
Se encuentra en Nueva York desde hace unos días Sandra Rivera, una de las figuras más destacadas del teatro y la televisión de Puerto Rico. Y como era de esperarse, coincidimos con ella en el teatro Repertorio Español, donde se ofrecía una representación de “Así van los fantasmas de México”.
“La verdad es que echo de menos la actividad teatral de Nueva York”, nos dijo. “Sobre todo como esta noche, cuando me reúno con personas que tanto respaldan el movimiento teatral de esta ciudad, y puedo notar el alto nivel profesional del teatro hispano que aquí se hace”.
De hecho, Sandra se encontraba en compañía de Johnny Huertas, Fanny Rybin, Frank Ibarría, Olga Rosa, Luz Marina Mejía y David González — todos muy activos en los círculos artísticos de la bien llamada “Capital del Mundo”.
Muchos recordarán que en 1981 Sandra fue escogida para protagonizar “La muerte no entrará en palacio”, de René Marqués, la primera producción del Teatro Rodante Puertorriqueño, de Miriam Colón, en su sede actual ubicada en la zona oeste de la Calle 47 del distrito de Broadway.
“Cuando René Marqués escribió la obra, me mando una copia a California, diciéndome que me quería para el papel de doña Isabel”, dijo la conocida actriz. “Era cuando yo cursaba estudios en la Pasadena Playhouse, en California. Pero, claro, la obra nunca se montó entonces”.
“Me sentí como una predestinada, tanto porque formé parte de la primera producción del Teatro Rodante Puertorriqueño y por ser la primera intérprete del papel de doña Isabel en ‘La muerte no entrará en palacio’.
“Para mí, el nombre de Isabel tiene una significación muy especial: Es el nombre de mi madre, una mujer de gran fortaleza, que tanto me alentó en mis inquietudes; y es tambien el nombre de quien fue mi gran amiga, la periodista Isabel Cuchí Coll, que tanto hizo por mí en los comienzos de mi carrera, y quien también fue para mí fuente de gran inspiración”.
¿Y qué ha dicho Sandra Rivera de ese personaje, uno de los más importantes que le ha tocado interpretar en su carrera?
“Es un personaje precioso”, nos dijo. “René Marqués era un experto en la psicología femenina. Doña Isabel es una mujer sencilla, de un campo de Puerto Rico, que luchó por hacer algo de su vida”.
“Yo también soy de un pueblo, de Fajardo, y también luché para educarme y superarme. Vengo de un hogar humilde, como ese personaje, y entiendo y puedo ver esa pobreza de que habla el personaje en la obra”.
Para Sandra, que tuvo sus inicios profesionales en Nueva York después de cursar estudios en la Ornato School of the Performing Arts, esta gran ciudad tiene un encanto especial, a pesar de que por buen tiemplo vivió y estudió teatro en California, y en su natal Puerto Rico hizo un gran nombre al frente de su propia compañía, anotándose numerosos éxitos en sus caracterizaciones de Maggie en “La gata sobre el tejado de zinc caliente” de Tennessee Williams y la “Anna Christie” de Eugene O’Neill, al igual que en comedias como “Oh, papá, pobre papá” y “El príncipe y la corista”.
Pero independiente de su mucha actividad en las tablas, viajando por las principales plazas de la isla, la televisión de Puerto Rico le abrió sus puertas, imponiendo su talento en telenovelas como “Aquella extraña mujer”, con Braulio Castillo, “La atea”, y “Al otro lado del río”. Además, fue la primera mujer comentarista de la televisión comercial puertorriqueña, y tuvo a cargo su propio programa televisivo, “Mujeres en la noticia”.
Entre sus trabajos televisivos que le han producido mayor satisfacción sitúa en un primer plano su labor como como productora que hizo para TeveGlobo, incluso el documental dedicado al compositor Pedro Flores, que le ganó el Premio ACE de la ciudad de Nueva York y otros reconocimientos. Para PBS fue productora asociada de la popular serie infantil “Infinity Factory”.
Por otro lado, dice Sandra que se siente afortunada de que sus tres hijos — Edmundo, Gilberto y Sandra — se desenvuelven en distintos aspectos del arte escénico y el cine, y en cuanto a su propio retorno a las tablas de Nueva York, ¿qué dice Sandra Rivera?
“Por el momento”, nos responde, “estoy atada a Puerto Rico, ya que hay una corporación de por medio con mi compañía teatral. Pero sí estoy tomando en cuenta las ofertas que me han estado haciendo, y la verdad es que me hace falta Nueva York — y me verás en un escenario más pronto de lo que imaginas”.



























