
Por Manolo García Oliva
IMPACTO LATINO
El hombre que universalizó la rumba a fuerza de mucho tambor, timbal e ingenio musical, Xavier Cugat, goza de un documental con el título de “Sexo, maracas y chihuahuas”, de la autoría del realizador español Diego Más Trelles y que relata los momentos más destacados de la vida de este cubano-catalán y español universal, que puso a bailar al mundo con la venta de 48 millones de discos.

Xavi como era conocido intimamente, gustó de la opulencia y de las exageraciones al por mayor, participó en 25 películas de la época dorada de Hollywood, y compartió a la altura de Charles Chaplin, a quien le interpretó “La violetera” para que este la incluyera en su clásica película “City Lights”; Esther Williams, donde intervino en tres películas del sello Metro Goldwyn Mayer y una cuarta junto a Jane Powell; además de Rodolfo Valentino, Fred Astaire, Douglas Fairbanks, Errol Flynn, Al Capone, inauguró el hotel Waldof Astoria, donde fue director musical de su orquesta de planta por 15 años; bautizó a Rita Cansino como Hayworth, simplemente averiguando el apellido materno de la emergente, bella y capaz actriz; y como si esto no bastara casó en cinco ocasiones y en todas fue abandonado.

Xavier Cugat, bon vivant de un ayer algo lejano, nació el 1ro. de enero de 1900 en Girona, “una fecha de buen augurio para comenzar una vida”, según sus propias palabras, a muy temprana edad –no había cumplido los cinco años-, se traslada junto a sus padres a La Habana, donde desarrolla una impresionante vida musical, convitiéndose a los 12 en primer violinísta de la orquesta sinfónica de dicha ciudad, por influencia del gran Enrico Caruso, permanece en La Habana, hasta los 21 años donde adquiere la formación musical necesaria para buscar nuevos horizontes y trazarse nuevas metas.

Estando en Cuba, conoce a su primera esposa, una también universal artísta: Rita Montaner y como él nacida en 1900 pero el 20 de agosto. Se casan en 1918 y la unión dura un par dos años y es cuando la familia decide poner proa a Estados Unidos en 1921. En Nueva York crea una orquesta de tangos llamada Los Gígolos y entre los años de 1927 a 1928 recorre la mayoría de la Unión Americana dedicándose posteriormente a la caricatura y la pintura*, dibujándo tiras cómicas para el diario Los Ángeles Times y es ahí donde debuta en el prestigioso club Coconut Grove de Hollywood.

Xavier Cugat se convierte en “El Rey de la Rumba”, y en el mayor exponente de la música de Ernesto Lecuona e internacionaliza “Para Vigo me voy” y “Begin the Beguine” de Cole Porter, así como “Babalú”, de Margarita Lecuona en la voz de Miguelito Valdés que era cantante de su orquesta, “Brazil”, interpretada por su segunda esposa Carmen Castillo y “Quizás, quizás, quizás”, de Osvaldo Farrés.

El gran pianísta y músico cubano Chucho Valdés, describe el arte musical y proyección de los ritmos de Xavier Cugat con tan sólo unas breves palabras: “hizo que los ritmos cubanos se vistieran de traje, elevó el tropicalísmo a una manera de entender y estar en el mundo, por eso era El rey de la rumba”.

Cugat finaliza el documental con una palabras muy sabias: “si volviera a nacer, haría exactamente lo mismo que hice...Mi tiempo acabó en los años 50 con la llegada del rock”.
Falleció en Barcelona el 27 de octubre de 1990 a la edad de 90 años.
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ESPOSAS DE XAVIER CUGAT
Rita Montaner, 1918-1920
Carmen Castillo, 1929-1946 (cantante y actriz tía de Margo)
Lorraine Allen, 1947-1952
Abbe Lane, 1952-1963
Charo “Cuchi Cuchi” Baeza, 1966-1978
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*Nuestro colega y amigo Fernando Campos, posee dos de sus oleos.



























