinar si algunos de sus empleados y ejecutivos sobornaron a las autoridades mexicanas no se limitará a ese país, sino que se extenderá a las prácticas de la empresa en todo el mundo.
"Claramente ésta no es la primera vez que una empresa estadounidense se ve envuelta en un caso de este tipo en México" apuntó Koehler en referencia a sonadas investigaciones como las que atravesaron en su día algunos de los pesos pesados del mundo empresarial estadounidense como Alcoa, Hewlett-Packard o Avon.
"De ser ciertas las acusaciones, el impacto sobre la empresa podría ser bastante problemático", dijo también el director del centro de Dirección Empresarial de la Universidad de Delaware, Charles Elson, quien añadió que "desde luego, nada de esto ayuda a Wal-Mart".
El profesor se mostró cauto al valorar las consecuencias que podría tener este caso, puesto que por ahora "todo es especulación", pero sí alertó que el asunto es "preocupante" y que de demostrarse cierto "se tendrá que analizar con cuidado para sancionar a los implicados y crear mecanismos que eviten que vuelva a suceder".
El analista de BMO Capital Markets Wayne Hood coincide en que el caso podría dañar a una empresa que ya anunció públicamente en diciembre pasado que había abierto una investigación interna para determinar si hubo casos de corrupción en sus operaciones en el extranjero.
"Artículos como este podrían ser utilizados contra la compañía por activistas y por sus competidores cuando intente abrir nuevas tiendas tanto en Estados Unidos como en el extranjero", dijo Hood en una nota a inversores.
México se ha convertido en un mercado de gran importancia para la firma estadounidense, que es ya el mayor empleador privado en ese país con 209.000 trabajadores, por lo que la noticia golpeaba la cotización de las acciones de la firma en la bolsa de Nueva York.
Dos legisladores demócratas dijeron el lunes que están poniendo en marcha una investigación sobre acusaciones de soborno en el filial mexicana de Wal-Mart Stores Inc.
El representante Elijah Cummings, el principal demócrata en el Comité de Supervisión y Reforma Gubernamental, y el representante Henry Waxman, el demócrata de mayor rango en el Comité de Energía y Comercio, enviaron una carta a Wal-Mart presidente ejecutivo, Michael Duke, solicitando una reunión en persona con funcionarios de la compañía.
Los legisladores también dijeron que están en contacto con los ex ejecutivos de Wal-Mart que pueden tener los documentos o información relevante para una investigación del Congreso.
Los legisladores quieren una reunión con funcionarios de la compañía que puedan responder a las acusaciones a más tardar el 27 de abril.
Dijeron que también están en contacto con Joseph Lewis, ex director de Wal-Mart de investigaciones corporativas, Maritza Munich, el ex consejero general de Wal-Mart International, y Sergio Cicero Zapata, un ex ejecutivo en el departamento de bienes raíces de Wal-Mart de México.
Por otra parte, legisladores en México tambien pidieron investigar las acusaciones de soborno.


























