Por Fernando Campos
El conocido periodista Reginaldo Atanay, quien hace poco se trasladó a la ciudad de Miami junto a su esposa Luz, sostuvo una charla con Frank Castro, Lissette Montolío y el cantautor José Antonio Santana, como invitado especial del programa radial “Quisqueya y Sus Canciones”, que todos los domingos transmite la emisora WKDM desde la ciudad de Nueva York.
El veterano comunicador actualmente dirige un periódico digital publicado por la empresa Relaciones Interamericanas, en Santo Domingo, donde también tuvo una trayectoria destacada en varios de los periódicos más importantes de la República Dominicana, entre ellos La Nación, El Caribe y Prensa Libre, así como también en el Departamento de Prensa de Radiotelevisión Dominicana y la edición quisqueyana de la revista Bohemia Libre, de Cuba.
Posteriormente Atanay formó parte del personal de los periódicos El Imparcial y El Día, de Puerto Rico, pero muchos recordarán que por varios años escribió la columna “Bohío Dominicano” para el periódico neoyorquino El Diario-La Prensa, donde ascendió a la posición de subdirector en dos ocasiones, y como director asociado y editorialista.
Frank Castro, quien junto a la Montolío y Santana han logrado situar “Quisqueya y sus Canciones” en los primeros puestos de sintonía dominical, dijo que para él es un honor tener a Reginaldo Atanay como invitado del programa, de quien dijo que “se ha concentrado mucho en el plano político, pero también domina lo social, y lo cultural, trascendiendo a lo místico o metafísico en sus análisis literarios”.
“Atanay”, agregó Castro, “se define como una persona ecléctica, que no se sitúa en ningún bando o secta, sino que comulga con lo que cree positivo de cada escuela o grupo, y entiende, como filosofía, que la labor básica y principal del periodismo es formarse e informarse, para luego inducir a sus lectores por ese mismo cedazo”.
Castro también nos recordó que continúan ofreciendo en el programa “Quisqueya y Sus Canciones”, un segmento conducido desde Santo Domingo a cargo del cantante Armando Recio, quien por muchos años fue parte del medio artístico neoyorquino.



























